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Sentimientos

METEOROLOGÍA

METEOROLOGÍA

- ¿Qué tiempo cree que hará hoy?

- El tiempo que yo quiero.

- Ah sí? y cómo lo sabe?

- Pues porque cuando me dí cuenta de que no puedo tener lo que quiero, aprendí a querer lo que tengo, así que sé que hará el tiempo que yo quiero.

MONOCAMY
Con tu permiso

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CHIVITINAS

CHIVITINAS Asemejando arcos perfectos,
delineando deleidades
revolotean revoltosas,
chivitinas caprichosas.

Entre planeo y aleteo,
cruzan sonidos y movimientos
chiquitinas golondrinas
ante la torre de la iglesia.

CHIVITINAS

CHIVITINAS Asemejando arcos perfectos,
delineando deleidades
revolotean revoltosas,
chivitinas caprichosas.

Entre planeo y aleteo,
cruzan sonidos y movimientos
chiquitinas golondrinas
ante la torre de la iglesia.

CHIVITINAS

CHIVITINAS Asemejando arcos perfectos,
delineando deleidades
revolotean revoltosas,
chivitinas caprichosas.

Entre planeo y aleteo,
cruzan sonidos y movimientos
chiquitinas golondrinas
ante la torre de la iglesia.

CHIVITINAS

CHIVITINAS Asemejando arcos perfectos,
delineando deleidades
revolotean revoltosas,
chivitinas caprichosas.

Entre planeo y aleteo,
cruzan sonidos y movimientos
chiquitinas golondrinas
ante la torre de la iglesia.

SABORES

SABORES Cogió un cuchillo, fino, largo y con extrema delicadeza laminó el dorado membrillo. Acto seguido arrastró con la minúscula paleta el unte de crema de queso que depositó sobre el suave dulzor al que envolvió como un canuto irguiéndolo después. Con un picado de almendras revuelto en blanca nata rodeó aquel cuerpo que colocado en una superficie azul presentaba un aspecto delicioso.

Mientras pensaba que él estaba fregando en la cocina, ella se afanaba con la dichosa plancha como muchas noches pensando cuando harían ropa que no se arrugará. Él se presentó con una cucharilla y la obligó a sentarse. Ella protestó alegando que tenía mucha ropa que planchar, pero se quedó sentada con el cubierto en la mano.

Él volvió a la cocina y retornó al salón con el exquisito manjar. Le robó la cucharilla y lentamente empezó a introducirle en la boca la explosiva mezcla de dulce y salado.

El plato terminó en el suelo y la ropa por adecentar revuelta entre dos cuerpos más calientes que la plancha encendida.
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Con miga

Con miga CUANDO TENGO RAZON NADIE SE ACUERDA
CUANDO ME EQUIVOCO NADIE SE OLVIDA

Anónimo

LAS CENIZAS DE ANGELA

LAS CENIZAS DE ANGELA "Tenéis que estudiar y que aprender para poder llegar a vuestras propias conclusiones sobre la Historia y sobre todo lo demás, pero no podéis llegar a conclusiones si tenéis la mente vacía. Amueblaos la mente, amueblaos la mente. Es vuestro tesoro y nadie en el mundo puede entrometerse en ella. Si os tocase la lotería y os compraseis una casa que necesitase muebles, ¿la llenaríais de trastos viejos de la basura? Vuestra mente es vuestra casa, y si la llenáis de la basura de los cines se os podrirá en la cabeza. Podéis ser pobres, podéis tener rotos los zapatos, pero vuestra mente es un palacio."

Frank McCourt

RIDICULO

RIDICULO -¿Te sientes ridículo?-le preguntó el mago.
-Sí-dijo Adenar-. Me siento totalmente ridículo.
-Bueno-dijo el mago-. Entonces eso es lo que te toca vivir ahora. No lo rechaces.
-¿Cómo podría no rechazarlo? ¿Crees que uno puede disfrutar de la sensación de ridículo?
-Disfrutarla parece un poco difícil-dijo el mago-. Yo sólo te digo que no la rechaces. Vive tu ridículo. Obsérvalo. Acéptalo.
-¿Y entonces desaparecerá?
-No, no desaparecerá, pero ya no te hará daño.

Andrés Ibañez del libro La sombra del pájaro lira

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD Cuando Juan tenía cinco años, la maestra de Jardín de Infancia pidió que
los niños dibujaran alguna cosa que amaran mucho.
Juan dibujó a su familia. Después, trazó un gran círculo con lápiz rojo en
torno a las figuras.
Deseando escribir una palabra encima del círculo, se levantó de su mesita
y fue hasta el escritorio de la maestra y le preguntó:
-Seño... como se escribe...?
Ella no lo dejó concluir la pregunta. Le ordenó volver a su lugar y no
interrumpir más la clase.
Juan dobló el papel y lo guardó en el bolsillo de su pantalón.
Cuando regresó a su casa, aquel día, recordó el dibujo y lo sacó del
bolsillo. Lo alisó bien, sobre la mesa de la cocina, buscó un lápiz en su
mochila y se quedó pensativo, mirando el gran círculo rojo que rodeaba las
figuras.

Su madre estaba preparando la cena, yendo y viniendo, poniendo la mesa en
el comedor. Juan quería terminar su dibujo antes de mostrárselo, y
entonces preguntó:
-Mamá, como se escribe...?
-Juan, por favor! no ves que estoy ocupada? Ve a jugar afuera y no golpees
la puerta al salir!
Juan dobló el dibujo y lo guardó en el bolsillo de su pantaloncito..
Aquella noche, después de cenar, Juan volvió a sacar el dibujo de su
bolsillo. Fue hasta la cocina, tomó un lápiz y observó el gran círculo
rojo en la hoja. Se sentó en el piso de la sala, cerca del sillón de su
padre.

Alisó bien los dobleces del dibujo y dijo a su padre:
-Papi, como se escribe...?
-Juan, estoy leyendo y no quiero ser interrumpido! Ve a jugar afuera y no
golpees la puerta al salir!
El pequeño, dobló otra vez la hoja y la guardó en el bolsillo.
A la mañana siguiente, cuando su madre separaba la ropa para lavar,
encontró en el bolsillo del pantaloncito de Juan, envueltos en un papel,
una piedrita, un pedazo de hilo, y dos bolitas.
Todos los tesoros que juntaba cuando jugaba fuera de casa.

Ella ni siquiera abrió el papel. Tiró todo a la basura.
Los años pasaron...
Cuando Juan tenía 28 años, su hijita de cinco, Ana, hizo un dibujo en el
Jardín. Era el dibujo de su familia.
El padre rió cuando ella, señalando una figura alta y de forma indefinida,
le dijo:
-Este de aquí eres tú, papi!
La pequeña también rió. El padre se quedó observando el gran círculo rojo
hecho por su hija, alrededor de las figuras, y, lentamente, comenzó a
pasar el dedo sobre el círculo.
Ana descendió rápidamente del regazo de su padre y le avisó:
-Enseguida vuelvo!
Y volvió. Con un lápiz en la mano, se acomodó otra vez en las rodillas de
su padre, posicionó la punta del lápiz encima del gran círculo rojo y
preguntó:
-Papi, como se escribe amor?
Juan abrazó a su hija, tomó su manita y la fue conduciendo, despacio,
ayudándola a formar las letras, mientras le decía:
-Amor, querida, se escribe con las letras:
T...I...E...M...P...O (TIEMPO)

Si no tenemos tiempo para amar, deberíamos crearlo. Al fin y al cabo, el
ser humano es un poco de creatividad, y el tiempo... bueno, el tiempo es
una elección de cada persona.

Así pues, espero que durante estas fechas, abramos espacios dedicados al
AMOR.

Y recuerda: "Nunca pierdas de vista tu estrella porque ella te guiará
siempre por el buen camino".

¡FELIZ NAVIDAD!

Tan distintos

Tan distintos Uno y otro hemisferio se diferencian claramente por sus funciones, su ccapacidad y sus respectivas responsabilidades. El hemisferio izquierdo podría denominarse "hemisferio verbal", pues es el encargado de la lógica y de la escritura del lenguaje, de la lectura y de la escritura; descifra analítica y racionalmente todos los estímulos de esta área, es decir que piensa de forma digital. El hemisferio izquierdo es también el encargado del cálculo y la numeración. La noción del tiempo se alberga asimismo en el hemisferio izquierdo.

En el hemisferio derecho encontramos todas las facultades opuestas: en lugar de capacidad analítica, la visión de conjunto de ideas, funciones y estructuras complejas. Esta mitad cerebral permite concebir un todo partiendo de una pequeña parte. Al parecer, debemos también al hemisferio cerebral derecho la facultad de concepciones y estructuraciones de elementos lógicos que no existen en la realidad. Aquí reside tamibén el pensamiento analógico y el arte para utilizar los símbolos. El hemisferio derecho genera también las fantasías y los sueños de la imaginación, y desconoce la noción del tiempo que posee el hemisferio izquierdo.

Dethlefsen y Dahlke

La mirada masculina tiene que ver con la actitud de dividir, analizar, focalizar, cambiar... En fin, con lo activo, que los neurobiólogos suelen identificar con la función del hemisferio izquierdo del cerebro (el dominante).
La mirada femenina, en cambio, tiene más que ver con la conciencia de unidad, la capacidad receptiva, de espera, con la predisposición para entablar relaciones, soñar y crear (funciones aparentemente propias del hemisferio derecho).

Jorge Bucay

YO NO ENTIENDO A LA GENTE GRANDE

YO NO ENTIENDO A LA GENTE GRANDE Yo no entiendo a la gente grande…
Porque tapa la luz del Sol. Quitan las flores de las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón y enjaulan a los pajaritos.
Porque han pintado todas las cosas de gris y han llenado el cielo de antenas y chimeneas.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque se creen importantes, por el solo hecho de ser grandes. Porque no me dejan caminar descalzo, ni chapotear en la lluvia.
Porque me compran juguetes y no quieren que los use porque se rompen.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque le han puesto nombre difícil a las cosas sencillas. Porque se pegan entre ellos o pasan la vida discutiendo.
Porque quieren empleos importantes y pasan la vida sentados en sillas.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando alrededor y son incapaces de dar vueltas en un carrusel.
Porque cuando me porto mal me amenazan con una inyección y cuando me enfermo, me dicen que una inyección me va a poner bien.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque quieren que coma con horarios y no cuando tengo hambre.
Porque cuando pregunto algo no me contestan, porque soy muy chico y cuando pido un chupete, me dicen que soy un grandullón.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque siempre se hacen los lindos o serios.
Porque dicen mentiras y ellos mismos no se las creen.
Porque cada vez que mienten me doy cuenta y sufro mucho.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me dicen miedoso y ellos me hablaron de cuco y fantasmas.
Porque me piden que sea buenito y me regalan para jugar, revólveres, dardos, flechas y escopetas.
Porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se rompen y ahora resulta que no puedo tocar lo que veo.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque perdieron las ganas de correr y saltar.
Porque olvidaron las cosas que tanto les gustaba de chicos.
Porque antes de reírse la piden permiso al reloj.

Yo no entiendo a la gente grande…
Porque cuando hago algo malo, me dicen: "no te quiero mas" y tengo miedo de que me dejen de querer en serio.

¿¿¿ Yo siempre me pregunto, ellos, si se entenderán ???

Anonimo
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EL MIEDO AL SILENCIO

EL MIEDO AL SILENCIO ...Entonces, para romper el sortilegio de la pereza, se debe ir al encuentro de estímulos más fuertes y emociones más excitantes. Pero, al final, estas sacudidas no son tan distintas a las de las piedras que se tiran en un estanque. Se oye el ruido, el agua se encrespa, los círculos se ensanchan, cada vez más amplios, cada vez más débiles, y al final la superficie recupera su inmovibilidad. Otra cosa es tirar una piedra en un riachuelo. El agua corre impetuosa, alegre entre saltos y salpicaduras. Apenas se puede apreciar el punto exacto donde ha caído.

El antídoto del aburrimiento es la curiosidad. Una mente abierta, siempre en movimiento. Quien sigue el camino del conocimiento, no tropieza nunca con él.

El aburrimiento es el bagaje que lleva a cuestas quien vive contentándose con la superficialidad, con lo exterior, quien cree que existir es estar en la platea mirando un espectáculo, sin ni siquiera hacer el esfuerzo de aplaudir. El aburrimiento no mata, envenena sutilmente, nos devuelve inquietos, víctimas de un movimiento que no lleva a ninguna parte....

Susana Tamaro del libro MÁS FUEGO, MÁS VIENTO

LA FELICIDAD DEPENDE DE TI

LA FELICIDAD DEPENDE DE TI "La felicidad es una mariposa que sale volando cuando la persigues pero que puede posarse a tu lado, si te sientas tranquilamente a mirar".
(Nathaniel Hawthorne)

El concepto de felicidad es muy diferente de unas personas a otras y aunque hay cosas y sensaciones que pueden ser comunes, los gozos de unos pueden ser la pesadilla de otros; así, el escalador es feliz arriesgando su vida para vencer a la montaña mientras que una persona normal sentiría pánico por verse expuesta a esos riesgos.

Algunas personas son felices llevando una vida tranquila y segura mientras otras se mueren de aburrimiento si no hay en su vida cambios, novedades y fuertes excitaciones.

La felicidad depende más de lo que ocurre dentro que de lo que nos sucede fuera; de las ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre la vida.

Depende de todos los misterios que viven en el Bosque Mágico de tu Mente.
Dentro de tu mente lo tienes todo.
El Sol y la Luna, Las montañas y los valles.
Los colores del amanecer y las sombras de la noche.
La alegría de las cascadas y la niebla espesa que empapa el alma de nostalgias infinitas.

Dentro de tu mente está la mano que te acaricia y la piel que tanto añoras.

Si buscas dentro de tu mente, siempre encontrarás razones para ser feliz y también para permanecer en la tristeza.

Porque tu felicidad no depende de lo que haces ni tampoco de lo que tienes.
No depende de cómo sea tu cuerpo ni de que tengas más o menos dones.
Sólo depende de lo a gusto que estés
con lo que haces,
con lo que tienes,
con tu cuerpo
y con tus dones.

Básicamente, la Felicidad depende de que realmente quieras ser feliz y estés tan a gusto contigo mismo como para poder sentir todo el Amor de la Vida que te ha permitido existir.

(Autor desconocido)
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