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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Mis relatos.

EL CERDITO

20080223104924-cerdito-agora-r.jpg

Redondo y gordito de color colorado, albergaba sus tesoros de tener y no tener. En una balda, escondido de las miradas, ocultaba al cerdito. Sólo cuando ponían en sus pequeñas manos un billete o una moneda, subía sobre la cama y, apartando las fotografías de sus primas y las de él cuando era un renacuajo, lo bajaba de allí y le daba de comer. Introducía en el interior sus sueños de poseer mucho dinero y de ciento en viento, le abría la tripa deseoso de conocer cual era la cantidad que almacenaba dentro.

Los abuelos de Carlos, debido a ser los mayores proveedores del producto que le llenaba la panza al cerdito, insitían una y otra vez a los padres del chiquillo, en la necesidad de vaciarlo y meter el dinero en la cartilla de ahorro.

Un buen día, aburrido de la retahila de los abuelos del niño, Santiago, padre del dueño del marrano de barro, lo vació sobre la mesa de la cocina y allí, con Carlos oficiando de obligada calculadora, juntó en montones los billetes y las monedas sacados del susodicho.

En billetes, trescientos ochenta euros y en monedas, veinte para completar la cuarta centena, Carlos, ufano y sonriente, llevó su dinero al banco. Allí actualizaron la cartilla, para que él viera la cantidad que ya tenía y acto seguido dieron el dinero a la mujer que estaba atendiendo en la ventanilla. Carlos observó cómo introducían los billetes en una máquina la cual los contaba y cómo dejaban las monedas en una bandeja junto a otras monedas que eran separadas a razón del valor que tuviera cada una.

  • Me están robando- le dijo a su padre.
  • ¿Cómo?- le preguntó su padre.
  • Que me están robando - le respondió. Están juntando mi dinero con otro dinero y ese no es mío.

Santiago se aguantó la risa. La mujer que les atendía se les quedó mirando extrañada. Era la primera vez que Carlos acudía a un banco y todo para él era nuevo. Estaba muy serio, a punto de ponerse a llorar y había que comprender la importancia que suponía que su dinero estuviera en manos de otros.

  • Vamos a ver, hijo. Aquí, en la cartilla, saldrá la cantidad que tú has traído al banco y sabrás lo que tienes en total.
  • Pero...¿No puedo venir a ver mi dinero?
  • ¿Y de dónde has sacado la idea de que puedes venir a verlo?

Carlos le explicó a su padre que en la película de Harry Potter y la piedra filosofal, Harry iba al banco a recoger su dinero y que éste estaba guardado en una habitación bajo llave, colocado en montones. Y que él pensaba que también podría ir a ver el suyo. Y como tantas veces, Santiago tuvo que hacerle ver a su hijo que lo que había visto en el cine o en la televisión era una mentira, un cuento de los que cuentan para atrapar al espectador y hacerle entrar en un mundo de ilusión.

Y con la explicación y el tiempo, Carlos encuentra la realidad, halla que la verdad del día a día, quizá supere la ficción del cuento, porque según este pasa, se va transformando en su despertar a la vida... A su destino...

23/02/2008 10:48 Autor: buho. #. Tema: Mis relatos No hay comentarios. Comentar.

AMAPOLAS

20051118153929-amapola.jpg

Llevaba mucho tiempo esperando; no sabía exactamente cuanto, quizás dos años. Cada vez que se sentaba ante el ordenador miraba la foto.

Un anuncio de colores que publicaba algo que algun día esperaba conseguir, pero era tan caro que decidió olvidarlo temporalmente. A pesar de ello, la imagen era tan deliciosa que su mente insistió en dejarla pegada sobre el interruptor de la luz. El papel se había tornado amarillo y las flores perdían su rojo color según iban pasando los meses.
En alguna ocasión había estado a punto de romperlo ya que, pensándolo bien, no lo necesitaba, era un capricho, pero cuando se tiene un sueño, es un sueño y cuesta mucho quitarse los anhelos de la cabeza. Así que allí seguía, dibujando con los ojos sus encantos, envueltos en ilusiones.

Y ese día, de repente, cuando ya lo tenía olvidado se presentaron como por arte de magia.

Él subió al trastero con el hijo de ambos, mientras ella esperaba en la cocina y en cinco minutos entraron por la puerta con las manos repletas de deseos.

-¿Pero, qué traeis ahí?- les dijo.

Entre los tres, se pusieron a desembalar el interior de las cajas mientras a ella se le llenaban los ojos de lágrimas.
Él se apartó, abrió la alacena y empezó a sacar los platos azules y amarillos que habían comprado nueve años atrás, algun de los cuales ya estaban rayados y golpeados del uso.

-¿Qué haces?- le inquirió ella.
- Pues, tirar estos y poner los nuevos- le dijo. Los vamos a usar todos los días, quiero que disfrutes de ellos cada día, hasta que se rompan.

Ella no supo qué decir, pero entendió muchas cosas. El amor se expresa de formas distintas, se puede envolver en palabras, en objetos o en ilusiones, no siempre tiene que ser como uno quiere que sea.

Agarró un plato, observó su hechura, recorrió con los dedos el dibujo de la planta, sus capullos dejando asomar fulgores arrugados y las flores que, ya abiertas, despuntaban calidez. Cada día comería sobre rojos pétalos, verdes tallos y blanca loza. Se dirigió a la habitación donde descansaba el anuncio y lo arrancó del sitio donde estaba. Volvió a la cocina y se lo dió.

- Ya puedes tirarlo- le dijo. Gracias por pensar en mí.

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Desde ayer, como y ceno sobre una vajilla llena de amapolas.BUHO


18/11/2005 15:39 #. Tema: Mis relatos Hay 9 comentarios.

El señor de los anillos

CINE271.jpgQuedaron para comer juntas.
Llevaban un rato sentadas y salió a colación, la de veces que habían visto El Señor de los anillos.
- No entiendo porque nos llama tanto la atención, porque lo vería una y otra vez.
- Porque en el fondo, es la fantasía que llevamos en el alma.
12/10/2005 07:44 #. Tema: Mis relatos Hay 9 comentarios.

Imaginación

lago.jpgIntentó encerrarla y reducir su mínima expresión a la nada. Colocarla entre barrotes y no permitirla salir. Pero era muy terca. Jugaba a volteretas consiguiendo que su inquietud fuera en aumento.

Insistió. En el gimnasio, sin música, uno, dos, uno, dos... La cinta, la bicicleta estática, las pesas... Pero no. La graciosilla se divertía con el reflejo de la ventana y con los movimientos corporales de los demás.

¡Pero mira que es pesada!- pensaba.

Al final se rindió a la evidencia; no podía controlarla. Así que decidió que se explayara. Agarró las zapatillas, se sujetó el pelo con dos coletas y salió de casa.
Recorrió la marisma corriendo, mientras ella tomaba aire y alzaba el vuelo. La dejó disfrutar de la brisa del aire, de la comunión del agua que descendía del monte con la que subía del mar, del sonido de las aves y del cielo azul... Y cedió ante ella, comenzando a saltar alborotada mientras veía a su sombra acompañándola y haciéndole guiños.

Encerrarla...¿Para qué? Hacia afuera quizás un poco, pero en el interior reside tan viva, que siempre que lo necesita, borbotea y serpentea, aunando y rezumando sentidos enlazados. Ocultarla...para su dueña, no.
07/10/2005 17:20 #. Tema: Mis relatos Hay 8 comentarios.

CIES

playa.jpgCuando sintió la blanca arena bajo los pies, escribió un nuevo instante de su vida.

El gratificante sol deshacía con sus rayos la suave bruma del cálido atardecer, mientras las gaviotas se paseaban curioseando junto a las mochilas y toallas. Se agachó al notar el roce de la piel contra una superficie distinta a la de los albos granitos. Una concha junto a otra, cuyos cuerpos recogió de la playa.

El agua, transparente, rompía en la orilla regodeándose ante los visitantes debido a su gelidez. A pesar de ello, introdujo parte de su cuerpo en ella pero el frío le obligó a apartarla de su piel. A veces la belleza hace daño. Esa belleza tan sublime a la que, a sabiendas de serlo, no le importa ser cruel.

Nuevamente sobre la arena, rebuscó en sus adentros compañeras para unir a las conchas que ya tenía y aunó esfuerzos, removiendo dunas y pequeños montecitos.

Una playa, casi vacía, con la arena tan blanca como la nieve, rodeada de eucaliptos y pinos, de sol y océano; esa con la que ha soñado muchas veces y que por fin pisa.

En la mesilla de noche duermen, metidas en una bolsa, un grupito de conchitas y caracolas que cuando quiere acaricia con la esquina de su alma.
15/09/2005 17:10 #. Tema: Mis relatos Hay 5 comentarios.

LA MUSA

galicia.jpgEntre sábanas, sintió el calor del cuerpo que no quería moverse. Era tal la sensación de bienestar que ni un ápice de piel pugnaba por acariciar trozos más tibios de tejido. A pesar de ello se despertó.

Toda la tranquilidad que el sueño había depositado se revolvió cual batidora desmadrada. Llevaba días inquieta conociendo el motivo de su malestar. Nada, ni la más mínima y pequeña gana de tomar un lápiz y escribir. Como si la musa hubiera querido tomar unas vacaciones. Sabía que le hacía falta un pequeño poema, un minúsculo relato; crear, dar forma a las sensaciones vividas... Necesidad que su ente solicita constantemente, pide, y que al conseguir, sacia.

Hasta que sucedió... El coche, el viaje, detalles que provocan arrebatos de tinta sobre el papel y redondeados movimientos de los ojos al observar la conjunción de palabras enarbolando sonidos y sentimientos.

Musitó la musa,
hoy, un poema,
y mañana una diminuta canción.

Musita la musa dichosa.
07/09/2005 23:06 #. Tema: Mis relatos Hay 5 comentarios.

MUJER

VinMujer.jpgSe miró al espejo y no le gustó la imagen que veía.
Tristeza y melancolía embargaban su semblante.
Decepción y apatía envolvían la maravillosa vida que revoloteaba por todos los rincones que no apreciaba y que había comenzado a conocer.

Hasta que decidió no llorar más, ni intentar que los demás entendieran sus errores.

Trabajar sobre sus defectos y sus virtudes, escudriñar lo recóndito del alma y conocerse a sí misma.

Se ve desde fuera, no es perfecta. Los demás tampoco lo son. Que cometan errores, como ella misma los comete.

Sigue su camino, ya no es una niña.

Ahora se sabe mujer.
16/08/2005 21:37 #. Tema: Mis relatos Hay 7 comentarios.

Solbra

solbra.jpgPensó en retirar la oscuridad.

Siempre el día latiendo en el corazón. Renovando incensantemente la fotosíntesis de la vida. Regurgitando sensaciones plenas en continuo vaivén. Observando las flores, los árboles, encontrando colores definidos por el resplandor del sol....

Se sentó a debatirlo en el interior de la mente, bajo un frondoso árbol. Bajo él, observaba el baile de sombra, la del árbol. Hay sombra, ha de haberla. Si no la hubiera, le quemaría la magnificencia de la luz. No puede ser, porque no vería la grisácea luna, ni las nubes jugando a acariarla, ni el crepúsculo con su juego de infinidad de colores. No sentiría el amanecer con los furiosos pájaros trinando, ni el silencio espectacular de la noche...

Porque como escribiría Valle Inclán "sombras entre las sombras".... Y sin luz no hay sombras, se complementan. Y desde las sombras es cuando más se trabaja para salir a la luz.

Y entonces apagó la lámpara.
01/08/2005 18:32 #. Tema: Mis relatos Hay 4 comentarios.

"Si retirasemos el orgullo de nuestras mentes, no seríamos humillados"

sea-parking.jpgLa ciudad estaba revuelta. Verano caluroso, Jazzaldia apabullante con fantásticas visitas de variopintos grupos de música nos obligó a recorrer los escasos kilómetros que nos separaban de casa al centro de Donosti.

Llevábamos un buen rato dando vueltas, ante la gran cantidad de circulación a esas horas. Dando vueltas de una manzana a otra. Optando ya a darnos por vencidos e introducir el vehículo en el parking, observamos a escasos metros una luz blanca que comenzó a introducirse al interior de la calzada. Al instante nos paramos detrás del que salía a fin de colocarnos en la misma posición del anterior inquilino del sitio. Sin duda ya podíamos dedicar el resto de la tarde a pasear bajo el cálido sol estival.

De repente, una mujer de unos cuarenta años se coloca delante del coche, impidiendo el paso y haciendo señas de que continúasemos la marcha. Un vehículo que se hallaba parado en el paso de peatones se coloca detrás del nuestro con el intermitente accionado.

Nos miramos, mientras aquella mujer hablando en francés realizaba grandes aspavientos insistiendo en que nos fuéramos del lugar. Le dije a mi pareja que no se moviese. Agarré el móvil y llamé a la Guardia Municipal.

-Estoy en Ramón Mª Lili con el cruce de la calle Usandizaga, obstaculizando la circulación y no pienso moverme de aquí. Están reservando un aparcamiento que no les pertenece.

- Le enviamos un motorista - me contestaron.

A la mujer se le unió su hijo y su pareja, que salió de su coche para increpar a la mía. Éste le dijo que no tenían razón, que no tenían ningun derecho a reservar el sitio de esa manera. Pero, haciendo caso omiso, siguieron obcecados en su sinrazón.

Aparecieron los guardias, obligando a la mujer y a su hijo a retirarse a la acera, y así pudimos dejar el coche en el lugar. Les explicaron que no había lugar a lo realizado, que no era de ley.

Casi terminaron detenidos: Mandaron a tomar por culo, con un elocuente gesto a los municipales y a nosotros mientras seguían despotricando en francés.

La situación no recorrió más trayecto porque no quisimos que así fuera....
01/08/2005 20:14 #. Tema: Mis relatos Hay 4 comentarios.

SABORES

membrillo.jpgCogió un cuchillo, fino, largo y con extrema delicadeza laminó el dorado membrillo. Acto seguido arrastró con la minúscula paleta el unte de crema de queso que depositó sobre el suave dulzor al que envolvió como un canuto irguiéndolo después. Con un picado de almendras revuelto en blanca nata rodeó aquel cuerpo que colocado en una superficie azul presentaba un aspecto delicioso.

Mientras pensaba que él estaba fregando en la cocina, ella se afanaba con la dichosa plancha como muchas noches pensando cuando harían ropa que no se arrugará. Él se presentó con una cucharilla y la obligó a sentarse. Ella protestó alegando que tenía mucha ropa que planchar, pero se quedó sentada con el cubierto en la mano.

Él volvió a la cocina y retornó al salón con el exquisito manjar. Le robó la cucharilla y lentamente empezó a introducirle en la boca la explosiva mezcla de dulce y salado.

El plato terminó en el suelo y la ropa por adecentar revuelta entre dos cuerpos más calientes que la plancha encendida.
13/07/2005 15:29 #. Tema: Mis relatos Hay 2 comentarios.

LA MARIPOSA

mariposa.jpgEn septiembre hará dos años que escribí este pequeño, no sé cómo llamarlo, relato. Lo ha leído poca gente porque lo consideraba y considero muy personal, es mi lucha.
Ahora que veo logradas muchas de las metas que me propuse cuando lo escribí, me atrevo a mostrarlo, porque ahora si me siento esa mariposa que ha salido del capullo y por fin puede volar, en total y absoluta libertad. La libertad que yo decido darle a mi vida cada día.

Ahhhh! Y va para que mi amiga Corazón se de cuenta de que proponiéndoselo se puede conseguir llegar a donde se quiera.

ICOD DE LOS VINOS – 1 DE SEPTIEMBRE DE 2.003

Pueblo al norte de la isla de Tenerife, el cual es muy visitado debido a que allí se encuentra el drago más anciano de la isla, de unos 1.500 años aproximadamente.

Visitamos el Mariposarium, sin saber a ciencia cierta que voy a encontrarme allí.

Cuando entro lo primero que llama la atención es la cantidad de flores y vegetación que existe en el lugar. Árboles y flores rodeando un estanque que, repleto de carpas, es atravesado por un pequeño puente. Una alta pared con largas enredaderas cubriendo su superficie, plantas que bordean un camino empedrado, humedad saturando el ambiente y todo esto ¿para qué?

Una cuidadora del lugar aparece con un largo plumero y comienza a sacudir la frondosa vegetación y entonces sucede:

Vuelan por doquier, salen de debajo de las grandes hojas, enormes algunas, diminutas otras, como pequeñas hadas que deciden mostrar su belleza por un instante. Me encuentro rodeada de hermosas mariposas que apenas viven unos días a fin de cumplir su cometido, y me siento una más, porque ahora puedo volar, sentir con más fuerza que nunca y llorar cuando lo que vivo me llena, sea triste o alegre.

Veo la zona donde se crían, donde tiene lugar la transformación de la oruga a mariposa; la pequeñita oruga se encierra en su crisálida durante mucho tiempo, quizá terriblemente mucho más tiempo del que va a vivir como mariposa, se duerme a la espera de convertirse en algo bello, inquieta, porque no sabe si lo que busca al final va a ser lo que anhela, lo que desea.

¿Y si es mejor seguir dormida? La oruguita se lo piensa, el descanso le viene bien para darse cuenta, de verdad, de su búsqueda, porque al abrirse demasiado pronto, quizá no esté preparada para lo que ha de llegar.

A través de la crisálida, la cual comienza a transparentar, observa a las mariposas que, volando, despliegan en hermosura los arco iris de sus alas. Entonces se plantea que ella no sea tan bonita como esas lindas tximeletas, que no puede hacerles frente, que a pesar de intentarlo, nunca podrá llegar a su altura.

Pero, ¿por qué piensas en eso?. Es qué tú,¿no has visto el color que tienes?. Eres muy bella, lindeza sin par; si te pusiesen un espejo delante,¿te atreverías a mirar?. Pero no por fuera, eso es lo que menos cuenta; observa tu interior y dime lo que ves; ahh, antes de hacerlo, no te acuerdes del resto de las mariposas, sólo mírate a ti, despacio, con calma, como si te fuera la vida en ello. Acaso,¿vives dejando pasar el tiempo, inexorable, sin hacer nada para mejorar tu condición? ¿no te das cuenta de qué tú también eres hermosa?.

Todos formamos parte de la vida, de la muerte, como los árboles y las flores de los que admiramos su fortaleza, su perfume, su color. Y podemos dar frutos de amistad, de amor, de vida, de compañía y solidaridad, sólo con un gesto, una palabra, un abrazo; con esa pequeñez, que es inmensa, debería bastarnos para ser felices con nosotros mismos, si conseguimos que con un sencillo detalle la persona que esta ante nosotros sea un poco más feliz.

Y el fruto será carnoso, reventará para que todos lo prueben y disfruten, a fin de dar más frutos. Sólo así se consiguen las cosas, compartiendo, entregando a borbotones, como el agua que fluye del manantial.

Mariposa que rompe su encierro y despliega sus alas, mostrando su luz, nunca podrá considerarse inferior si pone todo su empeño en demostrar lo bella que es; aunque no guste a muchas mariposas, a otras sí y a esas que gusta, podrá enseñar lo que conoce, lo que sabe y siente por la vida, ayudándolas a encontrarse mejor consigo mismas.
La pequeña mariposa sale de su capullo, pero,¿qué sucede?.

¡QUÉ NO ES PEQUEÑA! ¡ES UNA PRECIOSIDAD!

Es azul, roja, naranja, verde, con infinidad de matices, irisada a la luz, con brillos multicolores y muy grande, pero grande de corazón y entonces piensa que ha estado demasiado tiempo escondida y que, a pesar de lo que sentía, se observa bella sólo por el hecho de poder enseñar sus colores a todas las demás mariposas y sobre todo, porque ahora sabe que nadie, NADIE, NADIE podrá hacerla sentirse inferior sin su consentimiento.
24/06/2005 20:53 #. Tema: Mis relatos Hay 7 comentarios.

El bastón

baston_N.jpgAl final se operó.

El dolor, recalcitrante, le atravesaba y ardía. Pareciera que se proponía derrumbar la existencia, ahora serena, que había conseguido a fuerza de insistencia. Revolvió Roma con Santiago llegando a molestar al traumatólogo que debía de operarle.

Por fin, llegó el día. La operación bien, sin complicaciones. Un corte en el pie, en un costado para escudriñar los interiores del dolor. Una enfermedad de niño le ha hecho vivir con un cuerpo que no acepta en muchas ocasiones.

Todo correcto menos su voluntad. Tenía miedo. El temor a caerse le obligo a quedarse en la cama sin coger las muletas que podían darle alas. Y ya podían decirle que todo dependía de él, daba igual. Con un “no puedo” lo tenía todo hecho.

Hace dos días escuché de sus labios que tenía la moral por los suelos, que se arrepentía de haberse operado cuando antes era su ilusión para volver a recuperar su vida.

El traumatólogo se acercó ayer. Quería que se fuera a casa. No le hacía falta rehabilitación. Él insistió. Quería que le llevasen a algún centro para poder seguir allí la recuperación. Al final consiguió lo que quería.

Llegó la ambulancia y le trasladaron. Cuando entró en el hospital, le cambió la cara. Le metieron en la cama. Mientras yo le sacaba la ropa de la maleta no cesaba de repetirme que no la sacase, que porque la sacaba. Me di cuenta de que no dejaba de mirarme, me buscaba. Llegó el médico el cual me pidió que saliese de la habitación para poder hablar con él.

Salí al pasillo. Recorrí con la mirada las puertas, los accesos y me encontré con lo que él ya había sentido. Me dio la sensación de estar metida en una jaula, de ahogarme con sólo respirar el ambiente que se había instalado allí.... Angustia, una terrible angustia me atenazó el corazón cómo si lo agarrase fuerte y quisiera machacarlo. De un lado a otro del pasillo mis pies se decantaban por un continuo vaivén de movimientos. No pude resistirlo.

Entré en la habitación, interrumpí al médico que molesto salió fuera.

- Aita, mírame a los ojos. Mírame. Te pido la verdad. La verdad, por favor. ¿Quieres irte a casa?
- No quiero estar aquí. Me ahogo.

Pedimos el alta voluntaria.
Cogí el coche, lo monté dentro y lo llevé a casa.

Hoy mi padre ha cogido las muletas y ha dado cinco pequeños paseos por el pasillo. Estoy muy orgullosa de él y de mi misma también. Hice lo que tenía que hacer.
27/05/2005 20:56 #. Tema: Mis relatos Hay 7 comentarios.

POR LAS LENTEJAS

ArroyoSeco.jpgCabalgó a lomos del equino, sin saber a donde dirigirse, únicamente buscando un lugar donde pudiera abrevar el animal. Pareciera que él, pudiera oler el acceso por el intrincado bosque hacia donde deseaba sosegar su cuerpo. Lo dejó mientras la guiaba entre árboles y sendas, teniendo que agachar la cabeza en repetidas ocasiones para esquivar las ramas que atravesaban el camino. Llegaron junto a un pequeño riachuelo donde el caballo se detuvo. Tanto él como ella comenzaron a beber cristalina agua mojándose la cara....

... Sol. Sentada en el balcón comiendo lentejas. Termino el plato dejándolo sobre la mesa y sin darme cuenta cierro los ojos. Cuando me despierto, una baba me cae por la barbilla y me rechupeteo del gusto.
25/05/2005 20:59 #. Tema: Mis relatos Hay 5 comentarios.

De la oscuridad a la luz

rayo.jpgOscuridad. Para el coche porque quiere escuchar el ruido de la intensa lluvia contra la carrocería. Mira hacia el monte. Oscuridad. Cierra los ojos. Sonidos que asemejan al aceite hirviendo borboteando. Respiración profunda. Relajación. Abre los ojos. Mira hacia el monte. Negro. La visión no proyecta ni la más mínima sombra de la silueta verde.

De repente, la luz hace acto de presencia. Un rayo desdibuja la tranquilidad del momento. De lado a lado del escenario se contempla la furia de la naturaleza al descargar su pasión. Resplandor. Luminosidad apabullante. Y un trueno rugiendo tambores, acalla el oscuro silencio de la noche. Aquí estoy- dice imponiéndose.

Y el personaje que está dentro del coche lo siente, y lo siente tanto, tanto, tanto, que mientras su boca dibuja una gran sonrisa, sus ojos se desbordan de salinidad transparente. Sentimiento de plenitud al sentir que disfruta de lo que la vida ofrece.
07/05/2005 21:00 #. Tema: Mis relatos Hay 4 comentarios.

Ñam, ñam.

cereza.jpgHambre.
Abro un bote y esparzo un poco de cariño.
En la alacena encuentro un pequeño recipiente con picantito calor.
Después descubro la piel y la unto de relamiente ternura
Y mientras me como un plato de cariñosa ternura calenturienta pienso cual será el postre.

Se abre la puerta de casa.
Junto al plato preparado y al postre que acaba de hacer acto de presencia. UMMM
ÑAM, ÑAM
12/04/2005 21:03 #. Tema: Mis relatos Hay 4 comentarios.

MARIONETA

marionetaTenía cara triste y sus ojitos estaban fijos mientras su inquieto no cesaba de moverse. A intervalos, al compás de los movimientos de su dueño se detenía a descansar, esperando ser espectáculo de nuevo. La gente se arremolinaba a su alrededor expectante de ver lo que iba a suceder, dejando volar la imaginación cuyo alma está deseoso de vislumbrar la acción.

Era un monito vestido de estreno el que está vez llamó mi atención, una pequeña marioneta que jugueteaba entre los jardines del ayuntamiento. El que la portaba, la manejaba con destreza consiguiendo que los que nos agrupábamos junto a ellos, abriésemos más el círculo. Venía el monito y rozaba el pie de uno y a un niño sentado en el suelo parecía buscarle piojos en el pelo. Y así, entre sus caricias, nos mantiene con la ilusión puesta en sus deditos, unos diminutos dedos con las falanges articuladas que despliegan movimientos inexplicables para pertenecer a un muñeco. Como si quisiera en su no vida, crear inexistencias, experiencias, ciertas pero inapropiadas porque al fin y al cabo, él no vive.

Su dueño destapa un diminuto piano de cola y coloca ante él al monito, que acariciando con ternura las teclas se sienta y toca.

Días después acudí a un concierto de piano. Las hermanas Katia y Marielle Labèque como intérpretes. Sonidos de Claude Debussy, Igor Stravinsky y Leonard Bernstein llenaron el auditorio de hermosa música. Una frente a la otra desplegaban su arte y saber, cada una en su estilo: Marielle, tranquila, deslizaba sus dedos sobre las blancas y negras en armonía, en sintonía; Katia era un torbellino de pasión que parecía por momentos flotar en el impávido aire del local. Su cuerpo brincaba con fuerza, con intensidad, acompañando la melodía, incansable, resoplando, exultante de belleza.

Allí sentada, escuchándolas, vino a mi mente la imagen del monito, de la marioneta que en algún momento todos somos, porque como marionetas nos movemos por obtener la aprobación de los demás.

Y cuando al final decides SER, te tachan de raro, chalado o insociable, cuando en realidad es la persona más sociable del mundo, la que más da y también la que más recibe, para lo bueno y para lo malo.
25/02/2005 21:09 #. Tema: Mis relatos Hay 4 comentarios.

SHEILA

recienVinieron a merendar y fuimos al parque. Mientras los niños jugaban, los cuatro hablábamos en animada charla. Ella se sintió indispuesta y la acompañé a mi casa.

Me meo – me decía.

Al poco rato tuvimos que volver porque se repetía el malestar. Decidimos ir a casa y les ofrecimos café y bollos. Ella seguía teniendo la misma sensación. Las dos nos miramos.

Has roto aguas- le dije.

Creo que sí- me respondió.

Al día siguiente nació Sheila. Es pequeña como un ratón y agarra el pecho de su mamá con mucha fuerza. Es la maravilla de la vida.

buho
20/01/2005 21:13 #. Tema: Mis relatos Hay 5 comentarios.

¿QUE VEO?

ojo.gifUna reja negra rodeada por una enredadera sin hojas, retorcida, entrelazando y abrazando todas y cada una de sus partes. Tras ella los muros de la iglesia, arena y humedad repartida entre piedras en alta perspectiva. Le sigue una casa con su tejado lleno de chimeneas, luces encendidas en el interior de las ventanas, balcones repletos de plantas y más lejano otro tejado, otra casa cuyo alero, cuya cumbrera es el marco del agua que se mueve reflejando la luz de los focos. Reflejos que segregan danzas a lo inmóvil. Continúan las grúas del puerto y junto a sus pies un barco rojo y negro con letras blancas. Y tras el puerto un pueblo con vida y tras el pueblo el monte y al final el cielo.

Me doy cuenta de que me he olvidado del lugar donde me siento. La ventanilla desde donde observo lo que anteriormente he descrito está sucia, y en el coche, bajo mis pies, pipas, piedras y polvo. Mis piernas juntas sostienen un libro, pequeño, y sobre el libro está esta hoja, que contiene la visión de mis ojos. Miro mis manos y el bolígrafo que dirigen cuya tinta llena de vida la deliciosa blancura.

Ahora este es mi mundo, un espacio reducido en el que me centro pero ante el que mi mirada se amplía y crece, vislumbra naturaleza y arquitectura, luz y pintura, colores y gentes y un cielo que en un instante se torna oscuro casi impidiéndome escribir. Y no me lo guardo, hoy lo comparto.

buho
14/01/2005 21:19 #. Tema: Mis relatos Hay 6 comentarios.


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