buho |
![]() Para aquellos que busquéis estrellas aquí encontraréis alguna de las mías.
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La cara se crispa Risueño arcoiris de magia Por un futuro impredecible, En la oscura noche, Llegan a tierras extrañas en ese cuenco, En el origen de la fuente que corre serpenteante... Más abajo, ante la mugre que sube por la desembocadura, las orillas muestran su cara más amarga, enredadas las hierbas entre el lodo. Pero el agua sigue su curso, adaptándose entre las piedras a lo que se le ofrece. Mas arriba, en el arroyo de claridad innegable, chapotea deliciosa mientras las hojas comienzan a caer sobre su superficie, aceptando el otoño como un nuevo capullo que se marchará en primavera. ¿La escuchas? Transparente, se desliza entre los recovecos que la tierra abre para dejarse nutrir, alimentando su destino de llevar sustento. ¿La sientes? Cada vez que se escurre en la garganta, cuando cae del cielo empeñándose en seguir su camino, cuando roza la piel, colgada de las ramas del árbol. Sería maravilloso ser una gota de agua... Aunque pensándolo bien, como buhito ya hago mis pinitos... Si es que hay veces que las situaciones te obligan, aunque no quieras... A arrastrarte como una culebra para conseguir lo que uno necesita en esos momentos. El baño, lugar de descanso y relax, en muchas ocasiones puede convertirse en una aventura sin parangón. Estoy trabajando y con ganas de hacer un pipí. Así que me meto en el baño y ya casi antes de cerrar la puerta me he quitado el cinturón porque vengo muy apretada. Con el peso retirado de la cintura (talkie, esposas, navaja multiusos, talonario de multas, linterna y algún artefacto más) cierro la puerta, pero resulta que me quedo con la manilla en la mano. Intento colocarlo en su sitio mas al hacerlo o tratar de hacerlo, mejor dicho, el pasador se va hasta el fondo, cayéndose al otro lado. Y allí estoy, con las ganas de mear olvidadas en Pernambuco, planteándome seriamente como narices voy a salir del baño. Claro está, si aviso a los compañeros, el descojono va a ser monumental. Bueno, aunque cuando algunos lean esto se van a reir igual. Pues como la puerta no llega hasta el suelo...si me entra la cabeza pasará el resto... me tiro en plancha y me arrastro de espaldas, mirando al techo, consiguiendo salir del baño. Y resulta que cuando ya me quedo tranquila, me doy cuenta de que me he dejado todos los trastos dentro. Logro abrir la puerta utilizando la manilla con el pasador que se habían caído fuera del baño y recojo los cachibaches que suelen rodear mi cintura. Los cinco minutos siguientes no pude parar de reirme, sobretodo cuando me dí cuenta de que después de toda la historia no había meado. En un pequeño recinto descansa Entre la tierra y el cielo Las manos sosteniendo un cuerpo Lápida blanca de duro mármol Golpeó el coche. Nadie respondió. En el interior un cuerpo apoyaba la cabeza en el asiento del copiloto. La carencia de movimiento hacía presagiar lo imaginable. Abrió la puerta y con un tono de ánimo empujó la pierna de la persona inmóvil. Al instante retiró la mano y dió un salto hacia atrás. Fue como tocar una piedra, como un pedrusco al que hubieran tallado a la perfección para ser un gemelo, una réplica. Pero no era así... El hedor podía palparse, olerse, penetrar hasta los más recónditos recovecos de la nariz y las moscas reunidas para darse un festín, complementaban el escenario plagado de suciedad. El cuerpo deforme, negro, con la cara irreconocible debido a las horas pasadas colocado en la misma posición... ........................................ Ha sido como ver la muerte real, tangible. He visto morir personas. He tenido frente a mí, familiares muy cercanos que han muerto, pero esta vez ha sido distinto. No conocía a este hombre, pero la sensación física de descomposición, de rígidez se han encontrado, muy nítidas, con la de muerte, realidad, adios, fin de una vida... Con los ojos cerrados, he ido a ver una película del Festival de cine de San Sebastián. Una película de la sección oficial, sin saber si me iba a gustar ya que no tenía ninguna referencia sobre su trama, personajes, ni nada de nada. Fotografía, música, y un ambiente sin pretensiones, mundano, han formado una película que, a mi modo de ver, destilan ternura y un humor que en ocasiones penetra en lo absurdo. La ternura de la inocencia, del querer realizar un sueño, me ha encontrado envuelta entre sueños propios, donde el que dirán poco importa con tal de realizar el sueño. La recomiendo a todo aquel que quiera reírse, y en el fondo, a todo el que quiera darse cuenta de aquello que nos gustaría hacer, pero que muchas veces, nuestra ajetreada vida no nos permite… Dejarlo todo, por unos pocos días, para no soñar, sino cumplir tus sueños. Se anunció por la mañana mientras recorría el paseo. Hacía días que no pasaba por allí y pude contemplar la novedad que venía apareciendo en cada rincón de las copas de los árboles. Los llamados liquidambar, me mostraban tiernos colores escarlata en sus hojas mientras las grisáceas escalaban los peldaños del cielo. No lo pude resistir. Cogí el coche y salí apabullada de pensar lo que iba a ver en unos cinco minutos. El bosque, con las crujientes, pisoteadas a cada paso, colocadas en puzzle perfecto esperaban nuevas compañeras con las que continuar sus juegos. Y ellas, las nuevas, se abandonaban cayendo en remolinos de viento cuyo movimiento pareciera reirse vacilando al compás. Hacia un lado y hacia el otro, cambiantes en color se dejaban caer para nutrir la tierra... Y allí, sentada en un tronco, recibí el regalo del nuevo otoño que como todos los años retorna para traerme momentos divinos. |