
Se forma el poema
mientras respira el poeta.
Unos anhelos devanando los sesos.
¿Qué esperas?
¿Acaso qué exprese sentimientos?
El río desemboca tranquilo.
El niño duerme.
Las flores florecen entre hierbas altivas.
Los coches circulan resoplando polución.
Y vendrá la noche con su cara amable
invitando a la profunda relajación.
¿Qué me quieres, poema?
Hoy no quiero darte el gusto.
Hoy la confusión reina arrogante.
El pecho se asusta ante un sinfín de incongruencias.
Los guardo, los escondo.
Porque quieras o no, deseas mis sentimientos.
Y esos, te guste o no, son míos.