buho |
![]() Para aquellos que busquéis estrellas aquí encontraréis alguna de las mías.
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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2006.
Le apetecía dejarse llevar por la velocidad del viento, pero no tenía tiempo. Cuando vió libre el pasillo central del supermercado, cogió carrerilla, apoyó el cuerpo sobre el carro de la compra y se dejó llevar. En la cadencia del silencio, gritaba Pisa la tierra subyugando crueles terrenos, Agarró la vez. El número 8. El turno estaba en el 93. A esperar tocaba. Observaba los ojos de los pescados. Vidriosos. Fijos, estáticos. Desde su posición se apreciaba la piel resbaladiza y escamosa. El 94, el 95. De repente se da cuenta de que no tiene dinero. No se puede pagar con tarjeta. Sale corriendo de la tienda buscando un banco. Saca la cartera y el cajero escupe el dinero. Con el resguardo en la mano, recorre la distancia hasta la pescadería. Por el camino hace una pelota con el recibo del cajero y lo tira a una papelera. Nuevos pasos. Un pensamiento pasa por la mente. He tirado la vez de la tienda a la papelera. Me doy la vuelta y la busco. Mis ojos se detienen en los papeles de colores que hay dentro. Meto la mano. Miradas. Ahí está la chica mona, maquilladita y con tacones rebuscando entre la basura. Saco la mano pero no soy capaz de moverme de allí: ¡Cómo tenga que volver a coger número!¡Pues no quiero! Tengo que esperar demasiado. Así que cuando tengo localizado el papel vuelvo a introducir la mano en la papelera y lo saco hecho un batiburrillo de arrugas. A mi altura una pareja me mira divertida y la verdad, yo me río más. Salgo corriendo y cuando llego a la pescadería una voz dice: ¡El ocho!. Y yo grito: ¡Mío!. Trilla el alma. Acongojado suspiro Envuelto en espíritu abatido, Trabajar por el presente Quería. Más que a su alma, quería. Y buscó. Y en sus entrañas se comenzó a formar vida. Por inquieta, anticipó la ecografía para observar lo que en su interior se movía. Algo no va bien, fue el comentario del galeno, el cual sembró de angustia el umbral del cielo. Hay dos estrellas en tu seno, pequeña niña, pero una de ellas, lenta se aprecia. Pitaba el aparato y el alma de una madre, cuya mente comenzó a llenarse de suspiros desangelados. Me llamaba, me dicen de acabar con ella, prima, de encerrar, en un fluido de ácido, su esencia. Pero son gemelas y lo que respira una lo ama la otra y si a una mato, mato a la otra. Decidió esperar a la prueba, mientras que las ecografías revelaban que dentro, algo se arreglaba. No saben que, un milagro del cuerpo, la madre naturaleza deshizo el entuerto y las dos chiquillas están bien, sanas y fuertes crecen en tu interior de mujer. Según pasaban los meses la placenta envejecía, eran dos cuerpos que del mismo líquido comían. Has de guardar reposo, sino sacarlas debemos, porque sino te cuidas morirán sin remedio. Así continuó despacio, en la cama acostada, mientras la hermosa tripa se aupaba y el centro de gravedad cambiaba. Crecieron los dos fetos, en almas de una madre juntas, jugando con sus deditos, házme sitio que yo no entro. Separaron sus cuerpos al alba, en lloros y regocijo, dos hermanas gemelas, rubias como el sol mismo. María y Maider se llaman, mis nuevas primitas son, su ama Izaskun, prima mía y Pedro su aita son. ZORIONAK A LOS CUATRO. Desaparece sumergida en un mar de dientes. Envuelta en secreciones babosas destinadas a facilitar su paso. La lengua juguetea con los pedazos marcados. Agua deshaciéndose en el corazón del cuerpo entre partículas de carne dulce almibarada. Dulce - piensa. Soy dulce y me comen. Si no lo fuera, quizá me habrían dejado bajo la copa del árbol. Pero no, me saborean y se deleitan con mis esencias. ........................................................................................... A veces, o en demasiadas ocasiones, disfruto simplemente de comerme una pera, de sentir sus dulzores corriendo por mi interior, sintiendo sus cosquillas en los labios y en la lengua. ¡¡¡Ummmm, igual estoy un poquito salida!!! Soñar. Se sueña tanto y tantas cosas. Sueñas que existes, sueñas con sueños, con ideas que quizás, no existen. El sol dibuja sueños que se tornan irisolados entre nubes y estrellas. Y sigues soñando. Y te das cuenta un día que sueñas despierta, que los sueños se convierten en tus compañeros de viaje, que surcan mares de complicadas abstracciones, de complicados subterfugios que superar. Les abres un hueco y permites que ronden el alma, obsequiándoles con una sonrisa cada vez que te miran, pero en el fondo, sabes que sólo son sueños y que la vida es mucho más que sueños, que son realidades, realidades que puedes tocar, desde el corazón del mismo sueño. ¡Ehhh, sueño! ¡No salgas del sueño! ¡Que si sales, ya no serás un anhelo! Pero el dormilón es independiente y se hace el remolón. Quiere ser libre, como todos y tú que amas el sueño has de dejarle partir. Permitir que aterrice en otro subconsciente, en otra mente y ver como allí se desarrolla y sueñan ese vaivén de sensaciones. Pero cuando te has desprendido de ese sueño, te percatas de que has de buscarte otro, porque un alma sin sueños se desprende del infinito para caer en la nada. Pero el nuevo ha de ser real. No vale con que la imaginación juegue volando con mariposas y colores, no vale con esperar a que surja lo que se anhela como en un espejo.... Algo válido, real, algo que pueda salir con el trabajo y el esfuerzo del día a día, que posea la esperanza de un futuro y que pueda convertirse en una realidad... Sueños inconstantes espiaban noches envueltas en vigilia desesperada. Noches de rocío y luna estrellada que desde el balcón se observaban, se esfumaron en sueños de cama y de completo sosiego despertando en relajamiento por la mañana. No hay sueños despierta, los que sueñan, son los de un chiquillo al que de vez en cuando velas. Velar por él, por que encuentre lo que anhela. ........................................................................................... Encontrar nuevos sueños, En intensidad durmió la fuente Se oculta la tierra, Vivir intenso, con pasión Suena el humano, canta su son |