Llegó a casa enjaulado. Al mediodía le abrí la puerta de la jaula.
Volví a casa al anochecer y lo encontré tal como lo había dejado: jaula adentro, pegado a los barrotes, temblando del susto de la libertad. Eduardo Galeano
Hola Mary: Es curioso observar que muchas personas no saben que viven en esa prisión, envueltas en convencionalismos, excusas y un saber estar por el que dirán los demás. Llegará un día en que se despierta y aunque con miedo, se trabaja por vivir con más autenticidad y más energía. Un beso.
¡¡Buho!!... Tan acostumbrados estamos a los barrotes de una "ficticia prisión", que nos da mucho miedo ejercer la libertad; tal cual le pásó al conejillo de indias, que no se atrevió a estar fuera de ese ámbito, por miedo. Saludos desde México.
2 comentarios
buho -
Un beso.
_Mary_ -
Tan acostumbrados estamos a los barrotes de una "ficticia prisión", que nos da mucho miedo ejercer la libertad; tal cual le pásó al conejillo de indias, que no se atrevió a estar fuera de ese ámbito, por miedo.
Saludos desde México.