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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2004.
 Al volver de mis vacaciones, descubrí lo sucedido en Rusia. No lo entendía, no entiendo cómo las personas pueden creer en ideales utilizando las vidas de otros seres humanos, robándoles sus sueños. A los que quedan les dejan en la nada, porque les quitan su pasado, su presente, su futuro... Es triste que además sean los más pequeños los que paguen con la barbarie, independientemente de quien apriete el gatillo, de aquellos que en defensa de Dios sabe qué, se creen con poder de quitar la existencia infinita que puede tener una persona de crecer, de creer, de vivir, sin más. Amo la vida y nadie tiene derecho a privarte a ti que también la amas de tu tristeza y alegría, de tus encuentros y desencuentros, de tu trabajo y de tu ocio y menos que a nadie, a un niño, que tienen toda su vida por delante....nadie. buho Es curioso como sin saberlo se aprenden cosas nuevas. En este viaje he encontrado sugerencias que pedían ser escritas y otras que de tan simples apabullaban por el encuentro que sugirían a mi ser. Este es el caso de una de ellas. En la entrada de uno de los castillos que visité, se hallaban gran cantidad de árboles con las ramas cargadas de frutos verdes y en apariencia carnosos. Pregunté qué árbol era y me respondieron que eran nogales. No lo podía creer, verdes asemejando pequeñas manzanas o peras. Cogí una y la estampé contra el suelo y después la aplasté con el pie. Se quebró su cuerpo mostrándome en el interior un fruto blanco al que le envolvía otro de color marrón, fino, apenas visible. Sobre esta capa, se hallaba la carne verde con la piel del mismo color que era la que se nos presentaba a los ojos. Me resultó muy gracioso, tanto que me traje a casa un par de ellos, verdes, verdes..Curiosidades de mi vida buho Unas pupilas anodinas quisiera que sin confundirse supieran en una pared blanca reflejar sin démora, imágenes alejadas. Dónde están, encontrarlas sin saberlo existen, son en mi mente sin buscar se hallan como los cuernos del caracol. Esos paisajes, esos mundos admirados cual sueños multicolor de princesas y de cuentos, de amapolas y de uvas al sol. Ha sido mi viaje, un encanto, un primor, nueces, manzanas, patos, castillos, nubes, agua verde amansada, la cámara de fotos, mis ojos son. buho Hasta ahora, mis viajes habían sido de dos tipos, culturales o playeros. En esta ocasión ha sido distinto y encantador. En una revista, una foto de un castillo fue la que nos decidió a realizar algo distinto. Nos animamos a sustituir el hotel por una casita, en una urbanización con piscina, sin imaginarnos lo que podíamos encontrar. Pues resultó que sacaba la mano por la ventana del cuarto de baño de la casita y cogía manzanas de un árbol, que los patos nos venían a pedir cachitos de pan mientras cenábamos en el porche, que encontramos bosques de álamos que se perdían de extensos que eran, nieblas frías que anunciaban esplendorosos días, campos verdes alrededor de hermosos castillos rodeados de pueblos mágicos. Y cómo no, me encontré con mis queridas coquelicots. En postales, en cerámicas, en cuadros se anunciaba que en mayo y junio la floración de las amapolas es espectacular. En esta zona de Francia, Aquitania, se vive del campo, se cuida, nueces, uvas, manzanas, maíz, bosques recubren todo lo que la vista observa. No sé si volveré en esas fechas del año, pero que volveré seguro. Todavía no tengo fotos preparadas, pero adelanto ésta bajada de la red. Es el castillo de Beynac.  Bajo Beynac se extiende el río Dordoña, de gran caudal. Rodeando este río de aguas verdes y cristalinas infinidad de pequeños pueblos se reparten testigos de luchas cruentas. Pequeños barcos recorren sus orillas ofreciendo al viajero retazos de historias sobre las que soñan con, antaño, caballeros y reyertas. Esta zona estuvo durante muchos años en liza entre franceses e ingleses( la guerra de los cien años). Concretamente los terrenos de Beynac y Castenaud pasaron de unas manos a otras en cantidad de ocasiones, unas por guerras y otras por acuerdos entre reyes. Desde los dos castillos se aprecian unos terrenos magníficos, rodeados de verdes bosques y espléndidos campos.  Tanto el castillo de Beynac como el de Castelnaud se encuentran sobre escarpadas rocas sobre el río Dordoña. Los pueblos se caracterizan por subidas de empinadas cuestas empedradas a las que hay que acceder desde el lecho del río. El castillo de Castenaud se caracteriza por su museo de armas de guerra: catapultas, ballestas, cañones y diferentes artilugios de combate se restan protagonismo entre ellos.  En Ifé, la ciudad sagrada del reino de los yorubas, estaba agonizando un viejo. El moribundo entregó una moneda a cada uno de sus tres hijos y anunció: -Todo lo que tengo será de quien pueda llenar mi dormitorio. Y bajo al portal esperó, en la estera donde yacía. Con su moneda, el hijo mayor compró paja, y la paja llenó el dormitorio hasta la mitad. Con su moneda, el hijo segundo compró arena, pero la arena no llegó hasta el techo. Con su moneda, el tercer hijo compró una vela, y la encendió. Eduardo Galeano Correr, hacer deporte por extensión siempre me ha significado un esfuerzo. Es como que con hacerlo me obligaba a mi misma a realizar cosas que no quería y claro el esfuerzo era peor, resultaba ser lo más odioso del mundo. Resulta que hace unos dos meses, decidí un día ir a correr. Ni yo me pregunto lo que pasó. En vez de preocuparme de la respiración y del dolor de piernas, se me iban los ojos a la hierba junto a la que corría. Vivo en una zona en la que hay unas marismas y hace poco las han preparado para poder dar largos paseos. Así que distraje mi atención con los trinos de los pájaros, con el agua que, escurridiza, se deslizaba entre los juncos, con la sensación de estar envuelta y formar parte de la naturaleza. Crucé un pequeño y gracioso puente de piedra sobre el que serpentea el camino que a los dos lados retiene vegetación y extensa vida y seguí corriendo sin parar hasta que me dí la vuelta que tuvo el mismo resultado que la ida. Así que días después pasadas las terribles agujetas que me provocó el impulso, volví a ir a repetir la jugada. Y la sensación fue la misma. Ahora dos veces mínimo por semana, una de las cosas que más me desagrabadan en el mundo, me aporta un crecimiento personal. La partida que le saco a esta experiencia es tan sencilla que asusta. ¿A qué se le saca más beneficio? ¿A aquello que sabes que te encanta o a lo que te va a costar horrores? Sin duda, a lo segundo, lo que sucede que el hacerlo da tanto miedo, o desidia, o tristeza, o desgana lo que cada uno sienta al hacerlo que al final se convierte en una decisión que va a marcar la vida. Sea bueno o malo lo que se logre, sea positivo o negativo, lo cierto es que será productivo para uno mismo porque se ha intentado realizar lo que más se detesta o más se teme. Siempre habrá un esfuerzo por crecer y eso es lo principal de todo aunque se fracase en el intento.  Alguien que no conozca su ciudad, apenas entenderá el mundo. Y conocer la ciudad propia, como conocer a los amigos propios, es una tarea más difícil y complicada de lo que, normalmente, se supone. Porque no es suficiente tener una visión global y superficial de la misma, referida a la epidermis, claro, algo que un turista, accidental o vocacional, consigue con un mapa y dos o tres indicaciones, a lo sumo, de los guías, que a su vez tampoco van más allá de lo esctricto, oficial y recatado. Conocer una ciudad como conocer un idioma requiere, a veces, el trabajo de toda una vida. Significa despertarse con la luz de la ciudad, siempre la misma y siempre cambiante, salir a la misma calle de siempre e ir andando al ritmo impuesto por la edad, el clima y los sentimientos, porque está demostrado que un ser feliz lo es hasta en sus andares, y luego, una vez cansadas las extremidades y fatigados los sentidos, acostarse con la luz tierna y nocturna de la noche, y arroparse en esa atmósfera que tienen las ciudades. Significa conocer los pequeños detalles: cuándo una señora, que admiramos por su belleza, abre las ventanas de su habitación y deja que entre silbando el viento, a qué hora juegan los niños en el parque que tanto nos gusta, en que callejón se tienden todavía sábanas al sol, como blancas bandera de paz, en qué lugar desembocan los solitarios, bohemios y melancólicos. Conocer la ciudad exige la dedicación exclusiva del amante. Felipe Juaristi Por fin, con mis gracias a Freewolf por sus consejos sobre como reducir las fotos a 20 k. Lo conseguí. En esta foto estoy sobre una terraza en el pequeño pueblo de Domme. El río que se ve es el Dordoña. Este pueblo es una de las bastidas mejor conservadas de Aquitania. Lo más bonito de todo es que han conseguido no sacarlo de sus antiguas murallas, así que la llegada fue la misma que hace siglos harían los caballeros con sus monturas sobre pesadas armaduras plateadas. Bajo piedras centenarias, atravesar pasos, antiguamente levadizos, que hoy en día han adecuado para que podamos circular en coche. Y en el interior, cárceles de antiguos templarios, iglesias, calles empedradas y deliciosas degustaciones de patés, quesos en plazas con aromas a deliciosa lavanda. Otra de las chorraditas que me traje. Ramitas de lavanda para aromar mi coche.  Y te ví musgo aterciopelado, agua escurriéndose entre arena sombra bajo cielo arbolado. Y te ví carrusel de caballitos amapolas color grana entre sueños, qué bonito! Y te siento, rozando, pisando, soñando, montando, oliendo, tocando. Y te siento porque siempre juntas, ambas mi estrella, mi ser, mi alma. buho Cielo limpio sobre jade frondoso árbol ante turquesa azul, verde, verde azul el del monte y la marisma bella. Color de grana cereza, quizás no roja, bermellón sobre la hierba verde caída después en mi boca, mejor. Amarillo naranja multicolor pugnan por destacar, por abrirse una flor tras otra flor se miran mostrando sus pétalos al sol. Admirando destellos, colores tierra, mar, cielo y sol me sacian, me llenan, lo busco entre viento, entre fuego son. buho Había una vez un samurai que era de avanzada edad y era conocido como el mejor del pueblo. Un día, se comentaba de la gran fuerza de un nuevo guerrero joven, quien había matado a muchos de los guerreros mas prestigiosos, y que iba a ir al pueblo para pelear con el gran maestro. Este, al enterarse de la noticia, aceptó el duelo, porque había escuchado que el joven guerrero hacía enojar a los demás guerreros, y cuando los guerreros se enojaban él era muy bueno para ver un simple error y ganar la pelea. Cuando llegó el día, el guerrero comenzo a insultar al viejo samurai de todas maneras e idiomas, pero no lo hizo enojar, y se fue indignado. El viejo samurai contestó, frente a la vacía pregunta de un alumno, porqué no había peleado; dijo: Si alguien viene con un regalo para ti, y tú no lo aceptas ¿de quien es el regalo? El alumno contestó: sigue siendo tuyo, porque el otro no lo quiso. Bueno, dijo el samurai, aplica esto a la actitud que tuvo el joven guerrero, y entenderás el porqué...  Que nadie haya sido tan afortunado de darse cuenta la mina de oro que tú eres, no significa que brilles menos. Que nadie haya sido lo suficientemente inteligente para darse cuenta que mereces estar en la cima, no te detiene para lograrlo. Que nadie se haya presentado aún para compartir tu vida, no significa que ese día está lejos. Que nadie haya notado los avances en tu vida, no te da permiso para detenerte. Que nadie se haya dado cuenta la hermosa mujer que tú eres, no significa que no seas apreciada. Que nadie haya venido a alejar la soledad con su amor, no significa que debas conformarte con lo que sea. Que nadie te haya amado con esa clase de amor que has soñado, no significa que tengas que conformarte con menos. Que aún no hayas recogido las mejores cosas de la vida, no significa que la vida sea injusta. Que Dios está pensando en un hermoso príncipe para tí, no significa que tú no seas ya una reina. Solo porque tu situación no parece estar progresando por ahora, no significa que necesites cambiar nada. Sigue brillando. Sigue corriendo. Sigue esperando. Sigue viviendo. Sigue siendo exactamente como ya tú eres : ¡Una Mujer Completa! anónimo Gotas de cristal, gotas de rocío que permiten el amor de tu visión. Emoción tililante de rayos de sol que cargan de arcoiris tu cuerpo. Bolitas temblorosas, diamantes de luz dibujando contornos sobre el tierno maíz. Ante la niebla de la noche apareces hoy, de la niebla que se aleja te observo yo. buho Constestando a un post, salió un tema que me resulta interesante. Tú y yo, nosotros, todo lo que pueda suponer la unión de dos personas, no importa sea amistad, amor, paternidad, trabajo,etc. Buscamos la unión con los demás sin pensar porque lo hacemos, en realidad nos comportamos así porque así lo hace todo el mundo. Buscamos y encontramos, el problema es que lo que encontramos es siempre lo que nos falta o lo que necesitamos. Es decir, el nosotros que se forma, ¿es correcto? ¿es cierto?. Me doy cuenta de que no. Encontramos al otro y ya está, no hay que indagar más, éste me protege, éste otro me enseña, ésta me acompaña, éste me halaga...Un sinfín de pequeñas uniones que parecen satisfacernos profundamente. Y lo peor de todo es que ni siquiera nos preguntamos porque hacemos las cosas, las hacemos y punto. No iniciamos búsquedas por nosotros mismos y me refiero a uno mismo, personalmente. Nos da tanto miedo salirnos del camino que nos hemos trazado que no nos atrevemos a mirarnos por dentro. El riesgo de escudriñar en nuestro interior es peor que la misma muerte. Y seguimos en la vereda que han marcado los que nos preceden, por miedo, ese miedo que nos acompaña constantemente porque nos lo han inculcado para que dependamos de los demás y no de nosotros mismos. Así de fácil, así de sencillo. Un nosotros, sí, pero después de que haya un tú y un yo, separados, distintos. Después de que cada uno haya sabido darse lo que le falta o lo que necesita sin tener que recurrir a nadie. Es difícil pero factible. ¿Te quedas estancado o te arriesgas a luchar para crecer? buho Sin duda uno de los momentos más especiales del viaje, fue la visita al santuario de Rocamadour. Sobre un escarpado precipicio, un palacio, residencia antiguamente de obispos y cardenales en sus visitas al lugar, el cual es centro de peregrinación del camino de Santiago. El santuario situado entre el palacio y el pueblo fue construido saliendo de la misma roca y las balconadas que lo dominan dan si cabe más esplendor a este monumental conjunto. En el interior de la iglesia de planta irregular debido a lo inusitado de la edificación, una capilla presenta la negra imagen de Ntra. Sra. de Notredame. Para mí, la capilla, las velas, la Virgen y todo el entorno, chin chin.  Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia. Anatol France. La mitad de la alegría reside en hablar de ella. Proverbio persa. Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla. Mark Twain. Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros. Azorín. La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza. Albert Einstein. Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría hay en el mundo la tiene seguramente el hombre de corazón puro. Thomas de Kempis. No hay mejor alegría que la que mejor alegría difunde entre los demás. Henry F. Hoar. Aunque tu alegría no sea la de otros, no dudes en quererla porque será lo que te haga feliz. Buho.
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