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LOS CAMPOS DEL OPIO. AFGANISTAN

LOS CAMPOS DEL OPIO. AFGANISTAN

Amapolas y fusiles. El 75 por ciento de la heroína que se consume en el mundo procede de Afganistán, país que sobrevive gracias a este cultivo (ocupa más de la mitad de su producto interior bruto). Los campos de amapolas, flor de la que se extrae el opio y se obtiene la heroína, se extienden como una alfombra por todo su territorio, amenazando con desestabilizar la actividad económica del Estado. Por esta razón, el nuevo presidente afgano, Hamid Karzai, ha decidido declarar la "guerra sagrada" a las drogas, una decisión que ha enfurecido a los dueños de las plantaciones de adormidera, un clan poderoso que posee milicias propias. El ejército afgano ha llenado de armas los campos de flores.

H. Lugones.

Buho: Mi flor preferida. ¡Qué triste!

SITUACION

SITUACION

Todo depende de la luz
de la manera de iluminar las cosas...
Todo depende de la forma,
de los contornos,
de las interpolaciones y
de las dudas.
Todo también depende
de que el tiempo nos marque,
de que los espacios nos den los titulares.
El verdadero problema es elegir entre
perseguir las sombras
o resignarse a ser el perseguido.
Un extraño "To be or not to be"
en este casi ser
en este casi no ser.
Salir desde las sombras
o hacer las sombras perdurables.
Y en la última etapa del abismo
después de liberar a los otros,
a todos los que son los otros,
recordar,
sin urgencias,
que uno es el preso.
Y a partir de allí...
liberarse.

Hamlet Lima Quintana

MIEDO

MIEDO

Hace tres días tuve un accidente.
No fue nada.
Podía haberlo sido.
¿Y si lo hubiese sido?...

¿Y si lo hubiese sido?...

No tengo miedo a la muerte, es irremediable, infinita. Miedo por los que se quedan, por los que dudan, por los que no tienen respuestas ni preguntas. Queremos seguir escuchando una voz, un consejo, recibir un cariño, un gesto....

Es difícil, mucho, pero al final te das cuenta de que se ha ido. Después de dar lo que haya querido dar.... te percatas de que todavía no le has dejado marchar. Y es cuando optas por lo que sabes que es mejor, conformarse y renunciar.

A mí, me toca cuidarme: cinturón de seguridad. Que no sea la desgracia de los demás por mi mala cabeza.

AUTODEPENDENCIA

AUTODEPENDENCIA

Puedo pedirte ayuda, pero dependo de mí mismo.

Dependo de mis partes adultas para que se hagan cargo del niño que sigo siendo. Dependo de mis partes más crecidas para que se hagan cargo de mis aspectos más inmaduros.
Dependo de ocuparme de mí.

Dependo de poder ocuparme de ser capaz de depender del adulto que soy sin miedo a que me vaya a abandonar.

Lo que pasa con la gente que sufre es que ha sido abandonada de sí misma. Ha padecido el abandono de sus partes adultas; sus niños han quedado a la deriva, sin nadie que los contenga. Y han tenido que ir a buscar por ahí, a cualquier lado, ayuda, y más que ayuda, dependencia.

Este es un proceso reversible. Siempre, siempre.

Tengo que poder darme cuenta que hay un adulto en mí que tiene que hacerse cargo de ese niño que hay en mí. Después de poder depender de mí, después de saber que me tengo que hacer cargo de mis aspectos dependientes, recién entonces buscar al otro.

Para poder ayudarte, pedirte, ofrecerte, para poder darte lo que tengo para darte y poder recibir lo que vos tengas para darme, primero voy a tener que conquistar este lugar, el lugar de la autodependencia.

Y ya que dependo de mí, voy a tener que concederme a mí mismo algunos permisos si quiero ser una persona. Y digo que te concedas a vos mismo y digo que cada uno haga lo suyo propio.

Cualquiera que no tenga alguno de estos permisos no es una persona. Será un ser humano, un individuo, pero... una persona NO.

1. Me concedo a mí mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde debería estar o cómo debería ser.

2. Me concedo a mí mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.

3. Me concedo a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.

4. Me concedo a mí mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.

5. Me concedo a mí mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien más me dé el permiso para obtenerlo.

Estos cinco permisos esenciales condicionan nuestro ser persona. Y ser persona es el único camino para volverse autodependiente.

Porque estos permisos me permiten finalmente ser auténticamente quien soy.

JORGE BUCAY

EL CUENTO

EL CUENTO

Tengo ante mí un reto. El certamen Ciudad de San Sebastián. No se trata de ganar un premio, ni siquiera en que le guste a alguien.

Es el hecho de escribir una historia, personas con sus mundos, con sus problemas....

Siempre he basado mis pequeños escritos en situaciones de mi vida cotidiana, en momentos que me llaman la atención y los cuales merecen la pena ser plasmados en el papel.

Ahora la situación es distinta y no me atrevo a comenzar. Tengo que tener muy claro lo que quiero escribir, antes de sujetar el bolígrafo, antes de iniciar un posible cambio...

Quiero hacerlo pero, a veces, el soñar no me permite ver, me ciega y sé que no me lanzaré si no estoy segura, porque sino estará destinado al fracaso.

Algun día lo haré, eso estoy segura, si no es ahora algun día....

EL COLOR ROJO

EL COLOR ROJO

El rojo fue siempre su color preferido. Labios, zapatos, vestidos, lazos, flores y como no... amapolas. En la vida de Ariel todo había estado marcado por este matiz. Ya en su infancia, las continuas hemorragias que sufría y que alcanzaban a todo cuanto la rodeaba, lo teñían de ese escarlata intenso que le maravillaba. Sus padres siempre quisieron adornar esa circunstancia, así que cada vez que se originaba esa triste realidad, hacían lo imposible para que no significara más allá de una simple anécdota en la vida de la muchacha. Le contaban cuentos de princesas, donde el rojo era símbolo de alegría, donde esas gotas de sangre que surgían de su boca se transformaban para ella en pétalos de rosas que anunciaban la primavera. Así, Ariel, no sufría por su enfermedad, pues nunca se la hicieron ver como tal, por el contrario lo convertían en la representación de una fiesta. La algarabía que se producía a su alrededor, para Ariel significaba el preámbulo de una celebración, que terminaba cuando desaparecían esas pequeñas chispas rojas y la obsequiaban con alguna sorpresa. La habían diagnosticado una leucemia con tan solo tres años, y toda su infancia estuvo marcada por el alboroto que producía ese color encarnado.

La primavera llegaba cada año, el paisaje pintaba su tono más brillante, los campos de amapolas eran inmensos y ese rojo que impregnaban extasiaban a Ariel. Durante toda su vida, desde su ventana, lo había contemplado. Cuando ya fue adolescente su gusto por el arte hizo volcar todos sus esfuerzos en la creación de piezas de cerámica todas ellas con un toque especial: una marca bermellón. Así fue desde que comenzó a fabricar esos objetos, que en más de una ocasión y por accidente cayó una gota de sangre en ellos. Después, cuando su recuperación fue inminente siempre disponía de un tubo de color rojo, con el cual firmaba sus creaciones.

Su primera exposición de cerámica la tituló “Amapolas, como único color”. Pronto alcanzó el triunfo y se codeó con los más importantes artistas del momento. En los círculos culturales y de artistas ya la conocían como la Amapola roja. Su incansable trabajo artístico, basado siempre en el color, la consagró como una importante referencia en el mundo del arte. A lo largo de los años escribió más de un tratado sobre este tono, así como la influencia de la creatividad en las condiciones más adversas en las que puede desarrollarse la vida de una persona. Su personalidad no se vio afectada por algo tan adverso como esa grave enfermedad con muchas probabilidades de tener un desenlace mortal, sino que por el contrario lo había transformado en una forma de vida positiva. Muchos médicos, interesados en su caso y más en esa recuperación tras largos años de sufrimiento, que no habían conseguido dejar en ella ningún tipo de secuelas, tanto físicas como psíquicas, describían la convalecencia de Ariel como una forma de vida capaz de transformar a las personas, y hacer que su angustia y sufrimiento se vuelque en la creación de algo hermoso que predomine sobre su enfermedad.

CARMEN NIETO

ELLA

ELLA

Florece.

Rodeada de hierba que ahoga.

Sus alas que castiga el viento

El sol sobre el pétalo abierto

Respira... suave, amapola.

BUHO

AGUA

AGUA

Llueve lluvia.
El sol está oculto tras agua cristalina.
Cuando se retiren las sombrías nubes
la luz será infinita
y la tierra, empapada,
continuará escupiendo flores.

BUHO

LA CARRERA

LA CARRERA

El río desciende contra corriente. Suave, va bajando por el canal que la mano del hombre ha impuesto para contener su caudal, en ocasiones impetuoso. La fuerza del Mar Cantábrico que penetra decidido por su desembocadura le obliga a retroceder mezclándose el dulce con la sal. Cientos de rocas con algas y pequeños moluscos pegados a su superficie dan al Urumea un aspecto delicioso. El puente Santa Catalina derrocha esplendor proyectando su imagen en las verdosas aguas que bajo él se escurren en ondulaciones irisadas.

Es un día lleno de reflejos, de espejos deslumbrantes. Los charcos que se forman en el suelo, las gotas sobre los coches, los salpicones en el río, los colores del viento azotando las ramas de los árboles, que asustados, dejan caer sus amarillentas hojas y los grupos de palomas sobrevolando la ciudad consiguen que el espectador se sienta apabullado ante tanta belleza.

Está lloviendo y el ambiente mojado se mezcla con el olor a sal marina y sudor humano. Es temprano, pero en la calle se observa gran actividad. Hay cientos de corredores que buscan su meta, su llegada.

En el suelo, como si hubiesen caído en tromba del cielo, montones de botellas vacías; azul intenso, apiladas, apelotonadas, pisadas por las personas que continúan su marcha. Sonidos de agua contra el suelo, de corredores peleándose contra el viento que azota y contra el cansancio que agota, sonidos de coches intentando pasar el cordón de seguridad, de aplausos a cada paso de los participantes.

Se detiene, está cansada, sus ojos buscan el sendero que todavía ha de pisar, el terreno que sus pies deben recorrer. Comienza a andar despacio, respirando profusamente con su frente perlada por el sudor. A su alrededor, sus compañeros la van sobrepasando, la dejan atrás. La gente que la mira la anima y abandonando su desazón al sentirse tan agotada, inicia de nuevo la marcha. Continúa adelante.

La vida es una carrera, a veces marcha, a veces contra reloj que nos obliga a detenernos, a descansar. Pero este camino que todos tenemos que seguir, ha de ser el de buscar nuestros sueños, el de conseguir logros. Aunque en muchas ocasiones, se nos presente difícil y nos haga parecer que no merece la pena, el esfuerzo final por llegar a la meta, será el que nos de aliento para continuar en la lucha por crecer y creer en nosotros mismos.

BUHO

NOCHE DE REYES

NOCHE DE REYES

Es de noche. El espigón está lleno de gente apelotonada mirando hacia la oscuridad del mar. Gente, personas de todas las edades, mayores y niños esperando la llegada de una ilusión desbordante de deseos, cargada de sueños...

A lo lejos se aprecia una luz que según va acercándose muestra el encanto de un pequeño velero transportando el anhelo de los que en tierra, nerviosos y excitados observan la visión añorada durante un año.

En el espigón los pajes vestidos a la usanza árabe encienden sus antorchas las cuales acompañarán a la comitiva por las bonitas calles del pueblo. Según se va acercando el velero, se lanzan cohetes que se unen a la curiosa luna y a las antorchas para dar resplandor a la hermosa noche que despejada, enseña sus estrellas a todos los presentes.

Los más pequeños, como en un cuento de hadas, mantienen sus ojos interrogantes, entusiasmados, con la boca abierta y sus pies intentan aprender ballet a toda prisa poniendo sus dedos lo más en punta que pueden, a fin de ver a los Reyes Magos los cuales están llenando de magia ese momento.

En el pueblo hay una pequeña casa con tres ventanas que dan a una de las calles principales y allí se colocan Melchor, Gaspar y Baltasar, uno en cada una; y hablan a los niños, les tiran caramelos y consiguen que todas las caritas que se vuelven hacia ellos expresen alegría y ensueño.

Y preguntan y se asustan ante la presencia de los sueños, que unas noches más atrás no eran más que eso, sueños, que creían no poder cumplir, que eran impensables y que ahora sin buscarlo, sin siquiera imaginarlo están ahí, tangibles.

Incluso los mayores nos permitimos soñar, imaginar que nuestra vida se va a llenar de estrellas y que al día siguiente vamos a hallar bajo el árbol de Navidad nuestros anhelos. Pero, ¿y si no es así? ¿Y si pasa el día de Reyes y no encontramos nada? Sí, un regalo que en realidad, no es más que eso, un regalo, un detalle, ¿un qué?....

Estamos tan cegados con todo lo material que creemos que es lo que nos llena de felicidad y no es así...

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Todo aquel que lea este relato que lo piense: ¿Qué regalo puede ser más hermoso que el que uno mismo se pueda dar? Buscad en el interior lo que a cada uno le hace falta y razonadlo, pero no se ha de recurrir a nadie porque nadie nos puede dar lo que ya tenemos; a algunos les hará falta algo y otros quizás necesitarán quitarlo, expulsarlo.

Halladlo y luchad por cambiar, porque en eso consiste la felicidad:
EN NO DARSE POR VENCIDO NUNCA.

BUHO

NEFERTITI

NEFERTITI

Entonces miro a la luna y le hablo sólo a ella. Porque nunca he llegado a olvidar que también en su forma plateada se encarnó la más amada de las reinas.
¡Señora de la Gracia!
Eso le digo, con un hilo de voz que viaja más allá del tiempo y va a perderse en esa dimensión inconsecuente donde el tiempo no existe. Por ella me preguntó si cada vez que edifico un sueño no estoy forjando su derrumbre. Si es cierto que los amaneceres más bellos ya nacen predestinados al ocaso....¿Por qué siguen pugnando en mi alma tantos extremos jamás satisfechos? Por ellos, por su conciliación definitiva, sobreviviré a los estragos del olvido en favor de un recuerdo. En la inmensa fertilidad de la memoria evocaré la miseria de las ruinas, el misterio que agoniza en el desierto, enviando mensajes indescifrables a la inmensa generación de soñadores. En nombre de esta raza caminará mi alma cada día hacia el llano desnudo, hacia el palacio que ya no existe. ¡Fecundo páramo, tan pródigo en remembranzas sublimes! En alguna de las tumbas jamás ocupadas resuenan poemas que nadie ha escrito. ¿Me aventuro al suponer que serán escritos algún día? Quede libre la inspiración para que los soñadores, garantes de lo eterno, vuelvan a pronunciar con reverencia el nombre de la Ciudad del Sol, muerta sobre su horizonte. Y que esos mismos soñadores celebren hasta más allá de los planetas el rostro de aquella cuya existencia habrá de ser loada por toda la eternidad de la belleza:

Tú, inmortal Señora de la Gracia,
Nefer-Neferu-Atón-Nefertiti.

Terenci Moix

EL AMARGO DON DE LA BELLEZA

EL AMARGO DON DE LA BELLEZA

Quisiera ser el mendigo que cuenta historias en las puertas de los templos, el que fascina a los niños y hace que se detengan los caminantes, atraídos por tantas maravillas. Si fuese ese mendigo, gran señor de las palabras, contaría las historias que han enardecido a los pueblos del Nilo desde el principio de las generaciones; expondría las cuitas del naúfrago que llegó a la isla donde vivía el gran dragón, las disputas de los Dos Hermanos, los viajes del médico Sinuhé o la lucha de Horus contra las fuerzas del mal en la región de los grandes pantanos. Sería acaso un buen narrador de lo que otros contaron mucho antes, pues el hombre ha vivido el mismo sueño desde el principio de los tiempos. Y el Tiempo no es más que un sueño narrado por los mendigos ante las puertas de los grandes santuarios.

Terenci Moix

Del diario de Anna Frank

Del diario de Anna Frank

Tiemblo de miedo al pensar que los que me conocen tal como yo me muestro puedan descubrir que tengo otro lado, el mejor y más bello, y me pongo a temblar. Temo que se burlen de mí, que me tachen de ridícula y sentimental, que no me tomen en serio, pero quien en realidad está acostumbrado es mi lado superficial, y poco trabajo le cuesta soportarlo. La otra Anne, la que es "grave y tierna", no podría resistirlo. Cuando consigo, esforzándome mucho, dejar el campo libre a la Anne Buena un cuarto de hora, se crispa y se encoge como una gata en cuanto hay que lanzar la voz y, dejando la palabra a la Anne número 1, desaparece antes de darme yo cuenta.
Anne la Tierna nunca se ha mostrado acompañada, ni siquiera una vez, pero en la soledad su voz domina casi siempre. Yo sé exactamente cómo querría ser, puesto que lo soy...interiormente, pero lo sé yo sola. Tal vez, no, con toda certeza es ésta la razón por la cual llamo dichosa a mi naturaleza exterior. En mi interior Anne la Pura me indica el camino. Exteriormente no soy más que una cabrita que se ha soltado de su cuerda, alocada y petulante.
Como ya te he dicho, veo y siento las cosas de una manera totalmente diferente de como las expreso hablando. Por esto me llaman, sucesivamente, enamoradiza, romántica y pedante. Anne la Alegre se ría de esto, contesta con insolencia y levanta los hombros con indiferencia, finge que se burla, pero, por desgracia, Anne la Dulce reacciona exactamente de la manera contraria. Para ser completamente franca, te confesaré que no me burlo de todo, que me esfuerzo infinitamente en cambiar, pero que me bato siempre contra unos ejércitos más fuertes que yo.
La que no se oye solloza en mi interior: Mira lo que has conseguido: malas opiniones, caras burlonas o consternadas, antipatías, y todo esto porque no escuchas los buenos consejos de tu lado bueno. Yo bien quisiera escucharlos, pero esto no sirve de nada. Cuando estoy seria y tranquila, doy la sensación de estar representando otra comedia y de prisa recurro a alguna pequeña chanza e incluso me abstengo de hablar con mi familia......
....Cuando se ocupan demasiado de mí me pongo arisca y después triste y volviendo una vez más mi corazón hacia el lado malo para ocultar mi lado bueno, sigo buscando el medio de llegar a ser la que me gustaría, la que sería capaz de ser, si... no hubiera otra gente en el mundo.

ANNA FRANK

BUHO:
Ojalá cada persona fuese capaz de mirar en su interior y observar porque actúa de una manera u otra; este mundo sería más fácil, menos absurdo y más comunicativo. Nos complicamos la vida demasiado. Cerramos puertas sin dar explicaciones y las personas a nuestro alrededor se sienten heridas y se plantean si merece o no la pena buscar un equilibrio con los demás.
Son situaciones sin aclarar, sin entender, en la que tiene que jugar más la imaginación que una pregunta, que una explicación. Por desgracia todos actuamos así, yo me incluyo.

NACER, CRECER, VIVIR, MORIR

NACER, CRECER, VIVIR, MORIR

¡Qué hermoso es el ciervo que, asustado
se retira tras la espesura del bosque!

¡Qué bello es el bosque que, a sus árboles
permite acariciar suaves rayos de sol!

¡Qué cálido el sol que, con dulces destellos
alimenta la tierra que nos vio nacer!

Nacer, crecer, vivir, morir
como el ciervo, como el árbol y el sol,
parte de la extraña naturaleza
que un día nos castiga y al otro nos regala
pequeños sueños que por si respiran,
insignificantes triunfos, llenando el cuerpo
de tanta alegría que sacian infinitamente
dejando apartados la tristeza y los suspiros
que continuamente nos acompañaban.

Crecer, sin que nadie nos dé comida
buscando soluciones por uno mismo
como el ciervo, como el árbol y el sol,
viviendo de lo que nos aporta la vida,
una vida que cada ser ha de completar
con los medios que ni intuye ni sueña posee
y como el ciervo, el árbol y el sol
cuando se haya crecido, vivido y soñado
apagar suavemente la llama que nos alumbra
sabiendo dejado de nuestro seres queridos
lleno de luz, confianza, ilusión y amor.

BUHO

CADA SER

CADA SER

Cada ser es uno mismo,
con sus limitaciones, con sus triunfos,
un ente propio, con luz,
quizás algún instante en penumbra
pero siempre con un amanecer
que le procura fuerza y vitalidad
para salir adelante en los momentos difíciles.

Cada ser se ha de aceptar tal y como es,
a fin de crecer por dentro,
a fin de lograr que los sueños, si no se cumplen
si consigan aupar las ganas por vivir a tope
con firmeza de espíritu y entrega
y sólo con ese esfuerzo de aceptación
la lucha por lograr la felicidad será plena.

BUHO

CIRCUNLOQUIO

CIRCUNLOQUIO

SI DEJAS MORIR LA ROSA SIN GOZAR SU COLOR, SIN DISFRUTAR DE CERCA SU PERFUME, LLORA POR TI. NO LLORES POR LA ROSA.

Me gustaría saber porqué la libertad carece de alas, porqué las ansias gimen, o porqué el viento frena, siendo viento.

Me gustaría saber porqué el hombre – y además consciente – se hace daño en sus propias voluntades, extingue sus hogueras o entorpece sus brisas.

Nadie quiere – mejor, nadie queremos – analizar la inadecuada introspección que nos conduce a un mundo limitado, poco abierto a Birigay porqués y nada predispuesto al equilibrio exacto.

Son muchos los rosarios a rezar: largas las letanías y escaso el tiempo.

Sin embargo, cualquier motivo es digno de creer en él, para crecer con él y auparnos.
Muchas son también las rosas que la vida nos ofrece. Rosas de amistad. De amor. De donaciones.

Pasamos, eso sí, por el jardín; y no osamos mirar aquello que nos tienta. Aquello que creemos innegado.

Y la rosa está ahí lozana y fértil, hablando de fragancias. Y está el espacio abierto invitando a pasar. Y están los ríos mansos, hablándonos de fondos cristalinos. Mientras tanto, hidratamos la sed con aguas turbias, paseamos la vista por páramos inmensos y habitamos espacios restringidos.

No intentamos llegar – nos faltan – allá donde hay esencias. Nos sofoca el entorno. El medio nos limita, el miedo a equivocarnos nos retiene.

Podríamos sin duda ser dichosos. Y no logramos serlo. Sabemos que el sol existe y apenas nos movemos por disfrutar sus rayos. Sabemos que un mar inmenso e infinito ofrece ante nosotros su horizonte. Y no iniciamos búsquedas.

Recordamos los cuentos infantiles en que un príncipe intrépido y una princesa hermosa – las princesas de entonces eran buenas y hermosas – conseguían ser felices tras mil y una peripecias y tras muchos e intensos avatares. Y no hallamos ejemplo en sus ejemplos.

Nuestra existencia – historia o cuento al fin – también tiene caminos para saber hablar de dichas. Y tiene – aunque acaso se encuentre cercano al precipicio – el mágico edelweiss que, sanando dolencias, devuelve a quien lo huele la perdida salud. Tal vez se encuentre lejos. Pero ¿qué importan distancias ni intrincados caminos, si nos acercan estos, donde por humano derecho debieran nuestros sueños florecer?

ESTHER NOVALGOS LASO- Campo de amapolas

ESTA MAÑANA

ESTA MAÑANA

Diminuto, rojo
que mis ojos han contemplado hoy:
el lomo abierto
y tus orejas despuntadas.

Después de rozar una araucaria
entre tres paredes de triste piedra
y una escalera;
allí sobre tu vientre,
el cuello erguido, la mirada vidriosa
y fija del que no puede moverse.

Belleza rota que nadie observa
rodeado de musgo y plantas,
semioculto, escondido de las visitas,
sin ser, tierno eres......

Diminuto, rojo, tú no puedes ver;
yo sí, te he visto.

BUHO

Pasaia, Guipúzcoa en la c/ San Pedro en un callejón entre los números 52 y 54

Del libro de poemas DESHIELO

Del libro de poemas DESHIELO

CUANDO, en pleno deshielo,
el río remonta
hacia la fuente,
y su curso sesgado se alimenta
lo mismo que un espejo
de tu faz, y apartado
de ti me lo devuelve,
convertido en tiniebla
y en deslustrado espanto...
Názcanme ojos de ciega,
unos ojos vivientes
en la punta del dedo
con el fin de leerte y no perderme
en viejos simulacros
sin contornos
que al igual que un remanso
me devoran la noche.

Maria Mercè MarÇal

PROMETO

PROMETO

Nos sorprende la vida en medio del invierno. Como una cicatriz de licor. La beberemos a tragos, esperanzados entre las trenzas de 2004, acariciando su pelo marrón, los ojos clavados en el cristal del corazón, vivo. Este año no perderemos (sólo la tristeza). Este año nos comunicarán con telegrama urgente que somos queridos, amados desesperadamente, que alguien extraña nuestra risa, nuestros pasos, el ruido de los dedos deslizándose por tu piel desnuda (No puedo vivir sin ti, aunque viva). Este año abrirá los brazos el amanecer y no estaremos sólos. Cantaremos boleros sin lágrimas. Lloraremos sólo de alegría. El ron no tendrá sabor amargo. Los amigos no arrastrarán maletas llenas de lluvia. La lluvia lloverá gintonic en botella azul. No estará lejos. Este año escribiré un verso que sea digno de ti. Seguiré cerrando los bares y despediré a la luna con aplausos, borracho de alegría. Las ilusiones aumentarán. En el carnaval, como siempre, brindaremos por la vida. En las elecciones votaremos por Pinocho. Te echaré de menos hasta romperme el alma. Tengo que abrazarte con los ojos cerrados. Resucitará Neruda: Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte. Este año no perderemos... Te lo prometo, mi corazón.

Xosé Carlos Caneiro

LA PINTURA

LA PINTURA

Comienza una nueva pintura; el lienzo está blanco y en la paleta se mezclan los colores que esperan ser colocados en orden. Todavía están atontados ya que hacía meses que no los utilizaban. Se quedaron como dormidos, en letargo, descansando de tanta actividad y de tanta luz. Ahora, de nuevo en acción, se pelean los unos con los otros para conseguir mayor protagonismo.

El pintor dibuja unos trazos que serán la base de la mezcolanza de la imagen, que ansía por salir de las manos del artista. Está decidiendo qué luz quiere darle al cuadro y sí, la luz de la mañana, quizás sea la más adecuada. Hay que colocar el encuadre; en la parte alta líneas indefinidas sin rumbo, que va dibujando con el carbón, algún monte y delante, el prado.

Ya está más o menos encajado: a la derecha un árbol, detrás los montes y el cielo....verde el monte, azul el cielo y marrones el tronco y las ramas del árbol. Ahora empieza la difícil tarea, dar vida a este boceto que clama por desarrollarse....

El campo se sacia de plenitud, de miles de margaritas blancas teñidos su pétalos de suave rosa y de repente el amarillo chillón hace su aparición: dientes de león que después ofrecen preciosas bolas de mirar transparente. La hierba está tan brillante verde que hace daño a los ojos pero en un instante, se adecuan a su cálida luz, la misma que proyecta el sol que aparta a las pequeñas nubes que corretean sin cesar.

El árbol comienza a llenarse de pequeñas hojas, de brotes nuevos que el pintor va plasmando en suaves toques de color manzana y entre las ramas se deslizan halos casi invisibles de caricias que le tibian la piel.

Tiene en su mano una de esas brujas de los cuentos, de esas que salen entre bosques y sonidos de agua, de esas que los gnomos recogen para adornar la entrada de sus casas. Y sopla y resopla para que salgan volando y aporten nuevos matices al conjunto; se mantienen en el aire con suaves movimientos empujados por las ráfagas de viento y se pierden después en la infinidad del espacio.

El lienzo está completo, el paisaje de ensueño y su alma plena de haber captado ese instante de luz, color, sonidos de pájaros y sentidos que provocan sosiego.

Y el que observa el cuadro: ¿Ya ha captado la esencia? Yo te la explico:
LA PRIMAVERA

BUHO