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![]() Para aquellos que busquéis estrellas aquí encontraréis alguna de las mías.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2006.
Se encargó de buscarse un color De la tierra arada buscó un pardo Alcornoques desnudos de corcho, Tierra extremeña, de ganado habitada Desnudos en el calor estival Rojo te quedas, alcornoque, Porque te arrebatan un pedazo Pocas, muy pocas veces en mi vida, he tenido la ocasión de volver de vacaciones al mismo sitio. Bueno, cuando era una niña si que repetíamos, pero, desde los ojos de una niña, ese período de fiesta siempre era una maravilla. Recuerdo la primera vez que fui a Extremadura y la segunda. Mi pareja y yo eramos novios y siempre teníamos que estar supeditados a su familia, que era a la que visitabamos y además, la presencia de su madre nos cortaba las alitas para hacer lo que nos viniera en gana. Ante la posibilidad de volver allí, le plantee diversificar las vacaciones. Sabía que, sin lugar a dudas, ibamos a estar con su familia (todos sus ascendientes son de Olivenza, en Badajoz), pero me apetecía poder conocer los pueblos y lugares y lugares de la zona, y además procurar alojarnos en alguna casita rural cercana. Pues como siempre (podría exceptuar unas vacaciones en Tarragona, en las que Ibon se puso enfermo y llovía tanto que nos volvimos antes de tiempo) acertamos de lleno. Bueno a la ida, decidimos ir por Madrid porque yo estaba deseando visitar Toledo, ciudad que, a pesar de estar sólo unas horas, colmó mis anhelos. Después, la pequeña casita situada en la carretera entre Badajoz y Cáceres, concretamente en el pueblo La Roca de la Sierra, resultó una delicia. www.valdevilano.com Todos los días su dueña nos preparaba unos molletes de pan tostados en los que untábamos mantequilla y mermelada y también una pringue que se hace por esas tierras con carne de cerdo, grasa y pimentón. Y yo, que casi nunca desayuno, dále que te pego. Aparte de la piscina y el servicio excelente. Y después salíamos a la aventura, por decir algunos, Cáceres, Trujillo, Badajoz, Olivenza, Zafra, Jerez de los Caballeros, Mérida... Comíamos donde nos pillará y procurábamos volver al pueblo hacia las cuatro de la tarde, donde nos bañábamos, y partiamos rumbo a Badajoz, Olivenza o San Francisco de Olivenza a pasar un rato con la familia. Y como poco nos daban las doce de la noche cuando volvíamos a dormir. Eso sí, cada tres días, un descanso obligado, porque el cuerpo no podía más. No sé si hemos descansado o no, pero lo que si sé es que nos lo hemos pasado pipa, con la familiaridad de los habitantes de esas tierras, con la visión de los dorados campos. Golondrinas, alcornoques, iglesias, aljibes y alguna que otra sorpresa han acompañado nuestras vacaciones. Habrá que esperar al año que viene para otras, pero todavía me doy el gusto con éstas.... Tengo el frigorífico lleno de dulces y chorizos... Ñam, ñam... Subió las escaleras con el chiquillo detrás, - Ven aquí, ¿dónde estás? Salió del coro y allí, en un banco, - No quiero entrar ahí. Tengo miedo- decía. Se levantó ella, los lloros el pequeño renovando, Sobre la pared situado, unos pies clavados, Lo sacó de la iglesia y durante varias noches, Aunque yo siempre me pregunto Crecer. Lo inteligente o lo éstúpida Empática y receptiva, Pero de lo que siento por dentro, A veces me gustaría no tener intuición. Desearía no tenerla. Algunos lo llamarían presuponer cosas. Quizá sería menos preocupante mi mente, o no le daría tanta importancia a ciertos comentarios de gente que me rodea. Pero son esas cosquillas que me dan vuelta en el estómago cuando los oigo, las que me ponen alerta, las que hacen que después esté días, dándole vueltas a lo mismo. ¿Por qué esto o por qué lo aquello? ¿O por qué lo de más allá? Y no es que busqué encontrarlas, es que vienen. Nacen de una frase, de una palabra y por supuesto, dependiendo del contexto y de con quien y donde me halle. Podré oir montones de conversaciones, de suspiros y charlas, y de repente allí aparecen, como mariposas girando y brincando dentro de mi barriga. Van acompañadas de colorines de diversos matices que ahora viven en mi día a día. Luché contra ellas, las negué, las arrinconé, diciéndome que no eran reales, que eran producto de mi fantasía. Abandoné en una esquina una parte muy importante de mí misma, para dar más importancia a lo que me decían los demás. Decirlo, comunicar cada una de dichas voladoras atravesando mi interior en esos momentos, opté por dejar de hacerlo. Dedicarme a ellas cuando se asoman, y rendirles mucha honra, eso sí, porque forman parte de mí. Rosetón en la concatedral de Cáceres En la pared de iglesia se desbordaba la luz En la pared de piedra, una ventana velaba Y en el suelo, notas reflejando el cristal Retornó un amado deseo ¡Vamos a la guerra! Pero eso sí, los estadounidenses, tienen que defender a ultranza el degradante trato que sufren los patos, al ser sobrealimentados para conseguir unos hígados voluminosos a fin de elaborar del foie. Y en Chicago ya han prohibido la venta de dicho producto, decisión que seguro, sigue todo el país. Que me parece muy bien, pobres patos, lo que van a sufrir... Y los europeos nos preocuparemos por otra cosa que tendrá tamaña importancia.... Así nos luce el pelo... Así nos luce... ¿Cómo se olvidan? ¿Cómo se ocultan las palabras que hieren, Un pasado oscuro Olvidar todo, olvidar nada Que la vida es como suena Sólo fue un instante, en aquella huerta, en un momento en el que, entre toda la algarabía existente, tuvo que acercarse al coche a fin de recoger una bolsa. Allí, en el camino lleno de barro, se sació de aire y miró a lo alto observando todas las revoltosas que le daban la bienvenida. Verde propio del estío, La imagen se aprecia más después de abrir los ojos |