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buho

Imaginación

Imaginación

Intentó encerrarla y reducir su mínima expresión a la nada. Colocarla entre barrotes y no permitirla salir. Pero era muy terca. Jugaba a volteretas consiguiendo que su inquietud fuera en aumento.

Insistió. En el gimnasio, sin música, uno, dos, uno, dos... La cinta, la bicicleta estática, las pesas... Pero no. La graciosilla se divertía con el reflejo de la ventana y con los movimientos corporales de los demás.

¡Pero mira que es pesada!- pensaba.

Al final se rindió a la evidencia; no podía controlarla. Así que decidió que se explayara. Agarró las zapatillas, se sujetó el pelo con dos coletas y salió de casa.
Recorrió la marisma corriendo, mientras ella tomaba aire y alzaba el vuelo. La dejó disfrutar de la brisa del aire, de la comunión del agua que descendía del monte con la que subía del mar, del sonido de las aves y del cielo azul... Y cedió ante ella, comenzando a saltar alborotada mientras veía a su sombra acompañándola y haciéndole guiños.

Encerrarla...¿Para qué? Hacia afuera quizás un poco, pero en el interior reside tan viva, que siempre que lo necesita, borbotea y serpentea, aunando y rezumando sentidos enlazados. Ocultarla...para su dueña, no.

BROTANDO SENTIRES

BROTANDO SENTIRES

Comenzaron a deslizarse como miel de azahar
dejando que fluyeran con ronroneo y dulzura.
Sangraron las manos ante las miradas de sorpresa
redondeándose el instante profundo de su serenar.

Ella sintió que le acunaba
y que la promesa, en el olvido,
transformaba su ente en azúcar
acaramelando un suspiro.

Y él aprendió, mientras ella le enseñaba los suyos
rindiendo los miedos a un agujero profundo.
Y aprende cada día, a emulsionar instantes apasionados
dejando brotar sentimientos, ojos de lágrimas nublados.

Aprende uno y aprende el otro
él a llorar y ella a reir.

ECLIPSE

ECLIPSE

Encuentro prohibido
entre el sol y la luna,
avistamiento hiriente
que a los ojos miente.

¿Acaso siquiera se tocan?
Un pequeño roce entre sombras.
Un anhelo tangible desesperado
un eclipse, permite el hado.

Me entregas silencio...

Me entregas silencio...

Un silencio.
El silencio.

Leo un post; me sugiere algo. Quizás una reflexión.

En ocasiones una única palabra puede desembocar en una vorágine de espejos reclamando atención. Y envolver lo que un momento antes era tranquilidad en un vaivén de movimientos del bolígrafo. Sinfín de emociones, silencios, reflejos...

Un poema Freewolf hablando de una flor. Una purpúrea flor que le "entrega silencio". ¿Silencio? Destiñe color esa flor, aroma envolvente esa flor, crecimiento entre dificultades, una joya aterciopelada.

Sin duda, todo depende de cómo cada uno vea las cosas, yo las veo de una manera y otros de otra. Free recibe silencio y yo alegría y sensación de plenitud.

Todo depende de cada uno.

Con tu permiso Free.

PURPUREA FLOR

Recuperar quisiera
de tu sonrisa el tiempo,
y tu fibras acariciar
con los jemes de mi pensamiento,
porque apenas en una palabra
en un ensueño
retorna el sosiego,
porque entre tus enredados cabellos
juegan mis labios
al deseo,
porque las hojas caen del otoño
mientras cárdenos renacen tus pétalos...
y recostada en la hierba
me entregas silencio...

FreeWolf

AMANECER

pili 003

En ocasiones las horas las trabajo tienen momentos tan dulces como éste.

Patinaje sobre hielo

Patinaje sobre hielo

La piel se doblega ante el hielo
y en comunión helada somete
una pirueta, un salto insiste
resolviendo la cuestión el cuerpo.

Me vences y no me vences
opina con resuello la cuchilla
yo me lanzo y aunque me tiras
renuevo aires y alargo miras.

Ante cientos de flashes,
el aire dibuja plateados
círculos, cortes, filigranas,
envuelven la música sonora
que canta, mientras tú danzas.

MORAS

MORAS

Lóbulos agrupados.
Delicias entre espinas.
Esferas carnosas anheladas.
Morales rebosantes de drupas
formando elipsoidales frutas.

La boca ansía reventar en su paladar
la mágica delicia de su agridulce sabor.
Fruta morada, que penetra aterciopelando
la lengua, y destiñendo con su color.

He ido corriendo a cogerlas y....
toditas todas, me las como yo.

A HIERRO

A HIERRO

Es extraño. Hace tiempo que me doy cuenta de que este blog ha cambiado, que ha evolucionado. Antes no me importaba escribir sobre como me sentía, o sobre los pasos que iba dando en mi vida. Ahora me los guardo para mí y para media docena de personas que comparten mi día a día.

No sé si la evolución ha sido positiva o negativa, lo que si es cierto es que mis sentimientos han cambiado mucho. Acepto más a los demás como son, no pretendo cambiarlos, cada uno es como es.

El problema que observo es que ese aceptar implica un comportamiento por mi parte que no me gusta. Antes decía las cosas cara a cara, ahora me callo y me guardo muchas de mis opiniones. En el fondo no me agrada hacerlo, pero me he dado cuenta de que esa manera de actuar significa supervivencia. Ese exponerse continuamente lo único que ha hecho ha sido hacerme daño, porque no todos somos iguales ni actuamos de la misma forma.

Pero procuro, después, en silencio, retomar todo lo que no he dicho, y recordarlo, y grabarlo a fuego, a hierro para que mi intuición y mi seguridad personal no se vuelvan a ir nunca.

ALGODON DE AZUCAR

ALGODON DE AZUCAR

Algodón que la boca ablanda.
Saliva húmeda que moja la esponjosa bola.
Las manos se untan y asemejan
a dos cuerpos juntos sudando
que pegajosos suspiran y mesan
encuentros de enamorados.

Y dulce cual delirio palaciego,
va reduciendo su ente rosado,
entendido en la garganta, fin eterno
durmiendo el caramelo aterciopelado.

COLORINES

COLORINES

Colorines. Son bonitos, agradables, amables y simpáticos. Así hay que vivirlos. Son lo que son.
Verdes, rojos, azules, marrones, amarillos, naranjas, violetas se desparraman por la naturaleza. Están por doquier..... Yo me entiendo.

Hay que vivir de colorines.

CIES

CIES

Cuando sintió la blanca arena bajo los pies, escribió un nuevo instante de su vida.

El gratificante sol deshacía con sus rayos la suave bruma del cálido atardecer, mientras las gaviotas se paseaban curioseando junto a las mochilas y toallas. Se agachó al notar el roce de la piel contra una superficie distinta a la de los albos granitos. Una concha junto a otra, cuyos cuerpos recogió de la playa.

El agua, transparente, rompía en la orilla regodeándose ante los visitantes debido a su gelidez. A pesar de ello, introdujo parte de su cuerpo en ella pero el frío le obligó a apartarla de su piel. A veces la belleza hace daño. Esa belleza tan sublime a la que, a sabiendas de serlo, no le importa ser cruel.

Nuevamente sobre la arena, rebuscó en sus adentros compañeras para unir a las conchas que ya tenía y aunó esfuerzos, removiendo dunas y pequeños montecitos.

Una playa, casi vacía, con la arena tan blanca como la nieve, rodeada de eucaliptos y pinos, de sol y océano; esa con la que ha soñado muchas veces y que por fin pisa.

En la mesilla de noche duermen, metidas en una bolsa, un grupito de conchitas y caracolas que cuando quiere acaricia con la esquina de su alma.

DUALIDAD

DUALIDAD

Mostrando la luz
se torna el mundo extraño,
miradas esquivas y raras
subyugan relámpagos blancos.
A envolver los regalos del cielo
se ha de obligar el cuerpo
y luchar por hacerse un hueco
en este cruel mundo nuestro.

¿Y qué quieres? ¿Y qué quiero?

Destiño arcoiris en mis albores
pintando sueños y encantos de flores
más al afuera, ¿qué he de dar?
Decido yo y mi libertad.

TUI

TUI

Durante este viaje a Galicia, hemos visitado un montón de lugares diversos, paisajes naturales y ciudades, mar y monte; hemos comido al aire libre y en restaurantes...en fin, lugares que han provocado situaciones curiosas y divertidas y otras en las que, como es el caso de ésta, me tuve que parar a escuchar lo que personas que no conocía de nada me decían.

Visitamos la ciudad fronteriza con Portugal denominada Tui. El casco histórico resultó muy hermoso ante la espléndida visión del río Miño a sus pies, y recorriendo sus estrechas calles llegamos a la magnífica catedral de estilo románico. Cuando accedimos a su interior, en la entrada nos cobraron dos euros a cada uno, a fin de poder recorrer sus naves y pequeñas capillas.

Ni me lo planteé, sencillamente no sabía si iba a volver allí y no puse ninguna pega para pagar las monedas que me pedían.

Llevaríamos allí cinco minutos cuando dos mujeres se dirigieron a mí, preguntándome si nos habían cobrado dinero para entrar. Ante mi respuesta se indignaron sobremanera, que ellas vivían allí y que aquello les parecía una vergüenza; que incluso entre los vecinos estaban pensando hacer una manifestación....

.........................................

Resulta curioso pensarlo. ¿Cobrar por entrar en una iglesia? ¿Si hubiera dicho que iba a rezar, no me hubieran cobrado? ¿O si digo que vivo en Tui?

El hecho es que estamos hablando de un lugar de culto religioso, en el que se supone que deberíamos tener todos las puertas abiertas.

¿Yo por ser turista, no?

LA MUSA

LA MUSA

Entre sábanas, sintió el calor del cuerpo que no quería moverse. Era tal la sensación de bienestar que ni un ápice de piel pugnaba por acariciar trozos más tibios de tejido. A pesar de ello se despertó.

Toda la tranquilidad que el sueño había depositado se revolvió cual batidora desmadrada. Llevaba días inquieta conociendo el motivo de su malestar. Nada, ni la más mínima y pequeña gana de tomar un lápiz y escribir. Como si la musa hubiera querido tomar unas vacaciones. Sabía que le hacía falta un pequeño poema, un minúsculo relato; crear, dar forma a las sensaciones vividas... Necesidad que su ente solicita constantemente, pide, y que al conseguir, sacia.

Hasta que sucedió... El coche, el viaje, detalles que provocan arrebatos de tinta sobre el papel y redondeados movimientos de los ojos al observar la conjunción de palabras enarbolando sonidos y sentimientos.

Musitó la musa,
hoy, un poema,
y mañana una diminuta canción.

Musita la musa dichosa.

HASTA PRONTO

HASTA PRONTO

Bueno, me voy de vacaciones.
Volveré, no lo dudéis.

Recorrerán mis pies tierras gallegas.
Subirán montes
y empedradas calles rodeadas
de amurallados muros
pisarán.
Pero lo que más deseo
es sentarme en una silla, o en un banco
o que más da, en el suelo,
y que al compás de un ribeiro o un albariño
me entren retortijones
de comer tanto marisco.

Besos para todos.

MARIPOSAS EN EL CIELO

MARIPOSAS EN EL CIELO

A cada zambombazo de color
el humo se torna extraño
lo que hace un instante era rojo
colgaba luego dorado.
Ahora una palmera
y después graciosas guirnaldas brillan
irisando la condensada noche.
Comienzan a aparecer corazones, flores
y por arte de magia,
mariposas moviendo las alas
destiñendo la amable oscuridad
ante el fuego artificial.

Se repite la imagen divertida
ante el reflejo del oscuro agua,
mariposas libando lindas flores.

¡Cómo destilan luz multicolor
desgarrando el silencio
atronando el rugido del tambor!

ACLIMATACION

ACLIMATACION

Cuesta aclimatarse a la realidad.
A la de uno mismo y a la de los demás.
Aceptar la propia y la del resto.

Paladear y estudiar,
encontrar y retomar.
Colocarla delante, acariarla y...

Se podría adornar, engañar y falsear,
engalanándola de buenas palabras
que atusan la mente.

También hacer todo lo contrario,
dejar de soñar con el aire y con flores,
con suspiros y olores...

Queriéndose y siendo,
se halla el término medio,
el que aúna esfuerzos,
el que provoca nuevos sueños.

Y entonces vuelve a manar el aire,
a descansar el alma y remontar el vuelo,
y sueñan mariposas, colorines.
Respirando suave y renovando eternidades
ese ánima encuentra un sitio,
el de uno mismo.

Hojas de verano

Hojas de verano

Una hoja desnuda, caída en el suelo, no deja de ser una hoja, aquí o en París. La hoja seca, juguete del viento, contiene en su pequeñez toda la ciudad, toda la provincia, todos los otoños de todas las geografías. El verano tiene más colores que el otoño, pero están concentrados, como si temiesen la dispersión. El verano es un tomate rojo, dulce, carnoso, una invitación a los sentidos. El verano es una mujer o un hombre, que recogidos en sí mismos, caminan sobre la arena lentamente, sin prisa, y luego se sumergen en el mar, en el imaginario de su amor y en el real del Cantábrico. El verano es una flor amarilla que va de abeja en abeja, como el deseo. El verano es un limón que hace su nido en los labios de los amantes. El verano es un pájaro que persigue a los aviones, tomándolos por iguales. El verano es arena en los dedos, con la que vamos moldeando nuestros sueños y esperanzas, nuestras alegrías y tristezas. El verano es una nube que pasa de largo y veloz en dirección al otoño, que es un apeadero de vientos y suspiros. El verano es una ballena amarilla, que aparece y desaparece en el frenético oleaje de la memoria. El verano es una manzana que sueña que es un árbol, vestido para el baile nupcial; una mariposa que escribe con sus alas frases de amor. El verano es un vino que embriaga lentamente; una canción sin letra susurrada al oído en una terraza de playa. El verano es una hoja que mira al futuro con ojos de luciérnaga, que ría de día y tiembla de noche, aquí o en París.

FELIPE JUARISTI

MUJER

MUJER

Se miró al espejo y no le gustó la imagen que veía.
Tristeza y melancolía embargaban su semblante.
Decepción y apatía envolvían la maravillosa vida que revoloteaba por todos los rincones que no apreciaba y que había comenzado a conocer.

Hasta que decidió no llorar más, ni intentar que los demás entendieran sus errores.

Trabajar sobre sus defectos y sus virtudes, escudriñar lo recóndito del alma y conocerse a sí misma.

Se ve desde fuera, no es perfecta. Los demás tampoco lo son. Que cometan errores, como ella misma los comete.

Sigue su camino, ya no es una niña.

Ahora se sabe mujer.

INTUICION

INTUICION

¡Qué esquiva durante el camino!
Empeñada en no vislumbrar
lo que no cesaba de alumbrar,
resultó más viva que el mundo mismo.

Escondites y recovecos recaló
para no percibir el sentimiento
del ente que luchaba por seguir negando
la luz que su mente seguía enviando.

Es un saber y no saber maldito
que a veces, quisiera no querer
intuir la intuición,
la que corre y viene
cuya carrera, una barrera debiera poner.

Más no, porque ayuda más que hiere,
alimenta el espíritu y renueva instantes.
Y trae al alma amapola de fragilidad
y fortaleza de tronco, árbol de vida.

En ella un apoyo, compañera y guía es,
intuición, tesoro de caracolas y mares
que entre espuma de momentos intensos
es alma, suspiro eterno y ante todo, ser.