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buho

Mi mío

Por el momento

Por el momento, no voy a actualizar el blog.

Lo siento por los que me habéis estado esperando.

Besos

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SOLO PARA ESO

SOLO PARA ESO

 

Sólo para sentarme en la hierba,

Quiero un poco de tiempo.

Sólo para sentir la caricia del viento,

Cuando surca en movimiento.

Sólo para agarrarte de la mano,

Y poder ir juntos al parque.

Me limito a ver la hierba del jardín frente a casa,

A sentir el viento desde el coche a la biblioteca,

Y a observarte mientras Morfeo te acompaña.

El que inicia momentos y después los termina,

Acompaña la vida en ardientes espinas.

Números en círculo, manecillas de tiempo,

Sólo quiero un poco, sólo para eso.

 

HOLA Y HASTA PRONTO

HOLA Y HASTA PRONTO

¡¡¡No, que no me voy!!! Sólo que por una temporada tengo que centrarme en estudiar, en mi familia y en tener claros mis objetivos. Sólo eso. Me seguiré paseando por aquí muy de vez en cuando, hasta que vuelva a organizarme, fuera de oposiciones... No tengo tiempo para hacer muchas cosas y ahora hay que poner por delante las que más prioridad tienen.

Así que no es un adios, sino un hasta pronto. Muchos besos para todos y espero que os vayan las cosas muy bonitas.

LA SOBERANA

LA SOBERANA

Apago las luces y la soberana duerme. Sabe que la siento y que voy a procurar no dejar de hacerlo. Conseguir que se haya aposentado como lo ha hecho no ha sido tarea fácil.

Ahí está, cuando amanece, dirigiendo sus antenas y contoneando su redondo abdomen, mientras aletea levantando aire. Porque saboreará momentos y encontrará dudas que le hagan doler la tripa y plantearse muchos inconstantes, pero ya ha entendido que la respeto y que comprendo que es lo que necesita para que pueda volar alto: Que continúe con ese cariño que siempre anheló por mi parte y que ahora siente por dentro.

Zigzagueará en círculos, bailará y habrá ocasiones en que quiera que la deje descansar en brazos de la autocompasión, para descansar, y le permitiré ratitos, para que patalee, pero el trabajo que me he tomado no puedo permitir que muera abandonado. Lucharé por lo que considero justo porque por lo injusto, por eso que viene sin pedirlo, como el fuego que quema el panal y destroza la colmena, no me cabe luchar más. Y si no entienden, que no lo hagan, que deciden no hablarme, pues no me voy a morir.

Lo único que me pide es que yo la cuide, como lo vengo haciendo durante tiempo. De nada vale, ir de samaritana intentando no se ni lo que... Ya me dieron patadas y...

Lo que significa su apoyo sólo yo lo sé, porque antes no lo tenía. Yo la atiendo y ella me atiende a mí, linda abejita.

FELIZ AÑO NUEVO 2007

FELIZ AÑO NUEVO 2007

Que la armonía se te cuele por las ventanas del alma,

En sintonía con lo que llena tu corazón,

Para ofrecer una sonrisa de mil amores

Que rinda momentos únicos de ilusión,

 

Por ver a las personas que aprecias y amas,

Contentas, al sentir tu compañía recibir

Compartiendo sentimientos que se rinden

A la plenitud y a la alegría de vivir.

 

Un beso y un abrazo ofrezco,

Rindiendo homenaje a los que acompañáis

Las letras que surcan bajo mi mano,

que se escribirán en el próximo Nuevo Año.

 

Mi cariño y mi respeto, y un poquito de emoción

Deseando vuestra felicidad algodonada

De candor, inocencia y eterna juventud,

Esa que se ha de llevar por dentro

Mientras haya vida, mientras haya amor.

 

 Feliz Año  Nuevo 2007

PATINANDO

PATINANDO

Frío bajo cero. El coche, el habitáculo perfecto para el desafío. Por la carretera, el hielo adelanta su presencia en rocío apoyado ante el cielo estrellado. Se pintaron los campos de blanco, como de cuento, en cortantes armados que deslumbran por su albor engalanado. Los árboles, en flores de cristal convirtieron sus ropajes, vistiendo avergonzados desnudos mientras la hierba capeaba sus partes altas de gotas escarchadas.

 

Llegando a la ciudad, el paisaje cambia con el calor humeante de los tubos de escape, de gentes y rutinas. Aunque helada la temperatura, los cuerpos se rozan y la ternura se hace dueña, derribando la sinrazón del frío.

 

Salen de la bolsa, sorprendidos de la actividad a la que se ven sometidos, envueltas sus cuchillas en siliconas perdidas, en la oscuridad de los años de una caja metidos. Y sus cordones roñosos, por la humedad mal secada, se han hecho un gran lío entre ilusiones de paja. Pero ahora  les sacan fuera, para que les de la luz, estirando cuerdas y dedos entre armazones de tul.

 

La pista rodea un quiosco, engalanado de luces, con muñecos de nieve brillando entre una gran placa de hielo. En círculo se muestra, la superficie blanca, ofreciendo al visitante, bienvenidas y desplantes. Igual se cae, más se levantará luego, apoyando las manos y elevando el trasero. ¿Seré capaz de alzar el vuelo?

 

Encuentro, después de mucho tiempo, de una mente con sus sueños,  retornando deseos que viven a ras al suelo. Apoya las manos en la barandilla de madera y coloca los patines sobre el manto de agua helada, iniciando con calma la marcha, ante el posible olvido de la enseñanza. Confía en la destreza que antaño, surcaban los pasos dejando en una esquina, miedos y caídas amarrados.

 

Y se deslizan los metales, teniendo presentes los sinsabores, de un chichón y de una rodilla morada, de un morrazo en la cara y de un gran coscorrón. El recuerdo obliga a ser cauto, pero de pronto viene la sensación, de sentirse brillando mientras el viento golpea en el rostro. Por dentro, sonríe la esencia y se dibuja el soñador de sueños.  Patino y patinando me siento libre….

FELICES FIESTAS

FELICES FIESTAS

Mientras miraba al frente, las hojas altas de la flor de Pascua se metamorfoseaban en rojizo color. Poco a poco, mostraban su cara más delicada y hermosa al mundo: La cara de la Navidad.

 

Esa que se cuela por los rincones, abnegando los corazones de emoción, en candilejas iluminada por el candor de la inocencia que todos desearíamos tener en estas fechas.

¿Y por qué no tenerla? ¿Por qué no vivir estas fiestas con la ilusión de un niño pequeño?

 

Hoy, hablando con una amiga, me decía que ella no vivía estas fiestas, que no las sentía por dentro. Y de mi boca salió el preguntar los motivos de su malestar, de su decisión de no vivir la Navidad como una alegría, como un renacer al sentimiento de compartir eso mismo: Un sentimiento.

 

Porque yo lo siento así: Por muy mal o muy bien que vaya todo, me vuelvo una chiquilla y este año, aunque tarde, por falta de tiempo, busco pequeños detalles para los que me llenan el corazón. Y veo a mi hijo ilusionado vestido de casero y corriendo de un lado a otro, procuro llegar a todas las ilusiones de los demás, porque sólo así, siento llenas las mías. Y además procuro transmitir esa sensación que sale por los rincones, en las luces de colores, en los espumillones y en la estrella que preside el árbol que adornamos el pequeñito y yo. Mi balcón parece una discoteca y el nacimiento, con los reyes y pastores formando grupo, ha tomado por baluarte la mesa del salón.

 

¡Ahhh! Pero eso no es todo. El Olentzero hace acto de presencia y junto a él, Papa Noel sube escaleras mientras tararea una canción.

 

El espíritu, el deseo de bienestar, todos lo llevamos dentro. Quizás no deberíamos esperar a la Navidad para encontrarlo, para buscarlo, pero estas fechas ayudan a que surja si nos lo proponemos. En cada bombilla que alumbra un color, en cada estrella que acompaña a un corazón, en cada detalle y en cada encuentro, hay esperanza de la de verdad.

………………

Quería dar las gracias a todos los que seguís mis andanzas, por acompañarme. Os deseo toda la felicidad que yo anhelaría para mí, que siento ser lo mejor que os puedo desear.

 

FELIZ NAVIDAD.

MNKANTAVIVIR

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Hay veces que la vida se vuelve una sorpresa. De esas que te maravillan. Como que sin querer, quiere darte una sorpresa.

Vas al aeropuerto a esperar... Sabes a quien, pero no sabes quien, porque en realidad conoces o no conoces. Y de repente te encuentras al reflejo que en ocasiones está escondido en el subsuelo. Y el reflejo te abraza, y te da besos, de esos que tú escondes a la mayoría, porque choca que los regales, ya que incluso se apartan de tu encuentro.

Esos escondites, se vuelven eso, escondites de... "mejor me quedo callada y no digo lo que siento, no vaya a ser que me encuentre con la guinda del pastel"... Y entonces el subsuelo es mejor amigo que el mejor de los amigos, ya que como tal subsuelo que es, ni te chilla y te pretende hacer creer cosas que no son, ni forman parte de tu realidad. Claro que la realidad de cada uno es un mundo, igual que la fantasía, que a cada cual la suya.

Y te encuentras con lo que no sabías que te ibas a encontrar, a una persona encantadoramente espontánea, risueña, cariñosa, detallista, sin pelos en la lengua y con la sinceridad por sombrero. Y te sientes encontrada como en un espejo que te está devolviendo continuamente la sonrisa, que lo miras y te sonríe, que te sientas a hablar y te escucha y al que escuchas también. Y pasas tres días, enseñando tus ambientes, tu casa, tu familia a una persona a la que conocías y no conocías, pero que al final pareces conocer de toda la vida.

Al final me doy cuenta, de que lo que siempre he querido es lo que estoy viendo y me alegro de verlo tan claro, que llega a doler. Sólo que eran las circunstancias las que han obligado una y otra vez a poner esas barreras, que siento tú tiraste, hace mucho. Tres días en los que he sido un yo al completo y que voy a aprovechar para tener muy claro lo que debo y quiero ser. Un yo único e irrepetible, fuera de los conceptos que desean los demás que sea, con la libertad que implica decidir en determinados momentos, lo que tengo que ser para no desembocar en lo que no debe ser.

De México venida, mis gracias por haberte decidido a dar un salto desde Madrid para conocer mi tierra y a los míos. Porque quien hizo realidad tu sueño de conocerme, fuiste tú, que como todo en la vida hay que trabajar, por conseguir nuestros sueños.

Espero algún día devolverte la visita que me has hecho... Y lo haré encantada.... Yxqno.

LIBERTAD

LIBERTAD

Se mueve el junco al compás del viento

en balanceo de continua agitación,

buscando flexibilidad en cada momento

para estar y ser consecuente con mi yo.

 

Ahí está esa raíz que, en poca tierra

ahuyenta al desánimo y con fuerza crece,

gritando al tallo con tierna firmeza

que de flores repleto, si lo desea, puede.

 

¿Acaso es el junco más que mi mente?

¿O es una flor más humana que yo?

Tarde descubro que, al compás del viento,

puedo ser libre….

Aunque pensándolo bien, quizá ya lo soy.

CERDITOS

CERDITOS

Recuerdo cuando era muy niña, largos fines de semana en el caserío de mis tíos. Interminables tardes rodeada de gallinas, cerdos, conejos, vacas, ovejas.... Después el trabajo en el campo que, aunque ciertamente afanoso, me encantaba...Recogíamos según la temporada, tomates, vainas, lechugas, cebollas, puerros, berzas, cerezas, peras, manzanas y un sinfín de productos propios de una explotación.

Después de ordeñar las vacas, llevábamos la leche a hervir y en grandes hogazas de pan depositábamos la deliciosa nata que desprendía llenándonos la panza con un buen montón de azúcar.

Recuerdo a mi cuerpo, por entonces un poco pequeño, peleando con la azada mientras mis ojos buscaban patatas, a fin de levantar la mano con una de ellas y gritar: ¡He encontrado una! ¡La he encontrado! Después seguía buscando...
Mis tíos tenían un semental, un toro, al que le traían las mejores mozas de la región. Las ataban a un árbol y aquel pedazo animal se las montaba como si no le costará nada levantar semejante mole que formaba su cuerpo. Y yo, alucinada, haciendo mil y una preguntas.

Ví nacer terneros, corderos pero el recuerdo más especial que tengo es el los cerdos. Mis tíos criaban y cebaban al cerdo que se rifaba después en la feria de Santo Tomás. Le daban pienso, pan y todas las sobras de la comida. Tenían varias hembras que de vez en cuando parían camadas impresionantes.

Recuerdo un verano en el que pasamos varios días en una tienda de campaña, a los pies del caserío. Unas de las cerdas estaba a punto de parir y yo nunca había visto como nacían los cerditos. Fue maravilloso. Mis tíos se turnaron para ayudarla mientras yo no podía despegarme de su lado. Uno tras otro, salieron pequeñitos rosados con el rabito rizado, mientras no paraba de palmotear contenta de verlos. Me tuvieron que mandar a la cama porque ya era de noche, pero a la mañana, cuando me desperté, todavía algún gandúl, se resistía a ver la luz del día. Y allí, hasta que amanecieron todos los chiquitines me quedé con mis tíos. Son recuerdos hermosos que están ahí, que en la mente de una niña fueron adorables y que hoy, ahora mismo, están tan nítidos como el primer día.

Hace una hora me han avisado que mi tío, aquél que los ayudaba a nacer, ha tenido un infarto, muriendo en el acto. Y me están creciendo los cerditos a montones.

REFLEXION

REFLEXION

CUANDO APRENDES A NO ESPERAR
TODO RESULTA MARAVILLOSO.

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¡QUIERO TIEMPO!

¡QUIERO TIEMPO!

¡Quiero tiempo!
Aunque sea para echar un pedo.
Quiero tiempo para dar un paseo
y a la orilla del río apoyarme.

Aunque sea, a fin de ver la tele,
pero estoy tan cansada
que mi cansado yo se duerme.

Ni el Salsa Rosa ese,
ni las noticias diariamente,
ni una nana le hace falta,
son sólo lavarme los dientes
ea, ea, me llama la cama.

Ser tú

Ser tú

Sólo cuando te conoces por dentro,
empiezas a comprender a los demás.
Sólo cuando ves las verdades y mentiras que puedes decir,
entiendes las que te dan.
Sólo cuando hablas con el corazón,
recibirás palabras que te aman.

Y en el momento en que te das cuenta
del daño que te haces,
percibes el que puedes hacer a tu alrededor
y el que te pueden hacer.

No por los demás, sino por el sentir
que te acompaña todos los días,
ese que te hace sentir una cabra loca,
feliz y alegre, triste y apagada,
es cuando decides ser tú,
porque no siéndolo te haces el peor de los daños:
Negarte a tí mismo.

MUERTE

MUERTE

Golpeó el coche. Nadie respondió. En el interior un cuerpo apoyaba la cabeza en el asiento del copiloto. La carencia de movimiento hacía presagiar lo imaginable. Abrió la puerta y con un tono de ánimo empujó la pierna de la persona inmóvil. Al instante retiró la mano y dió un salto hacia atrás.

Fue como tocar una piedra, como un pedrusco al que hubieran tallado a la perfección para ser un gemelo, una réplica. Pero no era así... El hedor podía palparse, olerse, penetrar hasta los más recónditos recovecos de la nariz y las moscas reunidas para darse un festín, complementaban el escenario plagado de suciedad. El cuerpo deforme, negro, con la cara irreconocible debido a las horas pasadas colocado en la misma posición...

........................................

Ha sido como ver la muerte real, tangible. He visto morir personas. He tenido frente a mí, familiares muy cercanos que han muerto, pero esta vez ha sido distinto. No conocía a este hombre, pero la sensación física de descomposición, de rígidez se han encontrado, muy nítidas, con la de muerte, realidad, adios, fin de una vida...

BUHO

BUHO

Crecer.
¿Qué es eso?
En edad o en sabiduría.
Podría tener cincuenta
para ser un cero a la izquierda.
O cumplir cuarenta
y comportarme repleta de virtudes.

Lo inteligente o lo éstúpida
que puedo llegar a ser,
completa mi mío, rellena mi yo.

Empática y receptiva,
o absurdamente pasota.
Soy y me acepto.
Dudaré de muchas cosas, momentos
y situaciones.

Pero de lo que siento por dentro,
de lo que mi cuerpo me dice,
ya no puedo.

DE VACACIONES

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Vista desde el Castillo de Olivenza (Badajoz)

Pocas, muy pocas veces en mi vida, he tenido la ocasión de volver de vacaciones al mismo sitio. Bueno, cuando era una niña si que repetíamos, pero, desde los ojos de una niña, ese período de fiesta siempre era una maravilla.

Recuerdo la primera vez que fui a Extremadura y la segunda. Mi pareja y yo eramos novios y siempre teníamos que estar supeditados a su familia, que era a la que visitabamos y además, la presencia de su madre nos cortaba las alitas para hacer lo que nos viniera en gana. Ante la posibilidad de volver allí, le plantee diversificar las vacaciones. Sabía que, sin lugar a dudas, ibamos a estar con su familia (todos sus ascendientes son de Olivenza, en Badajoz), pero me apetecía poder conocer los pueblos y lugares y lugares de la zona, y además procurar alojarnos en alguna casita rural cercana.

Pues como siempre (podría exceptuar unas vacaciones en Tarragona, en las que Ibon se puso enfermo y llovía tanto que nos volvimos antes de tiempo) acertamos de lleno. Bueno a la ida, decidimos ir por Madrid porque yo estaba deseando visitar Toledo, ciudad que, a pesar de estar sólo unas horas, colmó mis anhelos.

Después, la pequeña casita situada en la carretera entre Badajoz y Cáceres, concretamente en el pueblo La Roca de la Sierra, resultó una delicia. www.valdevilano.com Todos los días su dueña nos preparaba unos molletes de pan tostados en los que untábamos mantequilla y mermelada y también una pringue que se hace por esas tierras con carne de cerdo, grasa y pimentón. Y yo, que casi nunca desayuno, dále que te pego. Aparte de la piscina y el servicio excelente.

Y después salíamos a la aventura, por decir algunos, Cáceres, Trujillo, Badajoz, Olivenza, Zafra, Jerez de los Caballeros, Mérida... Comíamos donde nos pillará y procurábamos volver al pueblo hacia las cuatro de la tarde, donde nos bañábamos, y partiamos rumbo a Badajoz, Olivenza o San Francisco de Olivenza a pasar un rato con la familia. Y como poco nos daban las doce de la noche cuando volvíamos a dormir. Eso sí, cada tres días, un descanso obligado, porque el cuerpo no podía más.

No sé si hemos descansado o no, pero lo que si sé es que nos lo hemos pasado pipa, con la familiaridad de los habitantes de esas tierras, con la visión de los dorados campos. Golondrinas, alcornoques, iglesias, aljibes y alguna que otra sorpresa han acompañado nuestras vacaciones.

Habrá que esperar al año que viene para otras, pero todavía me doy el gusto con éstas.... Tengo el frigorífico lleno de dulces y chorizos... Ñam, ñam...

BESITOS A TODOS

Tomo un descanso de unos días.
Vacaciones y relax.
Besitos a todos.
Hasta la vuelta.

LUZ DE ESPERANZA II

LUZ DE ESPERANZA II

Y además la lógica, pero angustiosa caída en la cuenta, de que detrás de ella ya no había nada. Su padre todavía resistía el combate con la vida, pero enfermo, era su corazón el que tenía que resolver todos los asuntos cotidianos. Y era la aceptación de que en el camino hacia su pasado, quedaba ella, y ella, y ella...

Pero en aquel instante, una luz se coló por el pasillo, una luz que pasó de largo del pequeño habitáculo. La sintió caminar por el lugar y de un salto se incorporó a recibirla. Había llegado a entrever un casco de moto acompañándola y al instante supo que era ella.

- Mi madre ha muerto-le dijo horas antes. Y escuchó al otro lado de la línea, silencio, incredulidad, tristeza y llanto.
-¿Qué? ¿Cuándo? ¿Por qué no me has llamado?

Y ahora se presentaba, a sabiendas de sentir que no iba a pasarlo un buen rato. Y ella, que estaba apoyada en el quicio de la puerta, se quedó mirándola con cara de esperanza, mirándola, mientras los ojos intentaban contener el torrente que quería desbordarse. Y la esperanza se abrió, se dejó escapar por todos rincones del alma, como cuando una bombilla se mete en una caja llena de agujeros y por ellos despide explosiva luminosidad y se va rompiendo la caja haciéndose cada vez más grandes los huecos por los que sale la luz blanca. Porque llegó lo que ansiaba en un abrazo al que se rindió, permitiendo desatarse toda la congoja que las dos llevaban dentro.

En ese abrazo se rompieron los nudos que llevaban demasiados años atados, que piel contra piel, decidieron deshacer para convertirse en un sentimiento de dicha, por volverse a encontrar. Nunca olvidará ese abrazo, ni lo que sintió cuando, al borde del ataúd, su amiga lloraba.

-¿Por qué lloras?-le preguntó, pensando que se acordaba de su hermano, muerto unos años antes.

-Lloro por tí y por tu madre.

Dentro de ella, una sensación extraña se adueñó de todos sus sentidos. Es como que se abriera el universo o que los pájaros trinasen fuertemente. Como si en el interior, todos y cada uno de los rayos de aquella luz que había entrado por la puerta, hubieran dedicado su camino a buscar la manera de penetrar en un corazón que se sentía roto. Y fue cuando se dió cuenta de que no estaba sola, de que la sensación de angustia parecía que hubiera decidido marcharse. Charlaron durante largo rato aquel día y al siguiente y otros más, hasta que la calma retornó.

El tiempo pasa, inescrutable, adoptando diversas formas y senderos para hacerse notar, y el tiempo hace recuperar unas alegrías y perder otras. A veces se juntan, y recuerdan aquel momento vivido hace casi tres años. Y siguen brotando las lágrimas, lágrimas que ya no lloran tristeza sino felicidad de encuentro. Y se juntan las manos y se abrazan los cuerpos sin pedir nada, porque no hace falta, porque sale sólo con una mirada, con un hola.

A ella le encanta tenerla por amiga. Cada una tiene su vida, su familia, pero la sensación, cuando están juntas, es la de vivir de nuevo, interminables noches tomando un té con leche... Subir a ver a la familia, compartir un café con sus padres y con sus hermanas, demuestra lo que son la una para la otra, lo que han sido siempre. Que aunque el camino se bifurcó volvió a unirse y que, aunque pasen los años, seguirá siendo una unión en cada llamada, en cada abrazo.

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LUZ DE ESPERANZA I

LUZ DE ESPERANZA I

Llevaba horas allí sentada esperando a que una mano amiga llegara, a que alguien especial entrara por aquella puerta. Alguien con quien poder desahogarse de las sensaciones que llevaban dando vueltas como en una noria por el interior del cuerpo. Pero no llegaba. Escuchaba voces a su lado, voces que en el fondo, sonaban lejanas, difusas, relegadas a una niebla espesa de charla sin sentido. Y por dentro se sentía morir, como el mismo cuerpo al que estaba velando porque se notaba tan aplastadamente sola, que los sinsabores de la vida le parecían dulces comparados con el sentimiento que revoloteaba en aquellos instantes.

El teléfono no paraba de sonar ofreciendo palabras de consuelo que no llenaban el espacio vacío de la mente. Diversas llamadas se almacenaban en sus oídos, cansados de escuchar "lo siento" al otro lado de la línea. Se daba cuenta de que los que llamaban no conocían nada de ella, de su vida, de sus necesidades, y que a todos les parecía que con unas palabras era suficiente. Soledad, tan rígida, que gritaba en el interior de la cabeza y del mismo alma, expuesta a puñetazos de rabia.Y aquel olor, que se metió en los huesos a través de la nariz, que días después le obligó a tirar un champú al cubo de la basura, aquel concentrado olor, nauseabundo, que con el tiempo, no ha conseguido quitarse de la pituitaria.

Comentarios, fíjate, qué ataud más majo, ya no hacen las cosas como antes, qué detalles, es una maravilla... Mientras, ella guardaba silencio, y al llanto que de vez en cuando salía, respondían con nuevo silencio, con un no te pongas así, es ley de vida.

¿Quién? ¿Quién iba a venir a darle un abrazo? ¿Quién iba a recibir su dolor y hacer que pudiera salir el nudo que tenía en la garganta? Eran las únicas palabras que se le agolpaban pugnando por salir, las que sabía que quien allí estaba, no iba a entender.

-Vamos a comprar algo para comer- le dijeron.Y allí se quedó, sola, constante en su furia, de darse cuenta de lo que tenía en la vida. Es en esos momentos cuando más se entiende lo que se tiene o lo que se puede tener de los demás. Es entonces cuando uno ha de percatarse de que en esta vida, te has de sacar las castañas del fuego tú mismo. Es cuando has de cerrar los ojos y llorar por dentro.Y allí, apoyada en un sofá de color azulón, con un calor que derretía piel y camino, se permitió un descanso, al dejar de sonreir y de decir que estaba bien.

Y reflexionando se percataba de que en el fondo todos estamos bien, o creemos estarlo. Todos pasamos por la vida, sonriendo y haciendo ver que nos va de maravilla. Y ciertamente es verdad, porque esa es la realidad de la vida que tan primorosamente nos hemos creado. Pero... ¿Acaso me va mal? La respuesta es no. Pero son los deseos los que matan, los que abandonan la esencia de cada uno en un eco indescriptible de mentiras y engaños a veces, destinadas a uno mismo, a veces a los demás. Son las frustraciones, las que envueltas en envidias, celos y deseos hacen que entonces y sólo entonces, salgan a la palestra las carencias de cada uno. Son ellas las que provocan desazón y las que, cuando aparecen, matan alegrías para mostrar orgullo, asesinan dignidad para acuñar bajeza.

Y pensaba. Meses después, cuando las aguas volvieron a su cauce, cuando encontró un sentido a su existencia, dejó de reprochar a su familia comentarios del tipo "no puedo verla", cuando te das cuenta de que un yo no soy tú y de que cada persona ve las cosas de distinta manera. No querían ver muerta a su hermana y ella no lo aceptó, sólo por el hecho de sentirse sola. Carencias, nada más que carencias.

Continuará...

MI AMIGA RUBIA

MI AMIGA RUBIA

Recuerdo cuando estaba en baja forma. Triste, desangelada y sin ganas de nada. La sensación era como si nada de lo que había creído en mis años de vida tuviera sentido, como si los conceptos que habían estado conmigo ya no me valiesen.
Y mi amiga rubia, siempre estuvo allí.

Mi amiga rubia me escuchaba, mi amiga rubia me abrazaba, mi amiga rubia tenía siempre una palabra de apoyo y una de enfado cuando me lo merecía también. Porque fuí una cabezona durante mucho tiempo, pensando en que muchas cosas podían, no, tenían que cambiar. Después me dí cuenta de que no, de que la que tenía que cambiar era yo para seguir hacia adelante. De que no me valía intentar que los demás intentasen cambiar si no querían. Muchos conceptos tuvieron que irse a la basura para poder sobrevivir, para no mentirme más a mí misma y sólo enseñarle mi yo a quien me enseña el suyo. Egoísmo, podría llamarse así, no lo sé, pero me percaté de que no podía ser agua clara, con quien no lo era conmigo.

Y mi amiga rubia siempre estuvo allí, cuando la llamaba para decirle como me encontraba. Clara y limpia.

Mi amiga de los dorados cabellos está triste porque un chico le ha robado el corazón. Tiemblo al escribir esto. Habíamos quedado para cenar y no se presentó porque se sentía mal, debido a que ese chico no le correspondía. Le mandé un e-mail diciendo que él no se merecía que ella estuviera triste cuando igual él se estaba divirtiendo. En cierta manera, también era egoísmo por mi parte por el hecho de no haberla visto y haberla podido ayudar. Pero no la llamé porque sabía que cuando ella se siente mal, prefiere estar sola. De ahí a los días, le mandé un mensaje para decirle si tenía un ratito para quedar y me llamó muy enfadada diciendo que quería estar sola. Respeté su decisión pero me quedé un poco, no sé cómo llamarlo, planchada.

De ahí a los días, le mandé otro mensaje, en la que le hacía ver que a pesar de respetar su decisión, me provocaba tristeza no poder corresponder a la ayuda que ella me había prestado. Me llamó y se que, en cierta manera, la hice sentir culpable de no querer contarme sus sentimientos. Entiendo que cuando te has acostumbrado a solucionar tus problemas sólo, porque nunca has tenido el apoyo de nadie, cuesta mucho abrise a los demás y lo sé, con conocimiento de causa. Nuevamente me pedía tiempo el cual por respeto, le dí, aunque no quería hacerlo.

Pero a los pocos días, un poema llegó a mi correo. Un poema que me hizo ponerme a temblar, a reir, a llorar, a darme cuenta de lo importante que soy para mi amiga de los cabellos dorados. Ella no se puede imaginar lo que tiemblo al escribir estas palabras ni lo que sentí y siento, cuando pasados días me llamó para pedirme ayuda y contarme como se sentía.

Sé que la relación entre dos personas, puede ser muy complicada, si no conectas con el otro lado o con la necesidad del otro. Me alegro de haber sido capaz de darte el tiempo que necesitabas, pero también de haberte dado a entender que estaba incondicionalmente para lo que te hiciera falta. Y me alegro doblemente, porque has querido compartir tus tristezas conmigo. Sonreí cuando me dijiste que te sentías amada y me entristecí cuando te hundiste.

No sé si leerás esto, pero me gustaría que supieras que tus palabras me han llegado muy dentro, hasta el centro de ese corazón que sonrío todos los días.

Un abrazo, linda de los dorados cabellos.

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