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LA EXIGENCIA DEL PERFECCIONISMO

LA EXIGENCIA DEL PERFECCIONISMO

Hasta el fin de los días, donde comienza ríe, donde comienza llora, y ríe observando flores y llora por un lado rodeado de tinieblas. Una mirada de polaridades encontradas enfrentándose denodadas y yo no quiero y yo sí.
Lado doloroso que instante glorioso atrae y que golondrina recuerda un agonizar delirante que supura terciopelos y hebras de hielo surcadas de renqueantes desgarros. Más se retuerce buscando rayos blanquecinos y entre verdes suspiros redondea luces polvorientas de brujas inscontantes. Nada es todo y alguien nadie....

...Me hago daño. Autoexigencia. Me amarga como la hiel.Búsqueda de sensaciones que quiero, pero que al conseguir, me repatea los hígados el bienestar logrado y por considerarlo debilidad por mi parte, repudio. Me exijo no depender de lo que deseo pero lo llevo al extremo y cuando me siento mínimamente colgada me doy la vuelta.Abanico de colores que me rodea a diario. No soy perfecta y puesto que no lo soy no puedo pretender serlo. Seguiré siendo blanco y negro en ocasiones, cuando las cosas no me parezcan justas, pero tengo que dejar brotar un arcoiris cuyo ser quiere salir, desahogarse y dormitar entre caricias.
No puedo seguir exigiéndome tanto.

EL DISPARO

EL DISPARO

Cayó el pájaro herido
en pleno vuelo,
no siente la muerte
pero le extraña
ese precipitarse involuntario,
la rápidez
con que se acerca el suelo.
Y se deja volar,
en vertical,
sin saber que su tiempo
es cuestión de distancia.

Dulce Chacón

LOS LLAMADOS VERSOS AUXILIARES EN MI DICCIONARIO

LOS LLAMADOS VERSOS AUXILIARES EN MI DICCIONARIO

Rara vez un gramático es consciente del delicado monstruo con quien trata; nos dirá, por ejemplo, que "ser" y "estar", son verbos auxiliares...¿Auxiliares, de quién? La esencia y la materia por ellos se proclaman y lo demás existe porque en ellos vivimos. Ser es el todo, el alma del que habla; del que ama, el deseo; del que interroga, el ansia; del que ansía, la duda; es alma, inteligencia, lo que queda del sueño cuando el sueño se acaba.

Estar es la materia, el volumen, su peso, la ecuación matemática donde cuadra el deseo, el peso de las alas del pájaro del sueño, hacia el alba o la noche donde se aquiete, al fin...

Pedro Rodríguez Pacheco

MIS NIÑAS

MIS NIÑAS

Este año no ha podido ser. Alguna he vislumbrado cerca de casa. Alguna preciosidad que mis manos han acariciado. Algunas que todavía rozo mientras el viento se empeñaba en pelear con sus delicados pétalos.
Así que este año me deleito con recordar las del año pasado. ¡Qué bonitas! ¡Me rozan los pies!

Sin título

Sin título

La rama no teme
la amenaza del hacha.

Quebrarse ha de ser
conocer la tierra.

Dulce Chacón

¡A la mierda!

¡A la mierda!

La exigencia del perfeccionismo.
Shhhhhh....
La vida es dura.
El pájaro recorre el sendero buscando ramitas para su nido.
Ummm, ¡cuidado que el pájaro de al lado me las está robando!
Shhhhhh...
Cada uno tiene que buscarse sus ramitas.
Y yo tengo que buscar mis ramitas porque mis ramitas son las que me valen a mí pero es posible que a tí no te valgan. Y yo no puedo pretender que mi perfeccionismo sea el de los demás, es más, ni me puedo exigir a mi misma dicha perfección, porque meto la pata constantemente.
Shhhhhh...
Me parece que voy a mandar a la mierda mi exigencia de la perfección, porque no vale más que para darme problemas. Y así tampoco la exijo a los demás.

LA PUERTA

LA PUERTA

¿Acaso no es prisión
una puerta
que sólo pueda abrirse
desde fuera?

¿Y no es más cierto
que también es prisión
poder abrirla sólo
desde dentro?

Y más,
poder salir y entrar,
dejarla abierta,
salir y entrar,
dejarla abierta:

Dulce Chacón

UNA CUCADITA

UNA CUCADITA

Hace poco visité la ciudad de Baiona. Ya la conocía, pero siempre que tengo ocasión que gusta mucho recorrer las calles de su parte vieja. Quiso la casualidad que en esta ocasión coincidiese con un mercado en el que pude apreciar la rica gastronomía de la zona degustando morcillas, paté, miel de flores...

Pero lo que más llamó mi atención, en una calle junto a la catedral fue una pequeña o grande (no entré) librería. Como esas que salen en las películas, esas en las que me perdería horas. Lo que sucede es que no tengo ni idea de francés. Así que con asomarme y captar esta instantánea fue suficiente.

CARRETERA

CARRETERA

El indicador decía Con niebla, no se detenga,
pero la niebla llegó a ser tan espesa
que detuvo cuidadosamente su coche.
Salió, dió unos pasos,
pero un miedo ancestral le hizo retroceder.
No había ruido ni eco
como si todo lo existente se desvaneciera.
Puso la radio y sólo escuchó una música árabe,
qué coño, tan al Norte.
Fue entonces cuando vio aquellas siluetas en el parabrisas.
Eran vacas,
enormes cabezas con ojos de aguanieve.

Manuel Rivas

Con miga

Con miga

CUANDO TENGO RAZON NADIE SE ACUERDA
CUANDO ME EQUIVOCO NADIE SE OLVIDA

Anónimo

UNA CESTA DE ERIZOS

UNA CESTA DE ERIZOS

El último poema, el que aquí no figura, trata de las cosas que las mujeres llevan en la cabeza. Ese poema es una prolongación en marcha. Como las cosas que las mujeres llevan encima de la cabeza son también una prolongación. De niño, la mayoría de las mujeres del mundo en que me movía iban casi siempre con algo encima de la cabeza. Un peso. cestos y banastas con fruta, patatas o pescados. Lotes de ropa. Haces de hierba, o cereales, o helechos. Herradas de agua y calderos de zinc. Jarras de leche. Sacos de grano o harina. Leños atados. A veces, el asombro de ver una mujer con una máquina de coser. Una mujer con una barra de hielo. Una mujer con un lechón en un cesto. Una mujer con un pan de maíz del tamaño de una rueda de carro. Una mujer con quesos envueltos en berzas de col. Una mujer con una cesta de erizos de mar, puñetazos encarnados, denegridos de un sueño astrográfico... El de la memoria rebelde del mar. Lo que veo ahora, esos recuerdos ensartados, son signos que emergen con una fuerza expresiva que me hace ir hechizado detrás de ellas, detrás de esas mujeres-poema que caminan hacia delante, el cuerpo erguido, la mirada al frente, anticipando su andar la grafía de los pies que avanza por el trazo que dejó la mirada.

Así veo hoy la poesía. Es la escritura que lleva cosas en la cabeza. La caravana de las palabras que llevan un peso sobre la corona de paño, sobre las vértebras. La memoria. La prolongación. El peso del dolor, pero también la alegre excitación de quien lleva algo, algo más una re-existencia, encima de la cabeza.

Manuel Rivas

Una lección

Una lección

Aprender cuesta... Cometer los mismos errores una y otra vez. ¿Qué subterfugios pretendo utilizar para conseguir lo que quiero? Quiero algo de tí pero no te lo digo. ¿Cómo puedo pretender que sepas lo que necesito si no lo suelto? ¡Mierda!

Llevo tiempo diciéndote como me siento y el nexo de unión cada vez es más fuerte porque tú también lo haces, expresar tus sentimientos, pero lo que no puedes es entenderme, cuando me reprimo la salida de ciertos, como lo llamaría yo, deseos...

Me has dado una lección que no voy a olvidar. Una frase me ha hecho ver que te tengo por entero. Y lo gracioso es que es algo fácil no, facilísimo. Decir lo que deseo.

Sé por qué me reprimo, es una tarea mía quitar ese miedo.

Lo mejor de todo es saber que tengo la puerta abierta...
Y que tú, estás esperando...

La lechera

La lechera

Hace siglos, madre, en Delft, ¿recuerdas?,
tú vertías la jarra en casa de Johannes
Vermeer, el pintor, el marido de Catharina Bolnes,
hija de la señora María Thies, aquella estirada,
que tenía otro hijo medio loco,
Willem, si mal no recuerdo,
el que deshonró a la pobre Mary Gerrits,
la criada que abre ahora la puerta
para que entres tú, madre,
y te acerques a la mesa del rincón
y con la jarrra derrames mariposas de luz
que el ganado de los tuyos apacentó
en los verdes y sombríos tapices de Delft.
La misma que yo soñé en el Rojksmuseum,
Johannes Vermeer encalará con leche
esas paredes, el latón, el cesto, el pan,
tus brazos,
aunque en la ficción en el cuadro
la fuente luminosa es la ventana.

Manuel Rivas

Un tiempo para soñar, un tiempo para vivir

Un tiempo para soñar, un tiempo para vivir

Había una vez una niña que se llamaba Cenicienta y...

¡Qué cuentos más bonitos nos contaban cuando eramos niños! Aquellos cuentos se repetían una y vez: Blancanieves, La Bella y la Bestia, Ricitos de Oro... Aquellos cuentos que hacían soñar. ¡Qué cuentos de hadas tan bonitos! Cuando somos niños, soñamos infinito y esos sueños resultan tangibles, reales...A veces tanto que creemos que son así, que nos sabemos dueños de esos sueños.

Yo soñaba que soñaba y soñaba y soñaba... Soñaba tanto que pensaba que los problemas que me surgían eran porque algo había hecho mal, vamos que me había tocado a mí, que a mí me correspondía no lograr mis sueños...

Un día descubres que no es así, que el mundo no es un cuento de hadas, que los sueños se consiguen con esfuerzo luchando y que si no los consigues no es porque te haya tocado o porque no hayas trabajado los suficiente. No es así. Es tan sencillo como respirar. No nos preguntamos porque respiramos o porque ha entrado una mosca por la ventana de casa...Bueno por lo menos no lo hago a no ser que me afecte seriamente (igual a la mosca se le ocurre meterse en mi nariz).

Las situaciones vienen y se van y eso hay que aceptarlo. Hay que conformarse con lo que se es (siempre que lo que es y se tiene llene el alma), no vivir de lo que no se tiene, porque si no se tiene, no se tiene, y punto. Si se vive mirando lo que se desea siempre habrá desasosiego en el corazón.

Tan fácil como eso. Tan fácil o tan difícil a veces.

Y viviendo de lo que se tiene, sin preocuparse de nada más sino del día a día, el transcurso de la vida es mucho más apacible de lo que jamás se podría creer.
No se si a eso se le llama conformismo, aceptación, madurez o véte a saber, pero lo cierto es que la tranquilidad ocupa su sitio, un espacio, un tiempo:

UN TIEMPO PARA VIVIR.

MAMA

MAMA

Hoy es el día de la madre. En mi casa lo celebramos por tradición, por hábito o no sé por qué. Lo cierto es que desde pequeña me gustó siempre esa pequeña fiesta que organizabamos en torno a este día. En el colegio preparábamos detalles que por cierto, ahora que lo recuerdo, eran horribles.

Pero la cosa cambia cuando eres mamá. No es el regalo en sí (aunque me ha gustado mucho), es su carita cuando me lo ha dado, su "Zorionak amatxo", sus besos, sus abrazos, su "te quiero". Es el sentir que cada pedacito de su cuerpo ha salido de mí, que me pasado parte de esta noche levantada (tiene faringitis) dándole agua, incorporándole para que se le calmase la tos y que no me importa, que hoy por hoy, es la única persona por la que lo doy todo.

Está viendo la tele, pero hace solo unos instantes se ha caído y como muchas noches y como casi siempre que llora desconsolado le he cantado una canción muy significativa que me encanta y que siento, deberíamos aplicar a nuestra existencia.

TXORIAK TXORI

Hegoak ebaki banizkion
nirea izango zen.
Hegoak ebaki banizkion
nirea izango zen.
Ez zuen alde egingo.
Baina horrela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik txoria nuen maite
eta nik txoria nuen maite.

Mikel Laboa

TXORIAK TXORI

Si le cortará las alas
sería mío.
Si le cortará las alas
sería mío.
No se escaparía.
Pero de esta manera
no sería más un pájaro.
Y yo quería al pájaro.
Y yo quería al pájaro.

Mikel Laboa

Haize-orratzea (El peine de los vientos)

Haize-orratzea (El peine de los vientos)

"Mi obra es como un árbol con las raíces en su tierra vasca y con las ramas y las hojas abiertas al mundo".

Eduardo Chillida

A nightingale´s lullaby

A nightingale´s lullaby

The sun´s going down in the deep blue sea
So close your eyes, go to sleep
I will wrap all the milf stars around you
So dream and your dreams will come true

You can ride past the wind as a champion mare
Over the moors, lighter than air.
You can fly to the moon as a great white swan
And back you will be before dawn

A nightingale´s lullaby
Climbs in the window
Nests in your ear
Drinks the tears from your pillow
So sleep now
Sweet release now

I may be older, but I am nor wise
I´m still a child in this grown up disguise
And never can tell you what you´ll want to know
But you will find out as you go

Now the sun´s disappeared in the deep blue sea
Your eyes are closed in sleep so deep
The milk stars are wrapped all around you
So dream and your dreams will come true

Julie Last

Nana de un ruiseñor

El sol se hunde ya en el hondo mar azul,
conque cierra los ojos y duérmete.
Te envolveré con las estrellas de leche,
así que sueña y se cumplirán tus sueños.

Podrás adelantar al viento como yegua campeona
corriendo por los páramos más ligera que el aire.
Podrás volar hasta la luna como gran cisne blanco
y estar de regreso antes de que amanezca.

La nana de un ruiseñor
se encarama a la ventana,
anida en tu oído
y bebe las lágrimas de su almohada.
Así que duérmete,
ya está aquí el dulce relajo.

Podré ser mayor, pero no soy sabia,
sigo siendo una niña con disfraz de adulta
y no sabré explicarte lo que querrás saber,
pero lo irás averiguando con el tiempo.

El sol ha desaparecido ya en el hondo mar azul,
tienes los ojos cerrados, profundamente dormido
Estás envuelto en las estrellas de leche,
así que sueña y se cumplirán tus sueños.

Julie Last

Cuando no puedes dormir me gustaría dormir contigo, tumbarme a tu lado y dejar que mi cuerpo descanse junto al tuyo, pero no puedo. Tienes que aprender a crecer y a vivir sin mí, a soñar tus propios sueños. Verte llorando pidiéndome que me quede contigo me acongoja pero tienes que dormirte sólo. Un cuento y una nana son mis buenas noches. Ama, ya me puedo dormir, se me cierran los ojos. Buenas noches, alma.
buho

SONRISAS

SONRISAS

Si no empiezas el día con una sonrisa aún estás a tiempo de ensayar una para mañana...

Una sonrisa es una luz en la ventana de nuestra alma, indica que el corazón está en casa.

Las sonrisas se contagian, como la gripe. Cuando alguien me sonríe, yo sonrío. Otra persona me ve sonreír y, a su vez, sonríe.

La risa es una sonrisa que estalla. Mary H. Waldrip.

Cuando somos felices no notamos si es invierno o verano. Antón Chekbor

Una sonrisa dura un instante, pero su recuerdo puede durar toda la vida.

Las cosas pequeñas son las más valiosas, una palabra tranquila, un libro, una sonrisa. Margaret Lindsey.

Si sientes brotar una sonrisa, no la dejes pasar desapercibida, iniciemos una epidemia e infectemos el mundo.

Sonríe, es una terapia gratis. Doug Horton.

La naturaleza nos enseña que la felicidad está en nuestro interior. William Cowper

Es imposible sonreír por fuera sin sentirse mejor por dentro.

Una sonrisa es un arma peligrosa, puede romper incluso el hielo.

El secreto de la felicidad es admirar sin desear. F. H. Bradley

La alegría es una pasión por la que el alma pasa a una mayor perfección. Spinoza.

No deseando nada, se posee todo. L. Nievo.

Si sonríes a la vida, la vida te sonreirá. Proverbio indio.

Una sonrisa no cuesta nada y lo es todo.

Citas extraídas del libro Sonrisas de Hulton Getty.

TATUAJES

TATUAJES

Cuando nos conocimos
se le cayó el tapón al tintero de la vida.
Nos nació de piel a piel un cordón de deseo
y echamos a andar,
a veces uno junto al otro, al paso,
a veces girando en el universo, invertidos,
a veces frente a frente, inmóviles.
Así escribimos entre ambos,
con nuestras simples huellas,
un largo libro,
un libro original
con sus errores y aciertos.

Miren Agur Meabe

ARCOIRIS

ARCOIRIS

Hay veces que alucino con las cosas que hago... No sé si el hecho de tener un hijo me provoca esto o es que sin más soy como soy.

Llueve. Escucho el sonido del agua golpeando contra el cristal, mientras unos tímidos rayos de sol pugnan por brillar. De repente, veo el arcoiris. Y le digo a Ibon: ¡Mira, el arcoiris! Pero es que después veo otro más grande justo encima del primero. Y que me pongo histérica: ¡Mira qué hay dos! ¡Mira, mira!

Acabamos riéndonos hasta hartarnos. En ese momento me entero de que era uno sólo, no dos. No sabía nada. El hecho es que no tenía ni idea de que un arcoiris pudiera ser tan ancho.

No sé por qué cuando veo algo que me sobrepasa, algo nuevo, algo que me encanta, me desmadro. Me da la sensación que incluso me emociono más que Ibon y eso que está en la edad. A él le está empezando a entrar la vergüenza y a mí todo lo contrario.

Pero es que por mucho que me lo digan yo no lo puedo evitar.