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CHIVITINAS

CHIVITINAS

Asemejando arcos perfectos,
delineando deleidades
revolotean revoltosas,
chivitinas caprichosas.

Entre planeo y aleteo,
cruzan sonidos y movimientos
chiquitinas golondrinas
ante la torre de la iglesia.

SABORES

SABORES

Cogió un cuchillo, fino, largo y con extrema delicadeza laminó el dorado membrillo. Acto seguido arrastró con la minúscula paleta el unte de crema de queso que depositó sobre el suave dulzor al que envolvió como un canuto irguiéndolo después. Con un picado de almendras revuelto en blanca nata rodeó aquel cuerpo que colocado en una superficie azul presentaba un aspecto delicioso.

Mientras pensaba que él estaba fregando en la cocina, ella se afanaba con la dichosa plancha como muchas noches pensando cuando harían ropa que no se arrugará. Él se presentó con una cucharilla y la obligó a sentarse. Ella protestó alegando que tenía mucha ropa que planchar, pero se quedó sentada con el cubierto en la mano.

Él volvió a la cocina y retornó al salón con el exquisito manjar. Le robó la cucharilla y lentamente empezó a introducirle en la boca la explosiva mezcla de dulce y salado.

El plato terminó en el suelo y la ropa por adecentar revuelta entre dos cuerpos más calientes que la plancha encendida.

ESPERANZA

ESPERANZA

La alegría del amor sólo es posible si has conocido la alegría de estar solo, porque sólo entonces tienes algo que compartir. En cambio, dos mendigos que se encuentran, que se aferran uno al otro, no pueden ser dichosos. Creerán miseria uno para el otro porque cada uno de ellos esperará, y esperará en vano, que “el otro le llene”. Los dos esperan lo mismo y no pueden llenarse mutuamente. Ambos son ciegos; no pueden ayudarse.

PERDIDO EN LA SELVA

He oído que un cazador se perdió en la selva.

Durante tres días no pudo encontrar a nadie que le señalará el camino, y cada vez sentía más pánico: tres días sin comida y con un miedo constante de los animales salvajes. Durante tres días no pudo dormir; se mantenía sentado, despierto y subido en un árbol, temiendo que le atacaran. Había serpientes, leones, animales salvajes. El cuarto día, a primera hora de la mañana, vio a un hombre sentado bajo un árbol. Puedes imaginar su alegría. Corrió hasta él, lo abrazó y dijo: “¡Qué alegría!” Y el otro hombre también le abrazó: los dos eran inmensamente felices. A continuación se preguntaron: “¿Por qué estás tan feliz?”

- Estaba perdido y esperaba encontrar a alguien- dijo el primero.

- Yo también estaba perdido y esperando encontrar a alguien –dijo el segundo-; pero si los dos estamos perdidos, entonces nuestra alegría no tiene sentido. ¡Ahora estaremos perdidos los dos juntos!

Esto es lo que ocurre: te sientes solo, el otro se siente solo y os encontráis. Primero la luna de miel: el éxtasis de haber encontrado al otro, ahora ya no estarás solo. Pero en tres días, o si eres lo suficientemente inteligente en tres horas...; depende de lo inteligente que seas. Si eres estúpido te llevará más tiempo, porque te cuesta aprender; la persona inteligente puede verlo inmediatamente, en tres minutos...”¿Qué estamos haciendo? No va a salir bien. El otro está más solitario que yo. Ahora viviremos juntos: dos soledades juntas. Juntar dos heridas no les ayuda a curarse”.

Somos parte unos de otros; nadie es una isla. Pertenecemos a un continente invisible pero infinito. Nuestra existencia es ilimitada.

Pero estas experiencias sólo ocurren a personas que se están autorrealizando, que se quieren tanto a sí mismas que pueden cerrar los ojos, estar solas y sentirse totalmente dichosas. De esto trata la meditación.

Meditar significa que te sientas extático en tu soledad, pronto sientes tanto éxtasis que no puedes contenerlo. Empieza a rebosar. Y cuando empieza a rebosar, se convierte en amor. La meditación permite que ocurra el amor. Y las personas que no conocen la meditación nunca conocerán el amor. Aparentarán que aman, pero no pueden amar. Sólo lo pretenderán, porque no tienen nada que dar, no rebosan.

Amar es compartir. Pero antes de poder compartir, ¡tienes que tener algo! Lo primero debe ser la meditación. La meditación es el centro, el amor es su circunferencia. La meditación es la llana, el amor es su irradiación. La meditación es la flor, el amor es su fragancia.

OSHO

FRACASO

FRACASO

Cuando es por la mañana, es por la mañana. Cuando es por la tarde, es por la tarde. No se puede elegir. Abandona la elección y te sentirás libre en todas partes: la libertad sólo puede hallarse en la ausencia de elección. Así, cuando eres joven, es muy hermoso; cuando eres un niño, es muy hermoso; cuando eres anciano, es muy hermoso..., porque nunca estás separado de la totalidad, eres una ola del océano.

La ola del océano puede pensar en sí misma como en un individuo; entonces vienen los problemas. La ola del mar nunca piensa que está separada; por eso, le lleve donde le lleve el océano, ella se deja llevar alegremente, bailando; está muy dispuesta a seguir esa dirección.

EL SECRETO ABIERTO DEL VERDADERO ÉXITO

Una canción del místico Kabir:

Hablo a mi amante interno y le digo, ¿por qué tanta prisa? Sentimos que hay cierto espíritu al que le encantan los pájaros, y los animales, y las hormigas; tal vez el mismo que hizo de ti un ser radiante cuando estabas en el vientre de tu madre. ¿Es lógico que ahora vayas por ahí siendo un huérfano total? La verdad es que te has dado la espalda a tu mismo y has decidido entrar solo en la oscuridad. Ahora estás enredado con los demás y has olvidado lo que una vez supiste, y por eso todo lo que haces contiene algún extraño fallo.

Las cosas ocurren cuando se necesita que ocurran; las cosas van a ocurrir cuando tengan que ocurrir. Todo va bien; simplemente confía. Recuerda la diferencia. El teólogo dirá: “Cree en el concepto de Dios”. El místico dice que no hay necesidad de creer en el concepto de Dios, que basta con sentir la armonía de la existencia. No es un concepto, no es una creencia: puedes sentirlo, está por todas parte. Casi es tangible.

En el momento en que piensas que eres uno con la totalidad, se produce la relajación; tiene lugar un abandono repentino. No hace falta que te sostengas a ti mismo, puedes relajarte. No hace falta que estén tenso porque no tienes que conseguir ningún objetivo personal concreto. Fluyes con Dios. El objetivo de Dios es tu objetivo, su destino es tu destino. No tienes un destino privado; el destino privado crea problemas.

¿No lo has visto en tu propia vida? Todo lo que haces te lleva al fracaso. Y sigues sin ver el punto: crees que no lo hiciste como tendrías que haberlo hecho, y por eso fallaste. Después piensas que no eres lo suficientemente hábil; entonces te ejercitas más, pero vuelves a fracasar. Y después piensas: “Todo el mundo está contra mí” o “el destino está contra mí”, o “soy una víctima de los celos de la gente”. Continúas encontrando explicaciones a tus fracasos, pero nunca das con su verdadera raíz.

Kabir dice: fracaso significa tú-menos-Dios. Ésa es la comprensión de Kabir. Fracaso es igual a tú-menos-Dios, y éxito es igual a tú-más- Dios. Y recuerda, cuando digo “Dios” no me refiero a una persona sentada allí arriba, en algún lugar del cielo, sino al espíritu cósmico. Siente el espíritu cósmico, el Tao, la ley que interpenetra a toda la existencia de la que naciste y a la que un día volverás.

OSHO

INTELIGENCIA

INTELIGENCIA

Nacemos para ser dichosos; es nuestro derecho de nacimiento. Pero la gente es tan estúpida que ni siquiera reclama su derecho de nacimiento. Se interesan más por lo que poseen los demás y empiezan a correr detrás de esas cosas. Nunca miran dentro, nunca buscan en su propia casa.

La persona inteligente comenzará la búsqueda desde su ser interno –ése será el primer lugar a explorar-, porque a menos que sepa lo que tengo dentro, ¿cómo puedo ir buscando por el mundo?; es un mundo tan grande. Y los que han mirado dentro, lo han encontrado instantáneamente, inmediatamente. No se trata de un progreso gradual, es un fenómeno repentino, una iluminación repentina.

RABIYA Y EL ACERTIJO DE LA AGUJA PERDIDA

He oído hablar de una gran mística sufí, Rabia al-Adawia.
Una noche, la gente le encontró sentada en la carretera buscando algo. Era una mujer mayor, tenía los ojos débiles y apenas podía ver. Por eso los vecinos vinieron a ayudarla.

Le preguntaron:
- ¿Qué buscas?

-Esa cuestión es irrelevante- dijo Rabiya-, estoy buscando. Si podéis ayudarme, hacedlo.
Se rieron y dijeron:
-Rabia, ¿te has vuelto loca? Dices que nuestra pregunta es irrelevante, pero si no sabes lo que estás buscando, ¿cómo podemos ayudarte?

Rabiya dijo:
-De acuerdo. Sólo por satisfaceros os diré que estoy buscando mi aguja; he perdido mi aguja.
Ellos empezaron a ayudarla, pero enseguida se dieron cuenta de que el camino era inmensamente ancho y la aguja era una cosa muy pequeña. Por tanto, preguntaron a Rabiya:

-Por favor, dinos dónde la has perdido, el lugar exacto y preciso. Si no es muy difícil. El camino es muy grande y podríamos estar buscando eternamente. ¿Dónde la perdiste?

-Otra vez planteáis una pregunta irrelevante- dijo Rabiya; ¿qué tiene eso que ver con mi búsqueda?

Se detuvieron y dijeron:
-¡Ahora estamos seguros de que te has vuelto loca!

-De acuerdo- dijo Rabiya-; para satisfaceros os diré que la he perdido en mi casa.
-Entonces, ¿por qué estás buscándola aquí?- le preguntaron.

Y se comenta que Rabiya contestó:
-Porque aquí hay luz y adentro no.

El Sol se estaba ocultando y aún quedaba algo de luz en el camino.

Esta parábola es muy significativa. ¿Te has preguntado alguna vez qué estás buscando? ¿Has convertido alguna vez la cuestión de qué estás buscando en objeto de tu meditación profunda? No. Incluso si en algunos momentos, momentos de sueño, tienes una intuición de los que estás buscando, nunca es muy preciso, nunca es muy exacto. Aún no lo has definido. Si tratas de definirlo, cuanto más definido esté, menos sentirás la necesidad de buscarlo. La búsqueda sólo puede continuar en un estado de vaguedad, en un estado onírico; cuando las cosas no están claras, simplemente sigues buscando. Empujado por algún impulso interno, llevado por algún apremio interno, hay una cosa que sabes: tienes que buscar. Es una necesidad interna. Pero no sabes qué buscas.

Y a menos que sepas lo que estás buscando, ¿cómo vas a encontrarlo? Es algo vago; piensas que está en el dinero, en el poder, en el prestigio, en la respetabilidad. Pero después ves personas respetables, personas poderosas, que también están buscando. Buscan hasta el final de sus vidas. Por lo tanto, la riqueza no va a ser de ayuda, el poder no va a ser de ayuda. La búsqueda continúa a pesar de lo que tienes.

Debes estar buscando alguna otra cosa. Esos nombres, esas etiquetas –dinero, poder, prestigio- son sólo para satisfacer la mente. Son sólo para ayudarte a sentir que estás buscando algo. Ese algo aún es indefinido, es una sensación muy vaga.

La primera cosa para el buscador real, para el buscador que está un poco alerta, consciente, es definir la búsqueda; formular un concepto claro de ella, de lo que es; sacarla de la conciencia de sueño; mirarla directamente, afrontarla. Inmediatamente empieza a ocurrir una transformación. Si empiezas a definir tu búsqueda, empiezas a perder interés en ella. Cuanto más la defines, menos hay allí. Una vez que sabes claramente de qué se trata, de repente desaparece. Sólo existe cuando no estás atento.

Deja que lo repita: la búsqueda sólo existe cuando duermes; la búsqueda sólo existe cuando no eres consciente. La inconsciencia crea la búsqueda.

Sí, Rabiya tiene razón. Dentro no hay luz. Y como dentro no hay luz ni conciencia, es lógico que sigas buscando fuera; porque fuera parece haber más claridad.

Nuestros sentidos son completamente extravertidos. Los ojos se abren hacia fuera, las piernas se mueven hacia fuera, los oídos escuchan los ruidos externos, los sonidos. Todo lo que está a tu disposición se abre hacia fuera; los cinco sentidos se abren de manera extravertida. Empiezas a buscar donde ves, sientes, tocas; la luz de los sentidos te lleva fuera. Y el buscador está dentro.

Esta dicotomía tiene que ser comprendida. El buscador está dentro, pero como la luz está fuera, el buscador empieza a moverse de manera ambiciosa, tratando de encontrar algo de fuera que sea satisfactorio.

Y nunca va a ocurrir. Nunca ha ocurrido. No puede ocurrir en la naturaleza de las cosas porque, a menos que hayas buscado al buscador, toda tu búsqueda carece de sentido. A menos que llegues a saber quién eres, todo lo que buscas es fútil, porque no conoces al buscador.. Sin conoces al buscador ¿cómo puedes avanzar en la verdadera dimensión, en la verdadera dirección? Es imposible. Primero hay que tener en cuenta lo primero.

Si has parado toda búsqueda y de repente te ha dado cuenta de que sólo hay una cosa que saber: ¿Quién es este buscador en mí? ¿Qué es esta energía que quiere buscar? ¿Quién soy yo?, entonces se produce una transformación. Todos los valores cambian de repente. Empiezas a moverte hacia dentro.

Entonces ya no se sienta Rabiya en el camino buscando una aguja que se ha perdido en alguna parte en la oscuridad de su propia alma. Una vez que te empieza a mover hacia dentro. ..Al principio está muy oscuro; Rabiya tiene razón. Es muy oscuro, porque durante vidas enteras nunca has estado dentro; tus ojos han estado orientados hacia el mundo interior.

¿Lo has observado? A veces, cuando entras en casa desde el exterior, donde el sol pega tan fuerza y la luz es muy brillante..., cuando de repente entras y la luz es muy brillante... cuando de repente entras, la casa está muy oscura, porque los ojos están enfocados en la luz externa. Cuando hay mucha luz, las pupilas encogen,. En la oscuridad, los ojos se tienen que relajar. Pero si te sientas un rato, poco a poco la oscuridad desaparece. Hay más luz; tus ojos se están adaptando.

Durante muchas vidas has estado fuera, al calor del sol, en el mundo; por eso cuando entras dentro has olvidado completamente cómo reajustar los ojos. La meditación no es más que un reajuste de tu visión, de tus ojos. Y si sigues mirando dentro – se requiere tiempo – gradualmente, lentamente, empiezas a sentir que dentro hay una luz preciosa. Pero no es ninguna luz agresiva; no es como la del Sol; se parece más a la de la Luna. No brilla, no deslumbra, es muy fresca; no es caliente, es muy compasiva, es un calmante, es un bálsamo.
Poco a poco, cuando hayas ajustado la luz interior, verás que eres la misma fuente. El buscador es lo buscado. Entonces verás que el tesoro está dentro y que el único problema era que estabas buscándolo fuera. Estabas buscándolo un algún lugar externo, y siempre ha estado dentro de ti. Estabas buscando en la dirección equivocada: eso es todo.

CONDICION: SER

CONDICION: SER

Saludo al Buda que hay en ti. Puede que no seas consciente de ello, puede que ni siquiera lo hayas soñado-que eres perfecto-, que nadie puede ser otra cosa, que el estado de Buda es el centro exacto de tu ser, que no es algo que tiene que suceder en el futuro, que ya ha sucedido. Es la fuente de la que tú procedes; es la fuente y también la meta. Procedemos de laluz y vamos hacia ella.
Pero estás profundamente dormido, no sabes quién eres.
No es que tengas que convertirte en alguien, únicamente tienes que reconocerlo, tienes que volver a tu propia fuente, tienes que mirar dentro de ti mismo.
Una confrontación contigo mismo te revelará tu estado de Buda.
El día que uno llega a verse a sí mismo, toda la existencia se ilumina.
Permite que tu corazón sepa que eres perfecto.
Ya sé que puede parecer presuntuoso, puede parecer muy hipotético, no puedes confiar en ello totalmente. Es natural. Lo comprendo. Pero permite que se deposite en ti como una semilla. En torno a ese hecho comenzarán a suceder muchas cosas, y sólo en torno a este hecho podrás comprender estas ideas. Son ideas inmensamente poderosas, muy pequeñas, muy condensadas, como semillas. Pero en este terreno, con esta visión en la mente; que eres perfecto, que eres un Buda floreciendo, que eres potencialmente capaz de convertirte en uno, que nada falta, que todo está listo, que sólo hay que poner las cosas en el orden correcto; que es necesario ser un poco más consciente, que lo único que se necesita es un poco más de conciencia...
El tesoro está ahí, tienes que traer una pequeña lámpara contigo.
Una vez que la oscuridad desaparezca, dejarás de ser un mendigo, serás un Buda.
Serás un soberano, un emperador.
Todo este reino es para ti y lo es por pedirlo, sólo tienes que reclamarlo.
Pero no puedes reclamarlo si crees que eres un mendigo.
No puedes reclamarlo, no puedes siquiera soñar con reclamarlo, si crees que eres un mendigo.
Esa idea de que eres un mendigo, de que eres ignorante, de que eres un pecador, ha sido predicada desde tantos púlpitos a través de los tiempos, que se ha convertido en una profunda hipnosis en ti.
Esta hipnosis debe ser desbaratada.
Para romperla, comienzo con este saludo:

SALUDO AL BUDA QUE HAY EN TI. OSHO

VIDA

VIDA

Un grupo de hormigas salió de la oscuridad de su hormiguero bajo la tierra en busca de comida. Estaba amaneciendo. Acertaron a pasar cerca de una planta cuyas hojas estaban cubiertas del rocío de la mañana.
-¿Qué es eso?-preguntó una de las hormigas señalando las gotas de rocío-. ¿De dónde provienen?
- Provienen de la tierra-contestaron otras.
-Provienen del mar-dijeron otras.
Pronto se entabló una disputa. Un grupo sostenía la teoría del mar mientras que el otro grupo afirmaba la teoría de la tierra. Sólo una, una hormiga sabia e inteligente, permanecía observando. Dijo:
-Dejemos por un instante y empecemos a indagar porque todo es atraído hacia aquello que es su origen. No importa lo alto que lances un ladrillo, siempre cae al suelo. Todo lo que tiende a la luz, debe, en su origen, ser luz.
Las hormigas no se sintieron totalmente convencidas y estaban dispuestas a reanudar su disputa, pero por entonces el sol ya había salido y las gotas de rocío estaban desapareciendo de las hojas, ascendiendo, subiendo hacia el sol y fundiéndose en él....

...Todo regresa a su fuente original, ha de volver a su fuente original. Si comprendes la vida, también comprenderás la muerte. La vida es un olvidarse de la fuente original y la muerte es recordarla de nuevo....Si has llevado solamente una vida basada en tu cuerpo y no has conocido nunca nada más allá del cuerpo será algo muy, muy desagradable, doloroso. La muerte será angustiosa. Pero si has vivido un poco por encima de tu cuerpo, si has gustado de la música y de la poesía, si has amado y si has contemplado las flores y las estrellas, y algo de lo perteneciente a lo que no es físico ha penetrado en tu conciencia, entonces la muerte no será tan dolorosa...
.....Todas las religiones no son más que una ciencia, o un arte, para enseñarte cómo morir. Y el único modo de enseñarte cómo morir es enseñarte cómo vivir. No están separados. Si conoces el modo correcto de vivir sabrás cuál es el modo correcto de morir.
Por eso lo primero, lo más fundamental, es cómo vivir....
.....Y vivir se vive, equivocándose, pero se está equivocado de acuerdo con uno mismo, siguiendo una diminuta luz que es la propia. Cometer errores es la única forma de aprender. Actuar según la propia comprensión es la única forma de crecer y madurar.
Pero no hay que buscar certeza, sino comprender, porque la vida no es certeza, es inseguridad. Es un continuo apostar sin saber lo que va a suceder y saber responder cuando llegue el momento. Eso es responsabilidad, pero no es una obligación sino una capacidad de respuesta. Pero eso sucede poco, porque se busca la seguridad y el confort. Y ese es el mayor error de todos porque te sorprenderás cada vez menos y perderás tu capacidad de maravillarte....
......No preguntes a nadie como debes vivir tu vida. La vida es muy valiosa. Vívela. No cometas los mismos errores una y otra vez. Si has de cometer un nuevo error cada día, comételo, pero no repitas los errores. El hombre que es capaz de encontrar nuevos errores que cometer cada día, estará creciendo continuamente. Ése es el único medio de aprender, ésa es la única forma de descubrir tu propia luz interior.
OSHO

PREOCUPACION

PREOCUPACION

¿Te has dado cuenta alguna vez de este hecho?: el presente siempre es jugoso, el presente siempre es dichoso. La preocupación y el sufrimiento están creados por lo que quisiste hacer en el pasado y no pudiste, o por lo que quieres hacer en el futuro y no sabes si podrás.

¿Te has dado cuenta alguna vez? ¿Has visto esta pequeña verdad de que en el presente no hay sufrimiento ni preocupación? Ésta es la razón por la que el presente no altera la mente; es la ansiedad la que altera la mente. En el presente no hay sufrimiento. El presente no sabe de sufrimientos; el presente es un momento tan breve que el sufrimiento no cabe en él. En el presente sólo cabe el cielo, no el infierno. ¡El infierno es demasiado grande! El presente sólo puede ser paz, sólo puede ser felicidad.

LA ANCIANA EN EL AUTOBUS

He oído que una anciana iba viajando en un autobús y estaba ansiosa, preocupada, preguntando continuamente qué parada era aquella. El desconocido que se sentaba a su lado le dijo:

- Relájese, no se preocupe. El revisor anunciará las paradas, y si se siente muy preocupada, puedo llamarle para que venga. Así, usted podrá decirle dónde quiere bajarse y él tomará nota. ¡Relájese!

El hombre llamó al revisor y la mujer le dijo:

- Por favor, recuerde, no quiero perder mi parada. Tengo que llegar a un lugar muy urgentemente.
-
- De acuerdo- dijo el revisor. Tomaré nota, aunque no hacía falta porque siempre anuncio las paradas. Pero tomaré nota y vendré a avisarle cuando llegue su parada. Pero relájese, ¡no esté tan preocupada!

La anciana sudaba, temblaba y parecía muy tensa. Y dijo:
- Muy bien, anótelo, tengo que bajarme en la última parada, donde se acaba el recorrido del autobús.

Bien, y si se iba a bajar en la última parada, ¿para qué preocuparse? ¿Cómo iba a saltársela?¡No hay manera de saltarse la última parada!

En el momento en que descansas, en el momento en que te relajas, sabes que la existencia ya está en marcha, moviéndose, alcanzando nuevas cumbres Y tú eres parte de ello. No necesitas tener tus propias ambiciones. Esto es relajación: descansar, abandonar los objetivos privados, abandonar la mentalidad de conseguir cosas, todas las proyecciones del ego. Y entonces la vida es un misterio. Tus ojos se quedarán maravillosos; tu corazón se llenará de admiración.

No tenemos que convertirnos en algo; ya lo somos. Éste es el mensaje de los seres despiertos: que no tienes que conseguir nada, ya que te ha sido dado. Y está donde deberías estar, no puedes estar en otra parte. No hay lugar adonde ir y nada que conseguir, puedes celebrar la existencia. Entonces no hay prisa, no hay preocupación, no hay ansiedad, no hay angustia ni miedo a fracasar. No puedes fracasar. Es imposible fracasar por la propia naturaleza de las cosas, porque la cuestión no consiste en triunfar, en absoluto.

OSHO

MAS ALLA DE LA AVARICIA

MAS ALLA DE LA AVARICIA

El hombre está lleno cuando está en sintonía con el universo; si no está en armonía con el universo, entonces está vacío, totalmente vacío. Y de ese vacío surge la avaricia. La avaricia trata de llenarnos-de dinero, de casas, de muebles, de amigos, de amantes, de cualquier cosa-, porque uno no puede vivir vacío. Es algo horroroso, una vida fantasmagórica. Si estás vacío y no hay nada dentro de ti, vivir es imposible.

Para sentirte lleno, para sentir que tienes mucho dentro de ti, sólo hay dos caminos: o bien te sintonizas con el universo....Entonces te sientes lleno de la totalidad, de las flores y las estrellas. Están tanto dentro como fuera de ti. Ésa es la verdadera plenitud.Pero si no lo haces- y hay millones de personas que no lo hacen-, entonces lo más fácil es llenarse de cualquier trato viejo.

La avaricia significa que sientes un profundo vacío y que estás dispuesto a llenarlo de cualquier cosa que esté a mano, sin importarte lo que sea. Una vez que entiendes esto, no te queda nada más que hacer con la avaricia. Lo que te queda por hacer es entrar en comunión con el todo pra que desaparezca el vacío interno. Y con él, desaparece toda avaricia.

Pero en el mundo hay mucha gente loca que busca cosas para llenar su vacío. Unos acumulan dinero, aunque no lo usen. Otros se dedican a comer; y continúan tragando aunque no tengan hambre. Saben que eso les va a crear sufrimiento, que enfermarán, pero no pueden impedirlo. Esta forma de comer también es una manera de llenarse. Por lo tanto, hay muchas maneras de llenar el vacío, aunque nunca se llena del todo: sigue habiendo un vacío y tú sigues sintiéndote desgraciado porque nunca es suficiente. Siempre hace falta más, y la demanda de más y más no acaba nunca.

Tienes que entender el vacío que estás tratando de llenar y preguntarte: ¿Por qué estoy vacío? Toda la existencia es tan plena, ¿por qué me siento vacío? Quizá haya perdido la pista: ya no sigo la dirección correcta, mi dirección existencial. Ésa es la causa de mi vacío.

Por tanto, sigue tu dirección existencial.

Abandónate y acércate a la existencia en silencio y en paz, en meditación.

Y un día te darás cuenta de que estás tan lleno -rebosante-, rebosas alegría, dicha, bendición. Tienes tanto que puedes darlo al mundo sin quedarte exhausto.
Ese día, por primera vez, no sentirás ninguna avaricia, ningún deseo de dinero, de alimentos, de cosas materiales; no querrás nada. Vivirás con naturalidad y encontrarás lo que necesites.

OSHO

COMUNIÓN

COMUNIÓN

El hombre está viviendo como una isla y es de ahí de donde surgen todas las desgracias. A lo largo de los siglos el hombre ha tratado de vivir ajeno a la existencia, algo imposible por la propia naturaleza de las cosas. El hombre no puede ser independiente ni dependiente. La existencia es un estado de interdependencia: todo depende de todo lo demás. No hay jerarquía, nadie está por arriba ni por debajo de los demás. La existencia es una comunión, una historia de amor eterna.

Pero la idea de que el hombre tiene que estar más alto, ser superior o especial, crea problemas. El hombre no tiene que ser nada; tiene que disolverse en la totalidad de las cosas. Cuando dejamos caer todas las barreras se produce la comunión, y esa comunión es una bendición. Ser uno con la totalidad lo es todo.

ARMONIA INTERNA Y EXTERNA

Heráclito dice: Las cosas no irían mejor si todo les ocurriera a los hombres según sus deseos. A menos que esperes lo inesperado no podrás encontrar la verdad, porque es difícil de descubrir y difícil de lograr. A la naturaleza le escanta esconderse. El señor cuyo oráculo está en Delfos, ni habla ni oculta; sólo da señales.

La existencia no tiene lenguaje..., y si dependes del lenguaje no podrás comunicarte con la existencia. La existencia es un misterio, no puedes interpretarlo. Si lo interpretas, lo pierdes. La existencia puede ser vivida, pero no pensada. Se parece más a la poesía que a la filosofía. Es una señal, es una puerta. Muestra, pero no dice nada. No podemos acercarnos a la existencia a través de la mente. Si piensas sobre ella, puedes seguir pensando, pero, por más que lo hagas, nunca la alcanzarás, porque el propio pensamiento es la barrera. El pensamiento es un mundo privado, te pertenece; a continuación te deja encerrado, encapsulado, prisionero dentro de ti mismo. Si no piensas, dejas de ser; dejas de estar encerrado. Estás abierto, te haces poroso, la existencia fluye dentro de ti y tú fluyes en la existencia.

Aprende a escuchar: escuchar significa estar abierto, vulnerable, receptivo, pero de ningún modo significa pensar. Pensar es una acción positiva. Escuchar es pasivo: eres como un valle que recibe; eres como un útero que recibe. Si puedes escuchar, entonces la naturaleza habla, pero sin lenguaje. La naturaleza no emplea palabras. ¿Entonces qué es lo que usa? Como dice Heráclito, usa signos. Vemos una flor: ¿Cuál es el signo que contiene? No está diciendo nada, pero ¿puedes realmente afirmar que no dice nada? Dice muchas cosas pero no emplea palabras: es un mensaje sin palabras.

Para oír lo que no tiene palabras tendrás que abandonar las palabras, porque sólo lo similar puede oír a lo similar, sólo lo similar puede relacionarse con lo similar.

Cuando te sientes junto a una flor, no seas una persona, sé una flor. Cuando te sientes junto a un árbol, no seas una persona, sé un árbol. Cuando te bañes en el río, no seas un hombre, sé el río. Entonces recibes miles de señales. Y no se trata de comunicación; es una comunión. La naturaleza habla, y habla en miles de lenguas, pero en ningún lenguaje.

OSHO

PENSAMIENTO CREATIVO

PENSAMIENTO CREATIVO

El pensador crea con sus pensamientos; ésta es una de las verdades fundamentales que tienes que entender. Todo lo que experimentas es creación tuya. Primero lo creas, después lo experimentas y después te quedas atrapado en la existencia, porque no sabes que la fuente de todo está en ti.

LA PARÁBOLA DEL ÁRBOL QUE CONCEDÍA LOS DESEOS

En una ocasión, un hombre iba viajando y entró casualmente en el paraíso. Los indios creen que en el paraíso hay árboles que conceden todos los deseos, kalpatarus. Basta con sentarse debajo de ellos, desear algo, y el deseo se realiza inmediatamente: no hay desfase entre el deseo y su realización. Piensas, y tu pensamiento se convierte en cosas; el pensamiento se plasma automáticamente. Los kalpatarus no son otra cosa que símbolos de la mente. La mente es creativa, los pensamientos son creativos.

El hombre estaba cansado y se quedó dormido debajo de uno de estos árboles que conceden los deseos. Cuando despertó, como estaba muy hambriento, dijo: “Ojalá que pudiera conseguir comida en algún sitio”. Y de repente el alimento surgió de la nada, y flotaba en el aire; era una comida deliciosa. Empezó a comer inmediatamente, y cuando se sintió satisfecho, surgió en él otro pensamiento: “ Si pudiera conseguir algo de bebida...”. Y como en el paraíso no existe la ley seca, se materializó inmediatamente un vino delicioso.

Bebiendo el vino, y relajado a la sombra del árbol en la brisa fresca del paraíso, el hombre comenzó a preguntarse: “¿Qué está pasando? ¿Estoy soñando o estoy rodeado de fantasmas que me gastan bromas?” ¡Y aparecieron los fantasmas! Eran feroces, horribles, daban ganas de vomitar. Se puso a temblar y se le pasó un pensamiento por la cabeza: “ Ahora seguro que me van a matar. Estos fantasmas van a acabar conmigo.”

Y le mataron.

Ésta es una antigua parábola de enorme significado.

Tu mente es el árbol que concede los deseos: antes o después, todo lo que piensas te es concedido. A veces el desfase es tan grande que te olvidas completamente de haberlo deseado; a veces el desfase es de años, a veces de vidas, de tal modo que no puedes conectar con el origen del deseo. Pero si observas con profundidad, descubrirás que todos tus pensamiento te crean y crean tu vida. Crean tu cielo, crean tu infierno. Crean tu desgracia, crean tu alegría. Crean lo negativo, crean lo positivo. Todo el mundo es un mago que hila y teje un mundo mágico a su alrededor, y después se siente atrapado: la araña se queda atrapada en su propia tela.

Una vez que se entiende esto, las cosas empiezan a cambiar. Entonces puedes jugar y puedes cambiar tu infierno por un cielo; basta con pintar desde otro punto de vista. O si estás muy enamorado de tus desgracias puedes crear todas las que quieras, a tu plena satisfacción. Pero entonces ya no puedes protestar, porque sabes que son una creación tuya, son tu pintura; no puedes responsabilizar a nadie de ella. Toda la responsabilidad es tuya.

Entonces surge una nueva posibilidad: puedes dejar de crear el mundo, puedes detener el proceso de creación. No hace falta que crees el cielo y el infierno, no hace ninguna falta. El creador puede relajarse, retirarse.

Ese retiro de la mente es la meditación.

OSHO

SEMILLAS Y FLORES

SEMILLAS Y FLORES

"(...) millones de personas han preferido quedarse en semillas. ¿Por qué? Cuando pueden convertirse en flores y danzar al viento, bajo el sol, bajo la luna, ¿por qué han decidido quedarse en semillas? Hay una razón para esta decisión: la semilla está más segura que la flor. La flor es frágil; la semilla no lo es, la semilla parece más fuerte. La flor puede ser destruida fácilmente; un golpe de viento y sus pétalos volarán. La semilla no puede ser destruida tan fácilmente, está muy protegida, segura. La flor estará expuesta; una cosa tan delicada y expuesta a tantos riesgos: puede llover tormentosamente, el sol puede calentar demasiado, cualquier tonto puede arrancar la flor. Cualquier cosa puede ocurrirle a la flor porque está constantemente en peligro. Pero la semilla está segura; por eso millones de personas han decidido permanecer como semillas. Pero quedarse en semilla es quedarse muerto, quedarse en semilla no es en absoluto vivir. La muerte es segura, la vida es inseguridad. El que realmente quiere vivir tiene que vivir en peligro, en constante peligro. El que quiere alcanzar la cima tiene que arriesgarse a perderse, a caerse, a escurrirse. Cuanto mayor es el anhelo de crecer, más riesgos se tienen que aceptar. El verdadero ser humano acepta el peligro como su propio estilo de vida, como el verdadero clímax del crecimiento".

OSHO

De los poemas de Alberto Caeiro

De los poemas de Alberto Caeiro

Soy un guardador de rebaños.
El rebaño es mis pensamientos
y todos mis pensamientos son sensaciones.

Pienso con los ojos y con los oídos
y con las manos y los pies
y con la nariz y la boca.
Pensar una flor es verla y olerla
y comerse una fruta es conocer su sentido.

Por eso cuando, en un día de calor,
me siento triste de disfrutarlo tanto,
y me acuesto estirado en la hierba,
y cierro los ojos calientes,
siento a todo mi cuerpo acostado en la realidad,
sé de verdad y soy feliz.

Fernando Pessoa

IBON

IBON

Recuerdo cuando Ibon nació. Sus primeros días que para mí estuvieron llenos de ternura y desesperación. Ternura enorme al comprobar que contemplaba el pedacito de cielo que se había formado dentro de mí y desperación al escuchar su llanto. Abrazada a él terminábamos llorando los dos.

No paraba de llorar, día y noche. Resultó que yo tenía muy poquita leche que darle y el pequeñín pedía de comer sin poder satisfacer su hambre. No sabía que hacer. Unos decían que tenía cólicos y otros pretendían calmarlo con un simple acune. Parecía que todo el mundo sabía más que yo.

Después vino la pelea con el puré de verduras, sus continuos catarros, bronquitis, dos veces varicela, tosferina.... Vamos que aprendí poquito a poco a cuidar de un muñeco, porque al fin y al cabo eso era, un muñeco. Comer, cagar, mear, llorar, pelear con sus crisis de tos....

Ahora ya no tengo muñecos, sino una personita que continuamente me pregunta cosas y a la cual tengo que darle lo mejor de mí, y a veces lo peor. Me sorprende muchas veces, con su actitud, con su pequeña madurez (la que corresponde a su edad). Cuando vamos a la playa, sacrifica su bocadillo para poder meterse al agua, pero si decide merendar, se conforma a jugar con el cubo y la pala.

Hace poco estuvimos en Port Aventura. Tuvo ocasión de abrazar a Woody y a la Pantera Rosa y estaba alucinado. Le he explicado muchas veces que los dibujos animados son de mentiras, pero a estos muñecos que tenía delante los pudo abrazar.

Días después seguía con la cantinela de los muñecos y se me ocurrió decirle que dentro había personas. Se enfadó conmigo y mucho, por cierto. Para él no cabía opción de irrealidad en lo que había visto y sentido. Decidí aparcar el tema. Me da mucha tristeza saber que llegará un momento en el que se entere de que el Olentzero es un personaje de ilusión o que no existen los Reyes Magos.

Pero para cada edad hay un tiempo. Y ahora para él, es el tiempo de disfrutar de sus sueños con toda la intensidad que su vida se lo permita. Y yo pienso seguir junto a él, para disfrutar de su linda carita.

BOCETO DE UN MUCHACHO ÁRBOL

BOCETO DE UN MUCHACHO ÁRBOL

Era un ser maravilloso injertado en un árbol, una pieza tan perfecta de fisiología y botánica que su corazón palpitaba en el tronco del árbol, un crecido palo del Brasil. Lo más interesante de este muchacho eran sus frutos, verdaderas estrellas que se desprendían en vilanos luminosos huyendo hacia lo azul. El único inconveniente de esta criatura era la necesidad de permanecer fijo en el mismo sitio. "Un árbol ata mucho", se quejaba a veces.

Rafael Pérez Estrada

DESTINO

DESTINO

Cuando las gaviotas cambian su destino, que es el mar, y vuelven las alas hacia los basureros del interior, construyen, sin saberlo, la más penosa antimetáfora del Mediterráneo.

Rafael Pérez Estrada

BURBUJAS

BURBUJAS

El cuerpo descansa, se relaja. A su alrededor, un mundo de burbujas acaricia la piel. La superficie del templado líquido crea un entorno acaracolado espumoso que, goloso, incita al emergente a cogerlo con la mano. Pero, hé aquí que se deshace igual que se formó, con la misma suavidad.

Recoge el instante, recibe su calidez depositándolo después entre los pliegues corpóreos que, agradecidos, lo introducen bajo la epidermis formando tranquilidad.

Glub glub, tras los poros de la piel.

REALIDAD

REALIDAD

Cada sucesión de momentos pueden suponer una continuidad. Cada sucesión de continuidades un engaño. Un engaño en el que vivimos hasta que nos damos de morros con la realidad de la vida. Es muy divertido y/o muy triste.
O sea: ¿De qué se vive? ¿De un engaño o de la realidad? Dejar la inocencia de lado puede suponer vivir con amargura. Vivir con la inocencia presente, engañarse a uno mismo. Sacar esa ingenuidad, permite disfrutar y gozar, pero dejarse guiar por ella no es real. Porque la realidad es más cruel de lo que nadie podría imaginar, el mundo duro e insensible y lo que hoy es muy bonito, mañana puede ser agua de borrajas.

La combato con alegría, con superación, con esa ingenuidad que me gusta sacar de vez en cuando pero que no permito que sea el motor de mi vida como lo dejaba antes. No me dejo arrastrar por el desánimo y observo que mi vaso está medio lleno y no medio vacío como pensaba que estaba antes.

El hecho de haberme enfrentado a mí misma me ha ayudado a valorarme más de lo que me valoren los demás, porque las personas somos buenas y malas y hoy pueden decirte que eres maravillosa y mañana una estúpida...

El hecho es que en esta vida hay que mirar hacia adelante porque al final debemos de aprender a vivir en soledad, con nosotros mismos, con nuestras necesidades y defectos, con nuestras luchas y nuestros miedos.

Porque en el fondo, cada persona, cada ser está sólo y ha de pelear porque nadie le pise. Esa es la realidad.

GOTAS

GOTAS

¿SE hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrio y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte.

Ida Vitale

EL PERSEGUIDO

EL PERSEGUIDO

El loco es como el otoño y el viento. El loco dice que la luna le persigue, que la luna está dentro de él, que su sangre es de plata; y su corazón, un latido de perdices.
Paro al loco en la calle y me fijo en sus ojos. En la mirada, aun a pleno sol, centellean dos luna navegantes en la noche de los desvaríos.

Rafael Peréz Estrada