Blogia

buho

COLUMPIO

COLUMPIO

Un columpio, máxima expresión
de tus juegos y sueños
elevándose tus pies al cielo.

Un día llegará
y dejaré de ser tu dulce mielero,
para abrirte a buscar tu sendero.

Aquí estaré
mientras tú luchas y danzas
para todo lo que te haga falta.

Las regaderas

Las regaderas

Llevaba años observándola sin terminar de saber cómo acercarse. Aquella noche aprovechó el ímpetu de Eolo y consiguió acariciar a su amada. Por la mañana, el sol alumbró dos verdes regaderas cuyos cuerpos descansaban en la balconada.

RETORTIJONES

En aquel viaje tenía un ansia, a pesar de saberlo capaz de realizar en el lugar donde vivía. Quizá era el destino el que, pareciéndole más apropiado, se prestaba a sus anhelos. Cuando llegaron, empezó a degustar ricos albariños y empanadas de zamburiñas.

Fue después del fabuloso paseo por Las Cies, cuando en un pequeño restaurante de Bayona, se deleitó ante una bandeja repleta de langostinos. A los bigotones les acompañaban elegantes cigalas apoyadas sobre carnosos mejillones que escapaban del ácido limón con el que habían bañado las ostras.

-Ya tienes esos ojos- le decía él. Ella le miraba divertida sabiendo a qué se refería. Siempre que había algo que se saliera fuera de lo normal le brillaban los ojitos igual que a los mapaches cuando roban algo. Comieron hasta hartarse y como él tenía que conducir el regreso hasta la casita, ella bebió un poco más de la cuenta.

A la mañana siguiente arrancaron hasta Vigo donde caprichosamente, en la calle denominada La Piedra, abrían ostras ancianas señoras. Otra vez le hicieron chiribitas los ojos, y no paró hasta que consiguió sentarse ante media docena de babosinas. Nuevamente se acercó un albariño a la mesa, junto a un arroz a la marinera, un trozo de rodaballo y una enorme bandeja de pimientos de Padrón, que como cuenta la tradición, “unos pican y otros no”. A ella no le gustaba el picante, pero viendo como él comía sin problemas se decidió a probar uno.

-¡No pica! Y confiada, cogió otro y otro, y otro más. Hasta que sucedió... Al introducir uno de aquellos pequeñines se asemejó la boca bañada en un ácido que hacía arder todo en derredor. La lengua salía y entraba deseando respirar nueva calidez pero era imposible, la comezón era terrible. Pan y agua solucionaron el problema pero la inquieta salsas se atrevió con otro verdor. Terminaron riendo y llorando a la vez, mirándose mientras a uno le picaba más que a otro, los ojos empañados y revueltos entre agua, paladares revoltosos y miga de pan.

Aquella tarde habían quedado con unos amigos que se mostraron dispuestos a enseñarles pequeños retazos de Pontevedra. Les llevaron a visitar el balneario de Mondariz, donde se acercaron al oloroso manantial. Ya hacía una hora que el estómago de ella había comenzado a explayarse con un delicioso revoltijo de sensaciones a las que se le unió un vaso de agua sulfurosa de la borboteante fuente.

A la mañana siguiente, antes de que dieran las ocho, su trasero se apoyaba en una esquina del baño, recordando el poema que había escrito antes de comenzar las vacaciones: "Que me entren retortijones de comer tanto marisco".

Bueno, al marisco, le añadió las ostras, los pimientos y el agua repugnante de Mondariz. Dos días a suero y agua, hasta que se animó a comer una tortilla francesa.

Pero hay que pensar.....Sarna con gusto no pica, pero mortifica.

CAMBIOS

CAMBIOS

Cambios.

Me he dado cuenta de que mi blog no me acaba de satisfacer. Empecé con él en un momento difícil y ahora es como que le falta algo. Escribía mucho en el tema Sentimientos y en de Poemas de otros, pero según ha ido pasado el tiempo, esos temas los he ido arrinconando para dar paso a mis poemas, relatos y Mi mío.

Me apetece mucho separar por temas lo que escribo. La verdad es que el blog de Trini, me ha ayudado a darme cuenta de ello. De tristezas unos, de alegrías otros, de amor y compañía, coplillas, microcuentos.... Un sinfín de temas que engloban todo lo que ella escribe, que pueden ser sus experiencias o no, sus sentires o no, pero que si son su alma.

Por supuesto que todo lo que pasa por la criba de mi mente resulta siendo mío, pero fue con el tema de Melilla y la valla en el que me plantee esos cambios. No sé si acabará en buen fin pero necesito esa revolución.

El tema Mi mío seguirá de actualidad, pero en Mis poemas y Mis relatos dejaré de escribir para dar paso a otros temas. Van a seguir siendo poemas y relatos, pero cada uno según lo que quiera expresar en ese momento.

Todavía tardaré un poquito pero de vez en cuando hay que renovarse y hacer cambios. Como la crisálida que se transforma en mariposa.

LIBROS

LIBROS

Silencio exultante.
Estrellitas de sopas de letras.
Colores, tamaños y formas
durmiendo por aventuras.

Entre ellos se agolpan
unos con otros, acomodados cuerpos
apelmazando palabras,
significados y signos.

Metáforas sobres sucintos sonetos,
teatro, novelas y cuentos
deseando una mano amiga
que de paso a leer la rima.

Exquisito silencio.
Apabullantes historias rezumando tinta
al lector deseando imaginación
que abra camino al "cámara y acción".

La señorita Rottenmeier

La señorita Rottenmeier

Ahora que Ibon tiene seis años...¡Cómo me acuerdo de Heidi y Clara!

Aquellos dibujos llenaron mi infancia, rodeados de cabritas y flores, de cielos con nubes correteando de aquí a allá. Comiendo queso, tomando rica leche recién ordeñada y paseando por las extensas montañas de los Alpes...

Hasta que marchó a la ciudad y allí, llegó otro tipo de responsabilidad. Ser una damita, estudiar... Todo bajo la supervisión de aquella sabelotodo, estirada y remilgada que a todo ponía pegas.

¡Agggg! Pues ahora, yo soy la señorita Rottenmeier.

Ibon está aprendiendo a leer, a escribir, a sumar, a restar y claro, ahora hay que empezar a jugar un poquito menos. Así que comienza a protestar, a decir que está muy cansado, se distrae con la primera mosca que pasa.

Armados de eterna paciencia, nos peleamos con sus vaivénes, con sus "lo hacemos mañana, ¿vale?"... Casi todos los días de media a una hora para conseguir que se centre y haga las tareas que le mandan del cole.

De verdad que ahora entiendo a la señorita Rottenmeier

ZORIONAK

ZORIONAK

El mismo día recorrió dos senderos
el alegre vino por si sólo,
después de todo lo sembrado,
el triste lo buscó.
Bajo la lluvia realizó la visita
y ante ella lloró amargamente.
Sujetó los extremos
y los vilipendios de la felicidad.
No supo las razones de su pena,
pero secundó su malestar.

¿Sabes? Comprendo lo que te pasó.
Encontraste la realidad
y decidiste seguir el camino fácil.
Te dejaste llevar,
bañada en líquido y orgullo
mientras yo, desesperada,
no entendía nada.
Yo la acepto...la realidad,
aunque a veces se me antoja dura.
Aprender a amarla
supone la vereda difícil,
pero no puedo permitir
que tu desdicha pertenezca al olvido.
De tu tristeza, mi alegría
de tu abandono, mi energía...

Este día te prometo
levantarme con anhelos
dentro de esa realidad terrible,
y quiero que sepas: Tu sufrimiento
me ayuda y me convence
a ser mujer y no niña,
a luchar y no hundirme
a suspirar y no fallar
a aquellos que de mí dependen.

Y con mucho amor te envío
mi calma y mi alegría
y con un dulce de suave ternura
un tierno y grande: ZORIONAK!!!

17 de noviembre

AMAPOLAS

AMAPOLAS

Llevaba mucho tiempo esperando; no sabía exactamente cuanto, quizás dos años. Cada vez que se sentaba ante el ordenador miraba la foto.

Un anuncio de colores que publicaba algo que algun día esperaba conseguir, pero era tan caro que decidió olvidarlo temporalmente. A pesar de ello, la imagen era tan deliciosa que su mente insistió en dejarla pegada sobre el interruptor de la luz. El papel se había tornado amarillo y las flores perdían su rojo color según iban pasando los meses.
En alguna ocasión había estado a punto de romperlo ya que, pensándolo bien, no lo necesitaba, era un capricho, pero cuando se tiene un sueño, es un sueño y cuesta mucho quitarse los anhelos de la cabeza. Así que allí seguía, dibujando con los ojos sus encantos, envueltos en ilusiones.

Y ese día, de repente, cuando ya lo tenía olvidado se presentaron como por arte de magia.

Él subió al trastero con el hijo de ambos, mientras ella esperaba en la cocina y en cinco minutos entraron por la puerta con las manos repletas de deseos.

-¿Pero, qué traeis ahí?- les dijo.

Entre los tres, se pusieron a desembalar el interior de las cajas mientras a ella se le llenaban los ojos de lágrimas.
Él se apartó, abrió la alacena y empezó a sacar los platos azules y amarillos que habían comprado nueve años atrás, algun de los cuales ya estaban rayados y golpeados del uso.

-¿Qué haces?- le inquirió ella.
- Pues, tirar estos y poner los nuevos- le dijo. Los vamos a usar todos los días, quiero que disfrutes de ellos cada día, hasta que se rompan.

Ella no supo qué decir, pero entendió muchas cosas. El amor se expresa de formas distintas, se puede envolver en palabras, en objetos o en ilusiones, no siempre tiene que ser como uno quiere que sea.

Agarró un plato, observó su hechura, recorrió con los dedos el dibujo de la planta, sus capullos dejando asomar fulgores arrugados y las flores que, ya abiertas, despuntaban calidez. Cada día comería sobre rojos pétalos, verdes tallos y blanca loza. Se dirigió a la habitación donde descansaba el anuncio y lo arrancó del sitio donde estaba. Volvió a la cocina y se lo dió.

- Ya puedes tirarlo- le dijo. Gracias por pensar en mí.

..............................................................

Desde ayer, como y ceno sobre una vajilla llena de amapolas.BUHO


En los buenos momentos

En los buenos momentos

He llamado a una amiga. Hacía tiempo que no charlábamos. Cuando hemos dejado de cotorrear de nuestras idas y venidas por la vida, nos hemos planteado que la próxima vez que quedemos no vamos a hablar; bueno, de pequeñas tonterías sí, pero lo que normalmente domina nuestros encuentros lo vamos a aparcar en un rincón.

Nos iremos a correr, a las termas, al monte, de compras o a plantar un pino.

Dicen que los verdaderos amigos se ven cuando estás en los buenos momentos, porque en los malos nos gratifica acompañar al otro, nos aporta sentirnos útiles. Así que cuando nos veamos, nos reíremos, nos bañaremos o nos tumbaremos en la hierba a ver pasar las nubes.

Y pasaremos un rato fantástico.

REFLEJOS

REFLEJOS

Sobre el agua dos entes reflejos
una esquiva sombra y un espejo.
El cristal, un pulido perfecto
mientras la graciosa inventa un juego.

La luz define la perfección
colgando adornos y suave algodón,
más tras ella proyecta sensación
y movimiento, la sombra en acción.

¿Qué preferimos? ¿Qué queremos?
La dicha, el cielo,...luego un pero...
sería aburrido pasar el tiempo
en suspiros de terciopelo.

A veces rezuma un sol expectante
mañana arribará un hielo cortante,
esa es la vida que suena delante,
sones amables de tiernos amantes.

SER LIBRE

SER LIBRE

Ser libre. Libertad dentro de unas obligaciones. Tenemos que tratar con todo un mundo de situaciones, personas, lugares, momentos...

Veámos: Consigues ser libre, elegir lo que quieres dar, no sentirte coaccionado para tomar tus decisiones, para actuar respetando tu manera de pensar, intentando (eso siempre que te lo permitan los sentimientos) ser coherente con esos valores que se afincan dentro de uno mismo.
Logras respetar las decisiones de los demás, las valoras, las aceptas aunque no te gusten, te esfuerzas y vives a colorines cuando eres blanco y negro.

Pero resulta que eso no gusta y cuando no hacemos lo que los demás quieren....Mi libertad, ¿no es válida? ¿O sólo es válida la de los demás? ¿Qué tengo que hacer? ¿Ponerme a gritar?

LA JOVEN DE LAS NARANJAS

LA JOVEN DE LAS NARANJAS

A veces pasa. A veces pasa que algo se te cruza en la vida y lo hace porque tiene que pasar.
Estás estudiando en la biblioteca y la cabeza se gira constantemente hacia una estantería. Estás estudiando y al final tienes que cambiarte de mesa porque no eres capaz de mirar a otro sitio. Un libro de color naranja te hace guiños; una y otra vez diriges el cuerpo a la misma esquina. Y te dices a tí misma que no, que no puedes coger ningun libro, que tienes que estudiar. Pero sigue allí, mandándote carantoñas.

Te levantas y lo coges. Y resulta que el libro naranja está lleno de naranjas. Naranjas en el alma, en el título, en una bolsa, en un naranjo, en un cuadro. Tiene tantas naranjas de color naranja que no puedo evitar llevármelo a casa a leerlo
Y entonces te encuentras con un libro que te hace preguntas tan serias, que te las acabas planteando....
......................................................................................................................
"Mi padre murió hace once años, cuando yo sólo tenía cuatro. Creí que no volvería a saber nada de él, pero ahora estamos escribiendo un libro juntos..."
Así comienza La joven de las naranjas, esta nueva y esperada novela de Jostein Gaarder que hace reflexionar al lector sobre la intensidad de la vida pero también sobre la muerte. Una historia que nos habla del Tiempo y sobre qué somos realmente, qué misterio compartimos con el universo. ¿Elegiríamos nacer, y conocer la vida en toda su intensidad, sabiendo que quizá sea para permanecer un instante en ella? ¿O rechazaríamos la oferta?
Georg, un joven de 15 años apasionado por la astronomía y por el telescopio Hubble, capaz de sacar espléndidas fotografías del universo a años luz, encuentra un día la carta que su padre le escribió al saber que iba a morir. En ella le habla del gran amor que sintió por la misteriosa Joven de las Naranjas para, finalmente, formularle una pregunta a la que Georg debe responder. Antes de contestar, Georg habrá escrito un libro con su padre, un libro que va más allá del tiempo y de los límites de la muerte.

La joven de las naranjas es un libro sobre la búsqueda e importancia del amor, y apunta directamente al corazón del lector y al gran dilema que habita en toda existencia: ¿cuál es la mirada que debemos adoptar para mirar el mundo?

Siruela

Hojas

Hojas

Como el aceite caliente en la sartén

Chisporroteando

Como un plástico que, espachurrado

Ofrece su son

Así son las hojas que, acartonadas

Se deslizan bajo las copas de los árboles

Alfombrando las calles.

Y ante las pisadas de quienes paseamos

Destilan su crash-crash.

Y yo, las persiguo por esquinas y aceras,

Piso sus entes multicolores y

Me piiiiiirro del gusto.

¿Sobre qué?

¿Sobre qué?

Le he estado dando vueltas al tema "Sobre qué escribir". Ser capaz de escribir sobre cuestiones en las que no participo, en las que no vivo. Que me rodean pero que no forman parte de mi día a día. Hace poco me senté delante del televisor, a ver un telediario. Te acabas dando cuenta de que lo único positivo que escuchas es el deporte. Abres un periódico y sólo lees desgracias. Y encima eso es lo que vende, lo que parece que provoca el morbo en la gente.

A veces me pregunto que es lo que nos gusta, si ser desgraciados o felices, si ver a las personas que tenemos a nuestro alrededor contentas o llorando.

Tengo muy claro que escribo sobre mi día a día, castañas, moras, mi vida, mis luchas...El tema de Melilla, la valla,... me ha hecho sacar cierta inquietud que no se donde tenía metida. No es morbo, nunca me ha satisfecho la desgracia de los demás. Es más bien tristeza de ver que hay personas que aunque luchen no pueden conseguir sus sueños, que aunque se lo propongan pueden encontrarse con la muerte a la vuelta de la esquina, y dejarán detrás a sus padres, hermanos que llorarán su pérdida....

Huracanes, terremotos, guerras, muerte y desesperación al fin y al cabo es la supervivencia, la lucha del mundo por sobrevivir. Y ese también es el día a día, ese también...

Y sobre eso, también hay que escribir.

 

CASTAÑAS

CASTAÑAS

De punzantes espinas obnubilada

cae al suelo reventando una estrella

que minutos antes participaba

de un cielo de nubes eternas.

 

Abriéndose arisco erizo pululan

mostrándose en la doliente cúpula

una, dos o tres castañas caobas

de dura y tierna acorazonada forma.

 

Interior sedoso, interior velloso

presenta al mundo su arrugado ente,

dulce caramelo de color goloso

cuando asado asoma su corazón caliente.

¿Qué se espera de un poema?

¿Qué se espera de un poema?

Se espera rimbombante rima

o quizás exacta medida.

Para unos es esa perfección, la que sublime,

encandila a lector, que mida y rime.

 

Perfecta candileja, encendida y curiosa

de escuadra y cartabón caprichosa

renueva con rebuscadas palabras

metáforas en simbiosis colocadas.

 

Más en burbujas señoriales

destila conceptos, ideas y señales

indefensa ternura, dulzura y ensoñación

arrastrando remolinos melosos de pasión.

 

Pasión arranca el laborioso poema

en ocasiones, tal vez, no importe ni el tema

pasión descarnada, tu aroma y el mío

que abotarga y empalaga los sentidos.

DE AZABACHE

negros

Acaracolada melena.
Noche esquiva,
Se apoya en la arena
rodeada de terrible soledad.

De deseos repleto, una manta
rugosa y pequeña, el cuerpo abraza.
Saliste llorando, tu casa dejando
envuelta de ilusiones la mente
y hoy, cansado y agotado
regresas sin rumbo, tristemente.

De azabache tus ojos,
levantas al cielo tus grandes manos
gritando un derecho que arrastra un por qué.
Y ocultas tus ilusiones en la esquiva noche.

VERDAD

VERDAD

Verdad.

¿Es verdad?

Si la escribo muchas veces, termina siendo una unión de letras que desdibujan su significado. ¿Y si la llamase "silla"? ¿Seguiría siendo verdad?

V,E,R,D,A,D.

Seis letras a las que se le coloca una responsabilidad terrible. En cambio la silla es eso: una silla. Es posible definirla, nombrar sus partes, el material de que está hecha, su color, su comodidad... Es real, se puede tocar, sentarte en ella y seguirá siendo una silla.

¿Y la verdad? ¿Es real? ¿Existe? La verdad que nos mantiene siguiendo unas pautas de comportamiento puede cambiar con los años y deshacerse en un suspiro; cambios de ideas, de conceptos, de verdades. Si pensamos que vamos evolucionando y que a cada edad hay una realidad, esa verdad será la correcta para el momento de la vida que vivimos.

Y esas verdades que fueron, ¿qué son ahora? Mentiras, no. Pero en el presente, quizás debieran definirse. Hoy esas verdades, ¿siguen siendo importantes? Quizás, cuestiones que antes no prestábamos la más mínima atención hoy son de tamaña importancia y las que considerábamos importantes hoy las relegamos a un segundo plano.

Incluso puede ser que el año que viene lea esto y piense como he podido escribir semejante chorrada o seguir pareciéndome muy importante.

En fin, que lo que si vale es lo que creo hoy, el día a día, un minuto tras otro.

Esa sin lugar a dudas, es la verdad.

El señor de los anillos

El señor de los anillos

Quedaron para comer juntas.
Llevaban un rato sentadas y salió a colación, la de veces que habían visto El Señor de los anillos.
- No entiendo porque nos llama tanto la atención, porque lo vería una y otra vez.
- Porque en el fondo, es la fantasía que llevamos en el alma.

CIES

DSCN0378

De mis vacaciones uno de los momentos más mágicos fue visitar las Cies. Tuvimos una buena tarea con Ibon para conseguir que subiera hasta aquí arriba pero la visión mereció el esfuerzo.

De pared sobre el mar
curiosa isla
de playa de arena blanca,
eucaliptos y pinos.

Gaviotas y conchas
sobre el azul mar.