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¡MÍO!

¡MÍO!

Agarró la vez. El número 8. El turno estaba en el 93. A esperar tocaba. Observaba los ojos de los pescados. Vidriosos. Fijos, estáticos. Desde su posición se apreciaba la piel resbaladiza y escamosa. El 94, el 95. De repente se da cuenta de que no tiene dinero. No se puede pagar con tarjeta. Sale corriendo de la tienda buscando un banco.

Saca la cartera y el cajero escupe el dinero. Con el resguardo en la mano, recorre la distancia hasta la pescadería. Por el camino hace una pelota con el recibo del cajero y lo tira a una papelera. Nuevos pasos.

Un pensamiento pasa por la mente. He tirado la vez de la tienda a la papelera. Me doy la vuelta y la busco. Mis ojos se detienen en los papeles de colores que hay dentro. Meto la mano. Miradas. Ahí está la chica mona, maquilladita y con tacones rebuscando entre la basura. Saco la mano pero no soy capaz de moverme de allí: ¡Cómo tenga que volver a coger número!¡Pues no quiero! Tengo que esperar demasiado.

Así que cuando tengo localizado el papel vuelvo a introducir la mano en la papelera y lo saco hecho un batiburrillo de arrugas. A mi altura una pareja me mira divertida y la verdad, yo me río más. Salgo corriendo y cuando llego a la pescadería una voz dice: ¡El ocho!. Y yo grito: ¡Mío!.

MADRE TIERRA

MADRE TIERRA

Pisa la tierra subyugando crueles terrenos,
andaba antes descalzo, el pie caído del cielo.
Desnudo soñaba su dueño con un caminar más suave y tierno
encontrando a cada paso, bayas frescas y frutos secos.
Afanoso, logró lo que ansiaba
doblegando ríos y horadando montes,
gritando ella, llora desesperada
madre tierra, única y violada.

FLOR EN LA NIEVE

FLOR EN LA NIEVE

En la cadencia del silencio, gritaba
más nadie la escuchaba.
Soledad quería,
pero siempre acompañada venía.
Tranquilidad en la caída, sosiego en la venida
más sus compañeras rodeaban
su estremecido cuerpo de un suspiro de hielo
cual virgen de terciopelo.
Brillante gelidez de hermosa ternura blanca
que bajo el sol se deshace en ríos de aguas blandas.
Agarró una ráfaga de viento
cabalgando en sus lomos desnuda
y en un último instante se posó en la caricia hilada.
Caricia de telaraña, allí descasó con calma.
Más queriendo estar sola, no alcanzó su objetivo
vienen a verte, bella, ahora yo te miro.
Pequeña flor de nieve, temblando de frío estás
si quieres te doy abrigo, te ofrezco la libertad.
No me toques, que me pierdes, tan sólo mírame
si me rozas me muero, mirando disfrútame.
Delicada geometría, cual carbón de cristal
duerme en tu cama de hilo, no te deshagas ya.
Respirar tu esencia de hada, tu calidez helada,
es lo único que quiero,mi corazón en tu alma.

CARROS DE VIENTO

CARROS DE VIENTO

Le apetecía dejarse llevar por la velocidad del viento, pero no tenía tiempo. Cuando vió libre el pasillo central del supermercado, cogió carrerilla, apoyó el cuerpo sobre el carro de la compra y se dejó llevar.

TÚ, ÁRBOL

TÚ, ÁRBOL

Perdiste tus hojas
para regocijo del viento.
No tienes donde asir
ahora tu desconcierto.
Te ve desnudo,
¿no lo sientes?
Ya no pelea con los montes,
ni con las nubes.
Ya no busca las hojas,
que no existen.
Llegará la primavera
renovándose tu orgullo.
Pero ¿sabes?
El viento no tendrá frío
aunque seguirá queriendo
saciarse de tus mimos.

ACEITUNAS

ACEITUNAS

Sentidos que envuelven un momento, sentidos envolventes.
Retozan entrelazados abandonando simientes,
semillas acaloradas mojándose en la fuente.
Aceitunas son frutos, varados primero para luego, ser recogidos del suelo.
Posteriormente tratados, olorosos terminan en las manos.
Olivas de color aceituna que introduces en el cuerpo, una a una.
Ante el roce del tacto, desparraman sal, suaves bolitas
de una bolsa habitantes empujándose a bailar.
Huele la visión verde mientras rodea un ente
y el sabor del aroma se deleita en la boca.
Huesos descarnados que no saben a nada,
en el suelo o en la papelera acaban.
Olfato de tactos y visiones, sabor de oídos, encuentra la oliva un camino.

CINCO RAREZAS

Me han invitado a este juego y realmente me resulta divertido ponerme a pensar qué cosas puedan parecer curiosas.
Elijo para que continuen el juego a Corazón, a Erik, a Freewolf, a Mariose y a Brisa.
Que sepais los cinco que si aceptais el juego, teneis que invitar a hacerlo a otras cinco personas más.

No sé lo que puede salir de esto.

1. Me gusta acariciar los árboles, rodear su tronco y observar su sombra. Estaría horas sentada junto a ellos, pero la falta de tiempo no me permite. Escuchar su sonido, admirar su fortaleza... ¿Alguién me puede regalar un terreno donde puea plantarlos?

2. Cantar a todas horas. Cuando hay gente cerca me reprimo bastante, vamos , que bajo el tono de voz, pero si estoy sola en casa o en el coche me desgañito, bueno y lo de bailar también, me relaja un montón. En todas partes, pero lo del coche es una pasada, llego a quedarme ronca en bastantes ocasiones pero no lo puedo evitar.

3. Buscar la caricia del viento. Incluso en días de temporal, me he ido al monte o a la playa a sentir el roce del viento contra la piel. Es una experiencia fantástica, aunque ahora en invierno me quedo tiesa, pero así me luce más el cutis (se queda como si hubieses echado una capa de cemento).

4. Beber vasos y vasos de leche. En verano, abro el frigorífico y a morro. En invierno, en casa me reprimo más, pero los de los bares, ummmm; con esa espumita y ese sabor mezclado con el azúcar. A veces pido el vaso de leche con la bolsita de té y el camarero se me queda mirando y me dice: ¿El té y aparte la leche? Y yo, no, no, no, la leche con la bolsita de té dentro. ¡Está buenísimo!

5. Hablar sola, sobre todo al espejo. Cuando estoy enfadada con alguien o conmigo misma, pufff. En ocasiones se me queda gente mirando en la calle, porque voy disertando mil y una vueltas al mismo tema; me puedes encontrar con una sonrisa o igual pego un grito y allí estoy con las miradas delante.

Podría seguir escribiendo más y más, pero con estas se cumple el juego.

ARMA DEL ALMA

ARMA DEL ALMA

Un arma.
Un arma de combate del vivir.

El papel rebosante de sueños
y la tinta presurosa por salir
desbordan cálido acogimiento
recibiendo gemas de rubí.

Un arma eres, tú que brotas de la mente
adornada en frase o en relato sin fín.
Del soy, del yo, de un eterno siempre
que se transforma en color al escribir.

Del corazón, tenue escopeta
y del alma, potente cañón
mana constante un tierno poema
arma divina a la que amo yo.

DE PESCADILLAS

DE PESCADILLAS

¡Absurda! ¡Incongruente!
Me gustaría saber por qué el género humano es así. Yo por lo menos, me declaro así. Piensas una cosa, juras por lo más sagrado que no vas a volver a hacerlo, pero después al cabo de un rato, te encuentras volviendo a lo mismo. Te levantas por la mañana diciendo repitiendo un concepto y después de un rato vuelves a las andadas. ¡Joder! ¡Mierda!
Ya puede ser con la comida (después de las fiestas te planteas dos semanas de limpieza, y resulta que, de repente, te das cuenta de que te estás comiendo los restos de turrón que han sobrado) o con el deporte (mañana voy al gimnasio sin falta; luego pasa el día y resulta que no has ido), el hecho es que pensamos cosas que después no seguimos o decimos cosas que no cumplimos.

Y es como una pescadilla que se muerde la cola, quiero esto pero cuando lo tengo, quiero todo lo contrario o lo arrincono. Por gracia o desgracia, tengo claro que son los sentimientos los que se confabulan contra uno mismo y a esos bicharracos no se les puede controlar; campan a sus anchas y si no es en una cosa, se revolverán para retozar en otra.

Quiero, quiero, quiero pero no quiero, no quiero, no quiero.
Y si queriendo sin querer quiero...
¿por qué quiero?
Igual es que en el fondo quiero.
Pero, ¿qué es lo que quiero?

Hagan juego, señores.
Ja,ja,ja.¡Qué ironía de sentimientos!

GOTITAS

GOTITAS

Salió a recibir el cálido murmullo del agua. Tan arropador como otras sensaciones de miel. Cuando llegó se sentó en el muro y rodeó con la mirada el entorno. El cielo azul bailaba con el mar en salpicar de caracolas mientras los peces volaban en su mundo.

Cerró los ojos.
Hay que apartar los ruidos. Los barcos que pasan, los coches, las personas cuyo taconeo choca contra el suelo y centrarse sólo en el agua. Está limpia como el cristal, transparente cual gota de rocío. Se da cuenta de que ha abierto los ojos. Se obliga a cerrarlos.

Concentración. Se deja llevar. Respira. Lleva el aire al vientre para dejarlo salir hasta que los pulmones ya no pueden más. Agua. Se escucha como un suave borboteo contra el muro. Ahí está acariciando la piedra en suaves roces depositando su esencia entre los pequeños recovecos de dureza. Suavemente se aprecia el continuo tintineo de las cristalinas gotas, clin, clin, clin......

- Hola.
- Déjame tranquila un rato.
- No. Tengo urgencia de que nos vayamos.
- Pues yo quiero seguir sentada aquí.

Le obliga a seguir escuchando el rumor de las olas, pero la tensión sigue en aumento.
- Que tenemos que irnos, sino luego vas a tener problemas.
- Vale, vale, ya voy.

Casi corriendo sale disparada buscando un lugar para aposentar el trasero. A chorro. ¡Qué distinto el sonido del líquido!

Dichosa vejiga, para la próxima vez, de casa, meada y cagada.

LA FUENTE

LA FUENTE

Desborda la fuente.

La esencia de un mundo.
El mundo de una esencia
cuyo ente se escondía
por un decir de otros.

Aparece un equilibrio
para esconder el desatino
y el agua discurre limpia
buscando caminos y vida.

MAL DIA

MAL DIA

Respiras.
Atraviesas el umbral.
Buscas una mirada amiga.
No la hay.
Son otro tipo de miradas.
Necesitas hablar, charlar.
Varios días llamando a un móvil.
No contestan.
Ni se molestan en devolver la llamada.
Sensación extraña.
Igual si mandase un mensaje tremendista...
Parece que eso es lo que mola.
A veces me preguntó....
Presentas sonrisas cuando no quieres hacerlo.
Quizás no sea suficiente.
Llegas a casa.
Miradas.
¿Qué te pasa?
Estoy agobiada. No llego a todo.
Un abrazo.
Tranquilidad de algodón.
Ahora puedo explayarme.
Suave..................

CAPRICHO

CAPRICHO

Isla amanecida de corolas
emergiendo en la penumbra nocturna,
torre de naranja iluminada
de pétalos adyacentes rodeada.

En lo alto, un encuentro
de sueños y realidades
supurando cálidos deseos
tras golosas necesidades.

Barbudo apasionante
en fantasía de girasoles
soñó tu alma y abrió la mente
paseos blancos de caracoles.

En tu imaginación quisiera yo
danzar inquieta, danzaste tú
viajé lejos, más cerca, niño
para disfrutar de tu capricho.


AMBIGÜEDAD

AMBIGÜEDAD

Destrucción y Creación.
Facilidad y Dificultad.
Alegría y tristeza.

Términos opuestos y amigos. Divergen y convergen, el uno sin el otro no pueden existir. Se destruyen pautas e ideas para dar paso a nuevas. Y las nuevas no sabes si te dan más alegría o más tristeza que las viejas. Distintas, sin duda. Ahora es más fácil seguir el camino, pero comprendes que por el sendero pierdes algo... Es como creer en todo y en nada a la vez, como desear un día de sol junto a uno de lluvia, pelearse con uno mismo en busca de un término medio.

Un paseo, un coche del que se baja una señora la cual apenas puede moverse. Una muleta que acompasa unos movimientos difíciles. El conductor no se mueve, deja el vehículo sobre la acera y espera. Ella, despacio, aplica pequeños pasos a sus piernas.

Una mano la ayuda. Al principio la rechaza, pero ante la insistencia de quien quiere acompañarla, desiste de su actitud. Habla, tengo úlceras en las dos piernas, ¿sabes?, en casa ando con las dos muletas pero para ir en el coche tengo que traer sólo una. Continua la marcha apoyada en un brazo amigo. Al llegar a las escaleras, tranquila,ya me apoyo en el pasamanos. Besos. No puede evitar un gesto de agradecimiento y una laguna en los ojos.

Al cuarto de hora, el conductor sigue metido en el coche, sin un gesto, sin un ademán; una mirada, ¿qué estará pasando por su cabeza? ¿Y por la cabeza de la mujer de la muleta? ¿Y por la mano amiga?

REGALOS

REGALOS

Ha pasado el día de Navidad, ha venido el Olentzero y después de abrir los regalos me he percatado de que no había pedido nada de lo que contenían los paquetes. Es más, no había pedido nada. Ni un detalle siquiera. Me he desvivido por hacer los regalos a los demás, corriendo de un lado a otro, pillada de tiempo y ha sido después de pasar todo el trajín cuando me doy cuenta de que por primera vez en la vida no he deseado nada para mí este día.

Ni siquiera me he planteado, quiero esto o lo otro... Extraño... No acierto a averiguar por qué.

FELICES FIESTAS

FELICES FIESTAS

Cuando la vida decida darte un revoltijo
súbete a una estrella, baila despacito,
salta por sus puntas, por su suave brillo
redondea su ente y arráncale un cachito.

Llévalo a tu casa
cuídalo con mimo
y cuando te sientas triste
sácale un suspiro.

Y en Navidad, en lo más alto del pino
o en el Belén, encaramada en un risco,
míra la estrella, mírala fijo
y allí encontrarás mi eterno cariño.

FELIZ NAVIDAD A TODOS
Y MIS MEJORES DESEOS PARA EL NUEVO AÑO 2006

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

Le miró a los ojos.
- Estoy triste- susurró.
Miraba a lo alto el chiquitín.
Silencio.
Se dió la vuelta.
-¿Por qué?- escuchó.
Giró despacio su cuerpo y lo observó.
- ¿Por qué estás triste?
- He tenido que abandonarla, dejarla en un rincón.
- Pero tú sabes que no podías vivir con ella.
- Lo sé. Ahora me siento mejor.
- ¿Entonces?
- Es como haber destrozado un pedazo de mi alma.
- Con el tiempo pasará esa sensación, ya lo verás.
- Eso espero, pero no puedo evitar estar triste esta Navidad.
- Bueno, la siguiente la emoción será más suave, seguro.
- Gracias por escucharme, gracias.
- Feliz Navidad.
- Feliz Navidad para tí también.

Le dió un beso en la mejilla y el pequeño le acarició el rostro mientras ella cerraba los ojos llevándose la dulce caricia a lo más profundo de su ser.

Burbujas

Burbujas

Frío.
Hielo.

La escarcha ha teñido los colores. Por la mañana, al amanecer, parece que ha nevado. Los coches han ido a la peluquería, al dos se diría que les han cortado el pelo. En el techo una blanca superficie les corona, como de terciopelo, elevándose en sutiles aristas al cielo. Al acariciarlas se parten minúsculas estalagmitas, que se terminan deshaciéndose con el discurrir del día.

El discontinuo suelo acopló sus baches a la horizontalidad cubriéndolos de agua cuyo tacto con el aire ha sufrido curioso cambios. En una esquina del charco, el pie pisa al crujiente bajo cero introduciéndose un incorpóreo bajo su ente formándose un cuerpo al instante.

Ella, la burbuja, se pasea entre masas líquidas atravesando su campo de recreo. Ha sido creada más cuando caliente el sol desaparecerá en la nada de lo etéreo, de lo voluble. Mientras tanto aprovecha su presencia para jugar traviesa, y excitada conforma su vida en los breves. El tiempo que le queda, se acomoda observando al sol que va fundiendo a su creador y agradecida expira en un suspiro dejándose llevar por el viento.

TRUENO

TRUENO

¿Cómo pintar un trueno? ¿Cómo definir un sonido?
¿En estruendo alborotado o en misterio cerrado?
Tembloroso estremecimiento,
sentidos cargados de miedos,
abrupta naturaleza descarnada
en ansiosa electricidad cargada.

Borboteo, angustia, celo
danzando en el brillante cielo
ente demorante en el tiempo
suena después del rayo eterno.

¿Pintarlo? Audaz.
Sentirlo, tangible.
El cuerpo tiembla inquieto
ante el retumbar del trueno.

DORADOS

DORADOS

Arrebatado el verano llenó
campos y montes de verde
y en deliciosos dorados converge
aunando alfombras pudientes.

De eternidad hojas estrelladas
y frutas de tiernos corazones,
pronto retornarán las nevadas
al vaivén de las estaciones.