ELLA
Florece.Rodeada de hierba que ahoga.
Sus alas que castiga el viento
El sol sobre el pétalo abierto
Respira... suave, amapola.
BUHO
Florece.
Llueve lluvia.
El río desciende contra corriente. Suave, va bajando por el canal que la mano del hombre ha impuesto para contener su caudal, en ocasiones impetuoso. La fuerza del Mar Cantábrico que penetra decidido por su desembocadura le obliga a retroceder mezclándose el dulce con la sal. Cientos de rocas con algas y pequeños moluscos pegados a su superficie dan al Urumea un aspecto delicioso. El puente Santa Catalina derrocha esplendor proyectando su imagen en las verdosas aguas que bajo él se escurren en ondulaciones irisadas.
Es de noche. El espigón está lleno de gente apelotonada mirando hacia la oscuridad del mar. Gente, personas de todas las edades, mayores y niños esperando la llegada de una ilusión desbordante de deseos, cargada de sueños...
¡Qué hermoso es el ciervo que, asustado
Cada ser es uno mismo,
Diminuto, rojo
Comienza una nueva pintura; el lienzo está blanco y en la paleta se mezclan los colores que esperan ser colocados en orden. Todavía están atontados ya que hacía meses que no los utilizaban. Se quedaron como dormidos, en letargo, descansando de tanta actividad y de tanta luz. Ahora, de nuevo en acción, se pelean los unos con los otros para conseguir mayor protagonismo.