
Una mañana nos regalaron un conejo de indias.
Llegó a casa enjaulado. Al mediodía le abrí la puerta de la jaula.
Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad.
Eduardo Galeano
Autor: _Mary_
¡¡Buho!!...
Tan acostumbrados estamos a los barrotes de una "ficticia prisión", que nos da mucho miedo ejercer la libertad; tal cual le pásó al conejillo de indias, que no se atrevió a estar fuera de ese ámbito, por miedo.
Saludos desde México.
Fecha: 09/11/2004 23:59.
Autor: buho
Hola Mary: Es curioso observar que muchas personas no saben que viven en esa prisión, envueltas en convencionalismos, excusas y un saber estar por el que dirán los demás. Llegará un día en que se despierta y aunque con miedo, se trabaja por vivir con más autenticidad y más energía.
Un beso.
Fecha: 10/11/2004 10:57.