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Cómo si lo supiera

Cómo si lo supiera

Cómo si lo supiera,
saltó una chispa.
Una llamada de teléfono
que me ha partido el día.
Cómo si lo supiera,
ya me extrañaba, sin duda,
que todo estuviese tranquilo,
que todo fuese de rosas.

Lo que más me alegra,
es que me has llamado,
que has elegido
a la que quiso estar a tu lado.
Mi niña, te quiero,
hablando tan lejos, tan cerca,
me he sentido a tu lado.
Mi niña, ahora que lo has decidido
no voy a fallarte, voy a estar contigo.

Siento que no nos entendimos,
que cada una voló a mundos distintos,
pero ahora que me pides ayuda, te lo juro,
no voy a fallarte, me quedo contigo.

Ya no hay bichos

Ya no hay bichos

Bichos soñaban mis sueños
bailaban inimaginables sueños.
Ahora sueñan fantasiosas aventuras,
más envueltas en flores,
se funden en afán salsero
imponiendo movimiento
a una mente relajada.

Lo mejor de todo, lo sublime es,
que se han marchado los bichos.

Ama

Ama

Cuando descubres
que puedes
admirar
a la persona
que te dió el ser
toda la vida
da un giro inesperado.

Por dentro

Por dentro

Sobre la tierra mojada a la orilla del río
espectro de luz recreando el arcoiris
patos nadando sobre el agua mansa
ante el que la vista descansa.

Como un ansia respira el cuerpo
y sucumben hormigas danzando dentro,
entonces la boca come dulces fresas
que en breve sustituirá por cerezas.

Será escasa o mucha, hambrienta,
extraña, aturdida y normal,
sensible, confusa, inquieta, despierta.
Despierta, eso sí, despierta está.

De la oscuridad a la luz

De la oscuridad a la luz

Oscuridad. Para el coche porque quiere escuchar el ruido de la intensa lluvia contra la carrocería. Mira hacia el monte. Oscuridad. Cierra los ojos. Sonidos que asemejan al aceite hirviendo borboteando. Respiración profunda. Relajación. Abre los ojos. Mira hacia el monte. Negro. La visión no proyecta ni la más mínima sombra de la silueta verde.

De repente, la luz hace acto de presencia. Un rayo desdibuja la tranquilidad del momento. De lado a lado del escenario se contempla la furia de la naturaleza al descargar su pasión. Resplandor. Luminosidad apabullante. Y un trueno rugiendo tambores, acalla el oscuro silencio de la noche. Aquí estoy- dice imponiéndose.

Y el personaje que está dentro del coche lo siente, y lo siente tanto, tanto, tanto, que mientras su boca dibuja una gran sonrisa, sus ojos se desbordan de salinidad transparente. Sentimiento de plenitud al sentir que disfruta de lo que la vida ofrece.

CONCIERTO

CONCIERTO

Toca sonora la orquesta
hilvanando el grupo de instrumentos
la tuba, el violín, trompeta
en crujir de ramas sonando
en cantar de pájaros trinando
hojas arriba, hojas abajo
se acarician entrelazando
sus entes aterciopelados
en la exquisitez de su único amo,
en la cumbre del esbelto árbol.

Se oye el clarinete, la viola
y se escucha el soberbio bajo
y acontece el piano, en el tronco,
ante el suave roce de mi mano.

POR LAS LENTEJAS

POR LAS LENTEJAS

Cabalgó a lomos del equino, sin saber a donde dirigirse, únicamente buscando un lugar donde pudiera abrevar el animal. Pareciera que él, pudiera oler el acceso por el intrincado bosque hacia donde deseaba sosegar su cuerpo. Lo dejó mientras la guiaba entre árboles y sendas, teniendo que agachar la cabeza en repetidas ocasiones para esquivar las ramas que atravesaban el camino. Llegaron junto a un pequeño riachuelo donde el caballo se detuvo. Tanto él como ella comenzaron a beber cristalina agua mojándose la cara....

... Sol. Sentada en el balcón comiendo lentejas. Termino el plato dejándolo sobre la mesa y sin darme cuenta cierro los ojos. Cuando me despierto, una baba me cae por la barbilla y me rechupeteo del gusto.

ENCONTRANDO SITIO

ENCONTRANDO SITIO

El árbol está sólo.
Plantado.
Uniendo vida con existencia.
Brotando de su ente ramas alborotadas de hojas
se pregunta: ¿Qué hago aquí?
El viento desdibuja su ropaje
y le hace pelearse con el revoltijo de verdor.

A sus pies, ella parece difrutar de la visión de su frondosidad, de la sombra que proyecta, de las ramas que bailan y vuelan a merced del reinante viento.

Pero el árbol no lo entiende... ¿Qué mirará? se pregunta.

Miro tu color, escucho el rumor de tus hojas ante el reinante viento, palpo la dureza de tu tronco por cuyo interior las autopistas de la vida trasladan vida a tus ramas.Me das cobijo, sombra, alegría, compañía.

DAS VIDA COMPARTIENDO VIDA.

CAMINO

Reducir la movilidad.
Retén.
Cruce de caminos.
Trinar de pájaros.
Espacio logrado que regocija la mente.
Calor.
Lágrimas desbordadas.
Sinceridad, dignidad.
Orgullo, no.
Positividad encontrada.
Reconocimiento.
Se abre otro sendero.
Mi sendero.

Deseos

Deseos

Abre la boca.
El paladar está seco.
Las papilas derraman ligeros respiros insuficientes.
El recipiente rebosa de deseo húmedo, transparente.
Sed.
Inclinación del ansia, se mueve.
Se acerca a los labios que la rosada lengua acaricia.
El agua se desliza entre los recovecos de la cueva doblando las rendijas del marfil.
Y ahora me trago mis mojados anhelos.

MIS NIÑOS

MIS NIÑOS

Son mis niños,
los que durante años
atesoran mis ilusiones
los que en cada fiesta, en cada viaje
busco y rebusco.

De cristal, madera y coral
barro, piedra y marfil
ojos grandes y mirada esquiva
buhitos y buhos
los que busco y rebusco.

MUERDAGO

MUERDAGO

Bola verde entre ramas desnudas.
Sugerentes caprichos invernales,
llenaron la mente interrogantes.
¿Y cómo nacen?- me dije.
¿Y cómo crecen?- pregunté.

Pájaros picoteando frutos blancos
son taxi de pegajosas semillas
que regalan a las ramas del árbol.
Entre álamos, entre manzanos
chupetean la corteza engarzando
las raíces, cuyo máximo esfuerzo
obliga a expandir al extraño muérdago.

Y ahora, rodeado de verdes y exquisitas hojas
confundible en un mar de vorágine
no se ven apenas imperceptibles
excepto para mi imaginación
que se pasea entre su cuerpo.

HOY

HOY

Ató el día
y lo sujetó intensamente,
tanto, que terminó por reventarlo.

¿Por qué lo haría?
Los estados de la mente cambian
como las estaciones, como los años.

¿Quién era yo?
Por lo menos sé que hoy,
tengo frente al espejo a quien amo.

El bastón

El bastón

Al final se operó.

El dolor, recalcitrante, le atravesaba y ardía. Pareciera que se proponía derrumbar la existencia, ahora serena, que había conseguido a fuerza de insistencia. Revolvió Roma con Santiago llegando a molestar al traumatólogo que debía de operarle.

Por fin, llegó el día. La operación bien, sin complicaciones. Un corte en el pie, en un costado para escudriñar los interiores del dolor. Una enfermedad de niño le ha hecho vivir con un cuerpo que no acepta en muchas ocasiones.

Todo correcto menos su voluntad. Tenía miedo. El temor a caerse le obligo a quedarse en la cama sin coger las muletas que podían darle alas. Y ya podían decirle que todo dependía de él, daba igual. Con un “no puedo” lo tenía todo hecho.

Hace dos días escuché de sus labios que tenía la moral por los suelos, que se arrepentía de haberse operado cuando antes era su ilusión para volver a recuperar su vida.

El traumatólogo se acercó ayer. Quería que se fuera a casa. No le hacía falta rehabilitación. Él insistió. Quería que le llevasen a algún centro para poder seguir allí la recuperación. Al final consiguió lo que quería.

Llegó la ambulancia y le trasladaron. Cuando entró en el hospital, le cambió la cara. Le metieron en la cama. Mientras yo le sacaba la ropa de la maleta no cesaba de repetirme que no la sacase, que porque la sacaba. Me di cuenta de que no dejaba de mirarme, me buscaba. Llegó el médico el cual me pidió que saliese de la habitación para poder hablar con él.

Salí al pasillo. Recorrí con la mirada las puertas, los accesos y me encontré con lo que él ya había sentido. Me dio la sensación de estar metida en una jaula, de ahogarme con sólo respirar el ambiente que se había instalado allí.... Angustia, una terrible angustia me atenazó el corazón cómo si lo agarrase fuerte y quisiera machacarlo. De un lado a otro del pasillo mis pies se decantaban por un continuo vaivén de movimientos. No pude resistirlo.

Entré en la habitación, interrumpí al médico que molesto salió fuera.

- Aita, mírame a los ojos. Mírame. Te pido la verdad. La verdad, por favor. ¿Quieres irte a casa?
- No quiero estar aquí. Me ahogo.

Pedimos el alta voluntaria.
Cogí el coche, lo monté dentro y lo llevé a casa.

Hoy mi padre ha cogido las muletas y ha dado cinco pequeños paseos por el pasillo. Estoy muy orgullosa de él y de mi misma también. Hice lo que tenía que hacer.

¿Y qué sucede?

¿Y qué sucede?

¿Y qué sucede el día en el que percatas
de que toda la vida ha transcurrido
en la creencia de un no sé qué
cuya existencia se debe a un no sé cuanto????

¿Qué me quieres, poema?

¿Qué me quieres, poema?

Se forma el poema
mientras respira el poeta.
Unos anhelos devanando los sesos.
¿Qué esperas?
¿Acaso qué exprese sentimientos?

El río desemboca tranquilo.
El niño duerme.
Las flores florecen entre hierbas altivas.
Los coches circulan resoplando polución.
Y vendrá la noche con su cara amable
invitando a la profunda relajación.

¿Qué me quieres, poema?
Hoy no quiero darte el gusto.
Hoy la confusión reina arrogante.
El pecho se asusta ante un sinfín de incongruencias.
Los guardo, los escondo.
Porque quieras o no, deseas mis sentimientos.
Y esos, te guste o no, son míos.

Shhhhh.....

Shhhhh.....

¿Sabrías hallar el absoluto silencio?
Quizás ocultándolo en el fondo del subsuelo
se callaría,
pero seguro que la más ridícula nimiedad
encuentra un recoveco
y al final, habla.

AMAPOLAS

AMAPOLAS

Frágil y vigorosa
fuerte y delicada
como una flor.
Pequeña Dulcinea de mis sueños
que entre terciopelos
agrandas el espirítu
llenando de colores
caricias y algodones.
Niñas golosas de mis atenciones
niñas traviesas que asomáis por los rincones
arrebujadas entre verdores.
Hoy estás tú, mañana otra
como en la vida, como en la muerte.
Mañana será otra mi desdicha, mañana, algun día mi muerte.
Más si no llega, a vivir,
a redondear con mi mano
la tierna corola tetrapétala
y a recibir tu encanto en el centro de mi alma.

LA MARIPOSA

LA MARIPOSA

En septiembre hará dos años que escribí este pequeño, no sé cómo llamarlo, relato. Lo ha leído poca gente porque lo consideraba y considero muy personal, es mi lucha.
Ahora que veo logradas muchas de las metas que me propuse cuando lo escribí, me atrevo a mostrarlo, porque ahora si me siento esa mariposa que ha salido del capullo y por fin puede volar, en total y absoluta libertad. La libertad que yo decido darle a mi vida cada día.

Ahhhh! Y va para que mi amiga Corazón se de cuenta de que proponiéndoselo se puede conseguir llegar a donde se quiera.

ICOD DE LOS VINOS – 1 DE SEPTIEMBRE DE 2.003

Pueblo al norte de la isla de Tenerife, el cual es muy visitado debido a que allí se encuentra el drago más anciano de la isla, de unos 1.500 años aproximadamente.

Visitamos el Mariposarium, sin saber a ciencia cierta que voy a encontrarme allí.

Cuando entro lo primero que llama la atención es la cantidad de flores y vegetación que existe en el lugar. Árboles y flores rodeando un estanque que, repleto de carpas, es atravesado por un pequeño puente. Una alta pared con largas enredaderas cubriendo su superficie, plantas que bordean un camino empedrado, humedad saturando el ambiente y todo esto ¿para qué?

Una cuidadora del lugar aparece con un largo plumero y comienza a sacudir la frondosa vegetación y entonces sucede:

Vuelan por doquier, salen de debajo de las grandes hojas, enormes algunas, diminutas otras, como pequeñas hadas que deciden mostrar su belleza por un instante. Me encuentro rodeada de hermosas mariposas que apenas viven unos días a fin de cumplir su cometido, y me siento una más, porque ahora puedo volar, sentir con más fuerza que nunca y llorar cuando lo que vivo me llena, sea triste o alegre.

Veo la zona donde se crían, donde tiene lugar la transformación de la oruga a mariposa; la pequeñita oruga se encierra en su crisálida durante mucho tiempo, quizá terriblemente mucho más tiempo del que va a vivir como mariposa, se duerme a la espera de convertirse en algo bello, inquieta, porque no sabe si lo que busca al final va a ser lo que anhela, lo que desea.

¿Y si es mejor seguir dormida? La oruguita se lo piensa, el descanso le viene bien para darse cuenta, de verdad, de su búsqueda, porque al abrirse demasiado pronto, quizá no esté preparada para lo que ha de llegar.

A través de la crisálida, la cual comienza a transparentar, observa a las mariposas que, volando, despliegan en hermosura los arco iris de sus alas. Entonces se plantea que ella no sea tan bonita como esas lindas tximeletas, que no puede hacerles frente, que a pesar de intentarlo, nunca podrá llegar a su altura.

Pero, ¿por qué piensas en eso?. Es qué tú,¿no has visto el color que tienes?. Eres muy bella, lindeza sin par; si te pusiesen un espejo delante,¿te atreverías a mirar?. Pero no por fuera, eso es lo que menos cuenta; observa tu interior y dime lo que ves; ahh, antes de hacerlo, no te acuerdes del resto de las mariposas, sólo mírate a ti, despacio, con calma, como si te fuera la vida en ello. Acaso,¿vives dejando pasar el tiempo, inexorable, sin hacer nada para mejorar tu condición? ¿no te das cuenta de qué tú también eres hermosa?.

Todos formamos parte de la vida, de la muerte, como los árboles y las flores de los que admiramos su fortaleza, su perfume, su color. Y podemos dar frutos de amistad, de amor, de vida, de compañía y solidaridad, sólo con un gesto, una palabra, un abrazo; con esa pequeñez, que es inmensa, debería bastarnos para ser felices con nosotros mismos, si conseguimos que con un sencillo detalle la persona que esta ante nosotros sea un poco más feliz.

Y el fruto será carnoso, reventará para que todos lo prueben y disfruten, a fin de dar más frutos. Sólo así se consiguen las cosas, compartiendo, entregando a borbotones, como el agua que fluye del manantial.

Mariposa que rompe su encierro y despliega sus alas, mostrando su luz, nunca podrá considerarse inferior si pone todo su empeño en demostrar lo bella que es; aunque no guste a muchas mariposas, a otras sí y a esas que gusta, podrá enseñar lo que conoce, lo que sabe y siente por la vida, ayudándolas a encontrarse mejor consigo mismas.
La pequeña mariposa sale de su capullo, pero,¿qué sucede?.

¡QUÉ NO ES PEQUEÑA! ¡ES UNA PRECIOSIDAD!

Es azul, roja, naranja, verde, con infinidad de matices, irisada a la luz, con brillos multicolores y muy grande, pero grande de corazón y entonces piensa que ha estado demasiado tiempo escondida y que, a pesar de lo que sentía, se observa bella sólo por el hecho de poder enseñar sus colores a todas las demás mariposas y sobre todo, porque ahora sabe que nadie, NADIE, NADIE podrá hacerla sentirse inferior sin su consentimiento.

AVENTURAS

AVENTURAS

Abrir por la mañana la ventana,
dejando al aire fresco rozar
la piel adormecida.

Desayunar un vaso de leche fría,
despertando la garganta dormida.

Escuchar las risas de mis chicos
mientras se hacen carantoñas.

Divisar la alegría del sol
abriendo las puertas al nuevo día.

¿Qué mayor aventura puede haber
que la de vivir plenamente la vida?